Opinión
Horizonte económico
La austeridad del nuevo Gobierno: una buena señal

El Sol de México
9 de diciembre de 2006

Luis Gerardo Alvarez Tostado Valdivia

El pasado lunes 4 de diciembre de 2006 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto que establece medidas de austeridad y disciplina del gasto de la Administración Pública Federal; es el primer decreto publicado por el nuevo Gobierno y puede ser interpretado de diversas formas, por lo que a continuación, además de describir los aspectos más importantes de estos lineamientos, trataremos de interpretar las señales que se envían con dicha publicación.

Lo primero que hay que resaltar es que desde hace más de 4 años no existía una publicación de este tipo; anteriormente el PEF marcaba unos lineamientos generales y posteriormente se publicaban criterios específicos para racionalizar el gasto; el último que se emitió por el gobierno fue el 28 de febrero del 2002, denominado Disposiciones de Ahorro en la Administración Pública Federal.

En este sentido, es una novedad o se reedita algo que se había dejado de hacer; en este sentido, dicho decreto pareciera poner el punto fino en que el gobierno es el primero que deberá tener sacrificio antes de pedírselo a la sociedad. También se puede señalar que el nuevo gobierno comienza bien bajo la idea de rebasar por la izquierda, pues algunos de estos planteamientos habían sido bandera del PRD durante la campaña presidencial.

Asimismo, al firmar el presidente Felipe Calderón el decreto, fue en un acto en donde todos los secretarios se comprometieron a respetar el acuerdo y el Presidente, en ese mismo acto habló de lo dicho por don Benito Juárez respecto a los servidores públicos, en cuanto a que se debe de vivir en la justa medianía; con esto también logra quitarle a López Obrador a su héroe de cabecera.

Dentro del decreto existen varias cosas muy novedosas, la primera es que se estima una meta de ahorro de 25 mil 500 millones de pesos durante el 2007; anteriormente se daban las políticas que había que implementar, pero en el decreto no se especificaba un monto sino, hasta que cada dependencia y entidad estimaban su ahorro se consolidaba, pero no se daba a conocer.

Quizás la medida que más impacto tiene en la sociedad es la disminución del 10 por ciento en los sueldos netos del Presidente de la República, de los secretarios, de los subsecretarios y de los titulares de unidad y los puestos equivalentes de las entidades paraestatales; esta medida llama la atención por cuatro situaciones, la primera es que en este tipo de decretos no era común que se diera una disminución de los servicios personales, lo más cercano que existía eran los programas de separación voluntaria, en donde el objetivo principal era bajar los servicios personales en el tiempo, ya que se disminuía el número de burócratas, pero al ser liquidados en el año no se veía la disminución; la segunda, llama la atención que sea el mismo Presidente quien anuncie que se baja su sueldo, generalmente se conoce de las propuestas para subir el sueldo; la tercera es que esta política había sido planteada por el mismo López Obrador, por lo que causó sorpresa el anuncio y, por último, que a los mandos relacionados con la seguridad nacional como lo son los miembros de la Secretaría de la Defensa, Marina, Seguridad Pública y Procuraduría General de la República no se les aplique el decreto, es una señal clara que el presidente Calderón quiere incentivar a los miembros de estas dependencias para combatir fuertemente al crimen organizado.

Las otras tres medidas respecto a los servicios personales son el no incremento a los servidores públicos de mando, una disminución del 2 por ciento en otros conceptos distintos a sueldos y la creación de un sistema que consolide un Registro Único de Recursos Humanos.

Respecto a los gastos de administración, éstos deberán contemplar una disminución del 5 por ciento. Se deberá reducir el costo del pago en los seguros de gastos médicos mayores, de vida, y el seguro de separación individualizado.

En cuanto a la contratación de bienes y servicios se deberá de realizar de manera consolidada, mejorando el manejo de inventarios, se deberán buscar ahorros en energía eléctrica, agua y servicios telefónicos y evitar la edición de libros y publicaciones.

No se podrán realizar adquisiciones o arrendamientos nuevos para edificios públicos, se dispone el diseño y generación de indicadores de la gestión administrativa.

Referente a cuestiones de informática, se sugieren contrataciones consolidadas de servicios de cómputo, implementar redes privadas de comunicación internas, contratar el manejo y mantenimiento de bases de datos, uniformar los contenidos de las páginas de Internet, entre otras.

Por último, se deberá implementar un programa de enajenación de bienes muebles e inmuebles improductivos y obsoletos.

En general se puede hablar de que las medidas de austeridad y disciplina del gasto es una buena señal, y ayuda a que el gobierno dé el ejemplo de una administración austera y con deseos de ahorrar; ojalá y así sea.

gerardo-tostado@ yahoo.com.mx
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