Internacional
Acusa ex jefe paramilitar nexos con Ejército y Policía en Colombia
Organización Editorial Mexicana
18 de noviembre de 2008

DPA

Bogotá, Colombia.- El ex jefe paramilitar colombiano Salvatore Mancuso reiteró este martes que la organización ultraderechista que dirigió tuvo nexos con algunos miembros del Ejército y la Policía, que incluso colaboraron en la ejecución de masacres.

Mancuso hizo las acusaciones durante una declaración desde Washington, donde está recluido desde mayo pasado, cuando fue extraditado bajo cargos relacionados con narcotráfico junto con varios miembros de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Las declaraciones de quien fuera el máximo líder de las AUC fueron transmitidas por un sistema de teleconferencia en recintos especialmente preparados en Bogotá y los departamentos de Antioquia y Norte de Santander. Al contestar las preguntas de los fiscales, Mancuso se refirió con detalles a dos masacres cometidas por las AUC en el municipio de Ituango, en Antioquia (noroeste), en junio de 1996 y noviembre de 1997, que dejaron más de 15 víctimas.

Según Mancuso, en al menos una de esas matanzas los comandos paramilitares contaron con lo que llamó "asistencia logística" de la Cuarta Brigada del Ejército. Sin mencionar nombres completos, vinculó a los generales Manosalva y Ospina. En su testimonio aseguró que él entró a la zona en un helicóptero militar porque tenía que llevar municiones a sus hombres.

Mancuso señaló que el entonces gobernador de Antioquia, el ahora presidente Álvaro Uribe, no estaba enterado de los planes de cometer la masacre, aunque sí uno de sus funcionarios más cercanos, el secretario de Gobierno Pedro Juan Moreno, quien murió en 2006 en un accidente aéreo.

Un ex miembro de los grupos paramilitares, identificado como Francisco Villalba, dijo hace varios meses en una declaración que el actual jefe de Estado estuvo comprometido en la matanza de campesinos. Las declaraciones de Mancuso fueron escuchadas por víctimas de las AUC en Ituango, la ciudad de Cúcuta -capital de Norte de Santander- y en la sede principal de la Fiscalía, en Bogotá.

Mancuso se entregó a las autoridades en cumplimiento de un proceso de negociaciones entre el gobierno y las AUC, que entre 2003 y 2006 permitió la desmovilización de casi 32 mil paramilitares. Varios de los principales jefes de esa organización fueron recluidos en prisiones de Antioquia, pero en mayo de este año el gobierno autorizó la extradición de Mancuso y otros jefes paramilitares, al considerar que habían violado los acuerdos por seguir vinculados al narcotráfico.