Opinión
Ecos Lejanos
Gabriela Mora Guillén
Adictos ilegales

El Sol de México
2 de noviembre de 2008

Luego de la propuesta del Senador René Arce para legalizar la mariguana a nivel nacional, legisladores panistas y perredistas han rechazado el planteamiento; bajo argumentos que van desde que "existen asuntos más importantes por desahogar", hasta la consideración a la iniciativa presidencial para permitir el consumo únicamente a fármacodependientes -considerada en su iniciativa para el combate al narcomenudeo-, así como la falta de elementos para confiar en que la idea realmente ayude a erradicar el problema; el caso es que el asunto no prosperó.

Por su parte, en el marco de la inauguración del Congreso Nacional de Adicciones 2008, Margarita Zavala, presidenta del Consejo Consultivo del DIF se refirió a la capacitación de más de seis mil funcionarios de la dependencia, agradeciendo el esfuerzo a quienes se encargarán de difundir a los padres de familia, maestros, entrenadores deportivos y todos aquellos que tengan relación con niños y jóvenes mexicanos, información clara, veraz y oportuna respecto al qué hacer, qué decir, cómo aconsejar oportunamente a un menor en riesgo...

"Cada niño y niña es una historia en proceso de construcción, cada narración merece la mejor de las posibilidades, cada quien va a tener la suya, pero las drogas son un atropello a esa historia", expresó, reafirmando la importancia de la prevención de adicciones tanto en materia de salud, como en el combate al narcotráfico.

Adicionalmente, el secretario de Salud José Ángel Córdoba Villalobos se refirió al riesgo de permitir fumar la hierba en cualquier parte del país, dado que "con la legalización no sólo aumenta el consumo, sino que se incrementa el inicio hacia las drogas; desde el punto de vista sanitario, existen suficientes evidencias científicas para oponernos totalmente a la iniciativa", señaló.

Recientemente me referí al riesgo que para nuestros jóvenes representa la adopción de este tipo de propuestas; no obstante y en afán de conocer la opinión de padres de familia cuyos vástagos infieren en edad de adolescencia, en las últimas semanas he propiciado el tema en reuniones de diversos estratos, encontrando muy variadas opiniones al respecto, aunque ya en plan de definir, la mayoría se opone a la legalización.

Tratando el caso de países europeos cuya educación y cultura permite el uso y consumo de mariguana, hemos de confesar que independientemente de nuestro parecer, estar ahí, observar a los jóvenes -hombres y mujeres- menores de 18 años consumiendo la droga y ratificar el paulatino cambio de conducta provocado, resulta verdaderamente estremecedor -de imaginar a nuestros propios hijos en esa condición, mejor ni hablar-.

Sabemos el incremento en la oferta y la facilidad con que hoy se puede conseguir droga en nuestro país; cotidianamente nos enteramos de casos cercanos a la familia en que alguien ha caído en las redes de este mal; los mayores de edad conocemos las tentaciones juveniles y estamos concientes de la fuerza de voluntad requerida para decir "NO" a la prueba en el momento exacto, máxime si existe motivación y crítica por parte de compañeros, amigos o familiares de la edad. No obstante, tenemos la obligación de encontrar herramientas que motiven a nuestros jóvenes a renunciar a la idea de consumir cualquier tipo de estupefacientes, aun a costa del rechazo del grupo y de todas las consecuencias que se deban afrontar.

Los valores morales, los principios sociales, las normas de la infancia seguramente influirán en su actuar, quizá implicarán resistencia; pero pese a nuestra preocupación y advertencia, serán su madurez así como las experiencias personales y sociales factores determinantes en su proceder.

Sin importar sexo, nivel social, económico y/o cultural, los riesgos se plantean para todos.

gamogui@hotmail.com
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