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Opinión
![]() Horizonte económico
Pemex: ¿quién ganó?
El Sol de México
1 de noviembre de 2008
Luis G. Alvarez Tostado
Después de que la semana pasada la H. Cámara de Senadores aprobara los siete dictámenes que modifican las siguientes leyes: Ley de la Comisión Reguladora de Energía; Ley para el Aprovechamiento Sustentable de la Energía; Ley de la Comisión Nacional de Hidrocarburos; Ley para el Aprovechamiento de Energía Renovable; Ley Orgánica de la Administración Pública Federal; Ley Reglamentaria del Artículo 27; y, la Ley de Petróleos Mexicanos, las cuales se pasaron a la H Cámara de Diputados en donde el pasado martes se aprobó por mayoría, en promedio votaron 405 a favor, 67 en contra y una abstención. Pondré énfasis en cuatro propuestas reflejadas en las modificaciones de las leyes, la desregulación de la normatividad, los integrantes del consejo de administración, el no tocar al sindicato de Pemex y quizás el problema más grave que va a enfrentar el Gobierno federal: de dónde va a sacar el ingreso para financiar el gasto que proviene del petróleo. El tema fundamental es que ninguna reforma avanzará realmente en la medida que el Gobierno federal continúe dependiendo de los ingresos petroleros; las pequeñas reformas fiscales que han ocurrido en los últimos tiempos no pueden soportar un ingreso sano, entendido éste como aquel que se financia a través de impuestos; cómo puede el gobierno sustituir el 40 por ciento de sus ingresos que financia sus gastos, es más, los mismos gobiernos estatales estarían en contra, pues la normatividad habla de que los ingresos excedentes provenientes del petróleo se asignan en alguna proporción a los estados, por lo que cualquier modificación que vaya en contra de estos ingresos excedentes sería muy cuestionado por los gobiernos estatales; sabemos que la Ley de Ingresos para el 2009 todavía no incluye una disminución importante de los ingresos del petróleo. La desregulación de la normatividad es básicamente la flexibilidad que tendrán los funcionarios de Pemex para adjudicar contratos y pedidos de adquisiciones y obra pública sin tener que ajustarse a la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios y la Ley de Obra Pública y Servicios Relacionados con las Mismas; todos los que trabajamos en el sector público sabemos que estas leyes son una atadura que limita las decisiones, pero también conocemos por qué son tan estrictas, ya que intenta controlar los excesos y las discrecionalidades que las áreas de compras pueden realizar, por lo que en la medida que no se controlen y no tengan total transparencia los contratos de todas las adquisiciones será una posible ventana de corrupción, por lo que si existieran funcionarios corruptos en Pemex, éstos serían parte de los ganadores de esta reforma. La inclusión de cuatro consejeros al consejo de administración de Pemex, los cuales deberán ser ratificados por el Congreso, ésta es una de las situaciones que más hemos criticado; cada vez más avanza el Poder Legislativo sobre el Poder Ejecutivo; Pemex es una empresa paraestatal, cuyo responsable es el Gobierno federal; la pregunta es: ¿Con qué criterio el Congreso elegirá a los consejeros? La respuesta de acuerdo a lo que ha pasado en otras decisiones, es que es un reparto de cuotas de poder, es decir, desde ahora podemos afirmar que uno va a ser propuesto por el PAN, otro por el PRI; y otro por el PRD; el último ya sea por la chiquillería de partidos o por el que más influencia tenga en el momento de que se tome la decisión que puede ser el PAN o el PRI, el criterio es plena y absolutamente político y no técnico, que es realmente lo que se necesita, aquí se beneficiaron los partidos. Al no tocar los privilegios del sindicato petrolero se ganaron un aliado para implementar la reforma, pero uno de los grandes cuestionamientos a Pemex es el manejo de los dineros que se le otorgan al sindicato, las ventas de las plazas, la gran cantidad de trabajadores en todas las áreas, por lo que podemos asegurar que otro ganador es el sindicato, pues no es tocado. Podemos ser muy claros, los que ganan son los funcionarios corruptos, el sindicato, los partidos políticos y el gobierno; el único perdedor visible es López Obrador, pero si estuviéramos de acuerdo en el argumento de que la mejor reforma es la posible, estaríamos en una posición conformista y hasta tramposa, porque realmente al final todos perdimos un poco. gerardo_tostado@yahoo.com.mx Columnas anteriores
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