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Opinión
![]() Alto Poder
Manuel Mejido
Organización Editorial Mexicana
1 de noviembre de 2008
* Con tal de ganar, Bush ofreció casa a todos los estadunidenses
* Para cumplir la promesa promovió créditos imposibles de pagarse * La llamada Sociedad de la Propiedad fracasó por fantasiosa * El martes puede resurgir el nazi que los blancos llevan dentro Para retener la Presidencia, en 2004 George W. Bush prometió a los estadunidenses la consolidación de una familia conservadora, con dos hijos en promedio, una casa con jardín, uno o dos automóviles y una habitación con los más sofisticados sistemas de audio, video, juegos, pantallas planas y ordenadores. Del 2000 al 2007 los divorcios aumentaron, se estancó el índice de natalidad y se redujeron las áreas verdes. Pero sí aumentaron la venta de carros, de casas y de electrónicos. Todo a crédito. En un discurso de octubre de 2004, durante su campaña por la Presidencia, Bush afirmó que: "Estados Unidos es un país que se fortalece cada vez que una familia se muda a una casa propia..." Retóricamente, el mandatario, por aquellos días en busca de la reelección, confiaba en que los electores advirtieran estabilidad y prosperidad sólo por estar pagando una vivienda. Para "cumplir" con los estadunidenses, Bush implementó financiamientos para la compra de casas que ninguna economía, por muy sólida que fuera, podría resistir. La ignorancia del exgobernador texano le permitió impulsar la "Iniciativa de pago inicial cero", es decir, para que un trabajador común accediera a un crédito hipotecario no necesitaba pagar un enganche. El gobierno financiaba a la industria de la construcción y asumía todos los riesgos. La situación se agravó cuando el gobierno de George Bush apoyó políticas de crédito a la vivienda sin más documentación que la aprobación del prestatario. Otra aún más insostenible fue la adjudicación de un préstamo para casa sin pago mensual durante 24 meses. Contagiados del optimismo de su Presidente, el 30 por ciento de los estadunidenses, entre 2004 y 2007, contrajeron deudas bancarias, empresariales, gubernamentales o de particulares. En 2008 comenzó la resaca de la aparente bonanza financiera. El desorden de la economía interna y la facilidad para conseguir préstamos condujo al quebranto de la industria de la construcción, al aumento de la cartera vencida de créditos hipotecarios, bancarios y al resquebrajamiento del "american dream" (sueño americano), ahora llamado por los economistas "sociedad de la propiedad". Según cifras del economista Fareed Zakaria, editor de Newsweek, actualmente "un individuo promedio (en Estados Unidos) tiene 13 tarjetas de crédito", lo cual resulta un grave peligro, porque el proyecto económico Bush basó su fuerza en el consumo y no en el ahorro. MÁS DINERO. MÁS DEUDAS, MÁS ENFERMEDADES El fracaso del proyecto de la "sociedad de la propiedad" de Bush no se limita a la pérdida de los miles de millones de dólares por las restructuraciones que deberán iniciar los "propietarios" en suspensión de pagos con los prestatarios, ni tampoco con la adquisición gubernamental de cartera vencida. Afectará, principalmente, a la familia. De acuerdo con Zachary Karabell, consejero de Business for Social Responsability, "hay cada vez más hogares con un solo padre. También ha crecido el desempleo... Los estudios han mostrado una relación entre los apuros económicos y el empeoramiento de la salud y una mayor mortalidad..." Con la pérdida de poder adquisitivo empeoró la salud de la sociedad estadunidense, por las presiones ocasionadas por la falta de liquidez para cubrir mensualmente todas las deudas adquiridas. Los problemas cardiacos aumentaron, las tensiones nerviosas se dispararon y los trastornos mentales se agudizaron. Hay un refrán que dice: "cuando la pobreza entra por la puerta, el amor sale por la ventana". Al no tener para cubrir las deudas, comienzan los problemas entre parejas, que terminan separándose, con lo que aumenta el número de hogares desintegrados. Actualmente es una realidad en Estados Unidos. Karabell señaló que durante el gobierno de George W. Bush: "Una vivienda traía aparejados los valores tradicionales, la apreciación del trabajo duro, un estilo de vida prudente, una conciencia cívica, patriotismo y, finalmente, una sociedad más estable..." O al menos eso aseguraban los discursos del Presidente estadunidense. LA SOBERBIA DE LOS ESTADUNIDENSES Fared Zaakaria, en su más dura crítica al sistema neoliberal republicano, señaló que: "Desde el colapso de la Unión Soviética, Estados Unidos ha operado en el mundo sin restricciones ni controles a su poder. Eso no ha sido bueno para su política exterior. Ha hecho a Washington arrogante, flojo y descuidado..." Ahora los pobres y la clase media pagan las consecuencias de los graves errores cometidos por la administración de George W. Bush. Según el analista y periodista estadunidense Greg Palast (quien documentó el fraude electoral de la elección presidencial del 2000 de Jeb Bush en Florida a favor de su hermano George, además de haber revelado la información previa al ataque del 11 de septiembre de 2001 que tuvo el FBI y que ignoró), en la Unión Americana el poder adquisitivo de la clase media disminuyó 20 por ciento desde el 2000 a la fecha, mientras que los ricos, únicamente el uno por ciento de la población, poseen el 53 por ciento de todo el mercado. Con esas asimetrías, la pérdida de liderazgo de Bush, el agravamiento de la crisis económica y financiera y la descomposición del tejido social estadunidense, así como del viejo régimen republicano, eran previsibles. Lo que ocurrirá después de la actual crisis financiera internacional nadie puede saberlo, porque la recuperación podría beneficiar y dar un nuevo impulso a Washington, como lo señaló Zakaria: "Estados Unidos ha recibido el aviso del infierno. Pero podría ser una bendición disfrazada..." Como pasó con la recuperación y la estabilidad posteriores a las crisis de 1907 y la de 1929, la economía estadunidense podría repuntar, lo cual le daría un ventajoso poder hegemónico que reforzaría el mundo unipolar que la Unión Europea no ha podido nivelar. Siguiendo con su agudo análisis, Zakaria señaló que: "No tuvimos que tomar decisiones estratégicas. Podíamos tenerlo todo. Podíamos cometer pifias, enfurecer al mundo, romper alianzas, desperdiciar recursos, entablar guerras incompetentemente. No importaba. Teníamos espacio más que suficiente para equivocarnos, y mucho..." Pero la crisis financiera ocasionó un replanteamiento del "Imperio Yanqui". Demostró la fragilidad de su economía y exhibió la incapacidad de George Bush, aunque demasiado tarde. EL MUNDO Y LA CRISIS FINANCIERA La Unión Americana no fue el único país en basar su fuerza en la propiedad de una vivienda. Lo mismo ocurrió en Gran Bretaña, desde que Margaret Thatcher implantó "una democracia de propietarios", cuyas características son similares a las de la "sociedad de la propiedad" de Bush. El sucesor de la Dama de Hierro, el también primer ministro laborista Tony Blair, nombró al mismo proyecto como "economía de partes implicadas". Ahora, Gordon Brown lo llama "una democracia de propietarios de viviendas, de activos y de riquezas..." Ser dueños de una vivienda en Europa no es asunto fácil. Sólo el 40 por ciento de los alemanes y el 50 por ciento de los franceses poseen casa propia. En cambio, desde 1997 cuando fue electo Tony Blair, a la fecha, el 70 por ciento de los británicos son propietarios de un hogar. Lo que debiera ser un programa de apoyo a la vivienda positivo resultó un peligro, porque la crisis inmobiliaria estadunidense afectó también a ese sector en Gran Bretaña. En cambio, no causó ningún problema a las economías alemana o francesa, donde el crédito al consumo es menor, y el ahorro mayor. Aunque las autoridades mexicanas se empecinaron en negar cualquier afectación al sistema financiero y económico generado por la crisis estadunidense, los daños son evidentes. Según el analista neoyorquino Adam Kushner: "El deslizamiento en el mercado de la vivienda destruyó los empleos en la construcción, un sector crucial para los inmigrantes. El ingreso por hogar de los extranjeros sin ciudadanía se hundió siete por ciento en 2007. Como resultado, la inmigración mexicana cayó en 25 por ciento y la centroamericana en 50 por ciento..." Para calmar la tensión en México, el secretario de Economía, Gerardo Ruiz Mateos, anunció un plan emergente para dar empleo a los tres millones de inmigrantes que podrían regresar al país, de acuerdo con estimaciones de la CEPAL. Pero el funcionario evitó hablar de nuevos empleos para los millones de niños y jóvenes campesinos aspirantes a indocumentados. Otro rubro que afecta directamente al pueblo es la contracción en la captación de las remesas que envían los mexicanos a sus familias, principalmente en las regiones más pobres del país, las cuales durante septiembre perdieron el 12 por ciento. BUSH Y FOX: FRACASOS COMPARTIDOS Desde su precampaña presidencial, Fox presumió una amistad con George W. Bush, que sólo fue advertida en el discurso, porque en los hechos ninguna supuesta cercanía favoreció la aprobación de la reforma migratoria en el Congreso estadunidense, que tanto esperó el iluso Vicente. Para que los mexicanos se sintieran "más cercanos a los Estados Unidos y al Primer Mundo", Fox se apegó descaradamente al discurso y al proyecto de Bush. Si hace ocho años los dos compartieron el triunfo electoral, ahora se acompañarán en la derrota. Vicente Fox, al igual que "el amigo Bush", favoreció a la industria de la construcción, donde prevaleció el favoritismo a las empresas de los hijos de Marta Sahagún, y que ahora son investigadas no sólo por la mala calidad en el material utilizado, sino por el tráfico de influencias. El entonces candidato mexicano ofreció, igual que el estadunidense, "al menos un vocho" por familia. Para desgracia del guanajuatense, la Volkswagen suspendió la producción de la línea Sedán por los trámites burocráticos que le impidieron abrir una nueva planta y prefirió llevarse su inversión a Brasil. Durante el pasado sexenio, también el crédito al consumo aumentó, lo mismo que la cartera vencida, que podría obligar al gobierno y a los legisladores a la aprobación de un nuevo Fobaproa o IPAB para salvar los ahorros de los trabajadores, como ocurrió durante los sexenios zedillista y foxista. Fox también prometió apoyar a los "microchangarros", es decir a la Micro Pequeña y Mediana Empresa (MIPYME) al través de financiamientos gubernamentales que nunca se concretaron. Tampoco la banca mexicana extranjerizada abrió la llave a los préstamos empresariales. De ahí que las millonarias ganancias de los bancos se deban al cobro de comisiones por servicios y por los elevados interesas de las tarjetas de crédito. Los dislates lingüísticos de los presidentes Fox y Bush, la falta de cultura general, la incapacidad de negociación política, el desconocimiento de los protocolos y el sometimiento a los intereses personales y de grupo fueron otras características que compartieron Los Pinos y la Casa Blanca. ¿ELECCIÓN POR COLOR DE PIEL? El próximo martes será la elección presidencial en la Unión Americana. El país más poderoso del mundo se debate entre el conservadurismo republicano de John McCain o el modernismo demócrata de Barack Obama. A pesar de que durante la campaña presidencial de 2004 la legalización de los inmigrantes indocumentados fue tema central, en los tres debates entre Obama y McCain sólo una ocasión se pronunció esa palabra, aunque ambos están a favor de un "pacto laboral temporal", ninguno desea el voto de castigo de los ultraconservadores estadunidenses. De acuerdo con una encuesta de la cadena televisiva CNN, el 60 por ciento de los votantes reconoció su preferencia por Obama, pero el 80 por ciento dudó si votaría por un candidato afroamericano, como lo es Obama, a quien las encuestas favorecen. En el momento de encontrarse solos frente a las máquinas receptoras de votos, puede resurgir el nazi que todos los estadunidenses llevan dentro y sufragar por el "blanco" McCain, a pesar del fracaso republicano de Bush, y no por el "negro" Obama, quien de paso por Hawai visitó a su abuela y mostró a los electores sus orígenes "blancos". El próximo martes en la Unión Americana se debatirán entre el descarado belicismo de McCain o el intervencionismo discreto de Obama, porque a final de cuentas ambos fueron formados y educados con la creencia de superioridad y con la "obligación" de salvar al mundo de los malos gobiernos. A los mexicanos les da lo mismo quien gane, porque a final de cuentas por su cercanía con Estados Unidos, el país es más vulnerable a la política intervencionista de la Casa Blanca. Lo que debe preocupar más al pueblo es la postura que adopte el presidente Calderón. NOTICIAS EN CORTO Para lograr consensos en el Congreso que condujeran a la aprobación de la Reforma Energética, no sólo participaron senadores y diputados, sino también líderes gremiales que aportaron sus ideas y necesidades. Tal es el caso de Francisco Gallardo Orozco, dirigente de Onexpo Nacional, la agrupación de expendedores de gasolina que agrupa al 80 por ciento de los franquicitarios. Sin duda, el principal logro de Gallardo Orozco en el debate y la aprobación energética fue conseguir que se reconociera y adicionara en la Ley Reglamentaria del Artículo 27 constitucional el concepto de "franquicia" como reconocimiento legal de la forma en que se comercializan los combustibles, es decir, garantizará a los consumidores que los litros son de litro. Importante aportación para el país del empresario Gallardo Orozco. *** El pasado jueves se realizó el Tercer Homenaje a don Adolfo López Mateos, por haber establecido en 1963 el Año Nacional legislativo Belisario Domínguez. El encuentro fue promovido por la Hermandad Internacional Mexicana, dependiente de la ONU, y presidida por "El Tribuno de México", Julio Gordillo Domínguez. El encuentro se llevó a cabo en el Instituto de Geografía y Estadística mexiquense, encabezado por Germán García, y acudió como invitado de lujo el gobernador Enrique Peña Nieto, quien guarda especial admiración por la política de López Mateos. La propuesta final fue que para el 2013, cuando se memore el 150 de su natalicio y 100 del asesinato del exsenador, se repita tan digno reconocimiento. *** Al interior del Partido Revolucionario Institucional comenzaron a moverse los diferentes sectores, con el fin de llegar fortalecidos a la elección del 2009. La Confederación Nacional de Organismos Populares (CNOP), dirigida por Marco Antonio Bernal, llamó a sus filas a Claudia Ruiz Massieu y a Óscar Pimentel González, como coordinadora de Vinculación Ciudadana y secretario general adjunto, respectivamente. Conforme se acerque el proceso electoral, el tricolor se reforzará con políticos de la vieja escuela. Esta semana murió Rodrigo Fernández de Cevallos. Como los hombres, muy hombres, pidió que no se le tuviera conectado artificialmente a la vida. Consiguió su derecho a morir, lo mismo que defendió su derecho a vivir. De este estilo también es Diego Fernández de Cevallos, un gran político, gran amigo y hombre de una sola pieza. Descanse en paz. *** Y hasta la próxima, en este mismo espacio. Columnas anteriores
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