Opinión
Todo lo Bueno
Edmundo Domínguez Aragonés
Mamíferos recuperados y en extinción

Organización Editorial Mexicana
28 de octubre de 2008

Desde que aparecieron sobre la superficie del Planeta Azul tornasolado, los seres humanos demostraron, con su habilidad e ingenio, que serían los dueños de él.

Inventaron el disparador de lanzas, el arpón, el arco y la flecha, las armas que utilizaron con éxito para cazar aquellos animalones y otros menos gigantescos.

El hombre se convirtió en armado perseguidor de animales, en el cazador, entretanto la mujer recolectaba raíces nutritivas, bayas y frutos secos y en su oportunidad inventó la agricultura.

Eran así pues, cazadores aquellos cavernícolas y ellas engendradoras de cazadores y de alimentos que no requerían de armas sino del arado, la siembra y la recolección.

Mujeres que cazan, no existen y apenas algunas lo han hecho. Lo que sí es herencia y trasiega en los genes de todos los machos es la habilidad y la necesidad de cazar para sobrevivir y mantener a los engendros y a su familia.

Además, se hicieron pintores y escultores; las mujeres no, porque no tenían la experiencia ni el ánimo ni el tiempo.

De ahí que la pintura y la escultura la realicen los varones y no las varonas, aunque algunas sí lo han logrado. Tampoco componen música ni inventan instrumentos musicales.

No existe un Mozart ni un Picasso femenino.

Es la historia y cada chango y changa a lo suyo.

Habiéndose extinguido la necesidad primordial de andar cazando el alimento, los machines aún obedecen a ese impulso heredado y tornan ser cazadores por deporte.

Lo mismo: demostrar que son los osados, hábiles e ingeniosos y así andan, de un lado a otro del planeta, cazando leones, tigres, elefantes, osos, búfalos, perdices, patos y pescando desde truchas hasta peces espada y tiburones. Ballenas, los japoneses, por las mismas razones que tenía el hombre de la caverna para hacerlo.

Así el cazador, en estos Soles, en el trabajo más amplio hasta hoy, y en el que participaron mil 700 investigadores de todo el mundo, se alerta que una cuarta parte de los mamíferos del mundo están amenazados con la extinción cuyas principales causas son la destrucción de su hábitat y la caza.

También contribuye al desastre el calentamiento global, que está afectando a especies que dependen del hielo del Ártico, como el oso polar.

Sin embargo, el cinco por ciento de las especies se está recuperando por los esfuerzos de conservación, entre ellos, el bisonte europeo, el hurón de pies negros estadunidense y el elefante africano, que pasó de ser "casi amenazado" a "vulnerable", dado el incremento de poblaciones en el sur y este de África.

Además, un total de 349 nuevas especies han sido descubiertas desde 1992.

Jan Shipper, que dirigió el informe difundido el 5 de octubre en Barcelona, España, advierte que "Algunas de las nuevas especies podrían desaparecer antes de ser descritas, y, los mamíferos están en declive más rápido de lo que pensábamos pues una de cada cuatro especies está amenazada por extinción en todo el mundo".

Las amenazas afectan principalmente a los mamíferos terrestres de Asia, donde criaturas como los orangutanes están sufriendo por la deforestación. Casi el 80 por ciento de los primates de la región están amenazados.

De los 4 mil 651 mamíferos de los que los científicos tienen datos, mil 139 están bajo amenaza de extinción.

Entre las especies amenazadas se encuentran el diablo o monstruo de Tasmania, un marsupial australiano, la foca del mar Caspio y el pez gato, hallado en Asia.

La nombrada Lista Roja actualizada dice que 16 mil 928 especies de un total de 44 mil 838, el 38 por ciento, están amenazadas y, en mayor peligro, están los anfibios.

Ante tal realidad, los gobiernos han de preservar los hábitats y de paso, evitar en lo posible la caza de animales en tris de extinción.
Columnas anteriores
Columnas

Cartones