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México
El PRI no se dividirá en 2012, garantiza Jesús Aguilar Padilla
Jesús Aguilar Padilla consideró la aprobación de la reforma energética como un triunfo de la política. Foto: Mauricio Huízar / El Sol de México
Organización Editorial Mexicana
27 de octubre de 2008
Isabel Zamorano / El Sol de México
(Primera de dos partes) Ciudad de México.- En 2012 la división interna no pasará en el PRI. La lección de 2006 fue dura, pero también fue bien aprendida, por eso no se repetirá el terrible error de pelear la candidatura presidencial; hoy sabemos -afirmó Jesús Aguilar Padilla, gobernador de Sinaloa- que para cualquier partido político no hay peor suicidio que la división interna". Según Aguilar Padilla, a ocho años de que el Revolucionario Institucional tuviera que salir de Los Pinos y a dos de que la reyerta entre Roberto Madrazo y Elba Esther Gordillo por la candidatura presidencial le quitó la posibilidad de volver, "en el PRI está muy claro que la unidad es un requisito 'sine qua non' para recuperar la confianza de la sociedad", porque está comprobado que cuando los integrantes de un partido se pelean, la sociedad les da la espalda. "Al ciudadano común -reconoció-, al que trabaja todos los días no le gusta que los partidos políticos que los representan muestren división y reyertas internas, eso es doblemente malo, afecta a la institución y afecta su imagen, y los hechos demuestran que hay que trabajar mucho para recuperar la confianza. "Por eso -ratificó- la división no pasará en 2012". A 26 meses de terminar su gestión el gobernador Aguilar Padilla evaluó para Organización Editorial Mexicana (OEM) la situación que prevalece en el país, caracterizada por avances fundamentales como lo es la aprobación de la reforma energética y los graves problemas generados en el país por el crimen organizado, problemas que ante la opinión pública parecen irresolubles, a pesar de los golpes espectaculares que asesta el Gobierno a esos grupos. Sobre la aprobación de los siete dictámenes de la reforma energética por las principales fuerzas políticas, Aguilar Padilla está de acuerdo en que este hecho deja en el pasado la peligrosa situación que vivió el país en 2006, cuando el encono y la confrontación paralizaron y detuvieron el desarrollo de muchos proyectos importantes para la vida de México. El mandatario sinaloense se refirió también al impacto que la inseguridad podría tener en los cercanos procesos electorales, sobre todo en la elección presidencial de 2012, también analizó el avance político mostrado por el PRI en los últimos meses. Con relación a este partido, aceptó que las duras lecciones que recibió en 2000 y 2006 lo obligaron a enfrentar sus viejos fantasmas y a tomar el único camino que le permitiría recuperar la confianza de la sociedad: convertirse en oposición, pero en una oposición útil. "A no oponernos a todo por sistema, sino anteponer el interés general de la nación. Aprendimos a sacrificar puntos importantes por el interés general de la México, eso es lo que el PRI ha hecho y es lo que va a seguir haciendo", dijo. En este análisis, Aguilar Padilla también se refirió a las condiciones con las que su estado enfrenta y enfrentará la crisis económica generada por la recesión de la economía norteamericana y al apoyo que tanto Sinaloa como el resto de las entidades federativas esperan del Gobierno federal para poder mantener el empleo y los programas sociales. OJO CON LAS ALCALDÍAS Con relación al impacto que la inseguridad y el crimen organizado podrían tener en los próximos procesos electorales, el gobernador de Sinaloa señaló que es indispensable blindar de manera rigurosa a las instituciones de todos los niveles para impedir que intereses y representantes de la delincuencia organizada ocupen puestos de elección popular, "porque eso es lo peor que nos podría pasar como país". Reconoció que, de acuerdo con su experiencia, el bocado político más apetitoso para la delincuencia organizada son las presidencias municipales, porque de esa manera pueden controlar a los jefes policíacos locales. "Ahí, dijo, es donde hay que trabajar mucho para evitar que por esa vía dichos grupos irrumpan en el sistema político". Más adelante se inquiere a Aguilar Padilla sobre las expectativas en las próximas elecciones y en las del 2012; su previsión es la siguiente: Si en el PRI seguimos trabajando, respondiendo con claridad a los anhelos, las demandas y las inquietudes de la sociedad, regresaremos a Los Pinos en 2012, porque "actualmente el partido entiende a todos los sectores y sobre todo a dos muy importantes: los jóvenes y las mujeres, que son quienes forman la mayor parte del electorado. Además, agregó, "se han depurado excesos y vicios del pasado por los cuales perdimos el poder. Los resultados de Guerrero y en Coahuila muestran un PRI muy competitivo, echado para adelante con la moral arriba, y seguiremos trabajando así". A pesar de su conocimiento del partido y de sus hombres y mujeres, el gobernador sinaloense se negó a identificar a una posible candidata priísta, aunque reconoció que el avance político registrado en los últimos años ha preparado a la sociedad mexicana para ser gobernada por una mujer. Lo que sí subrayó es que, sin que importe si son hombres o mujeres, y sean del partido que sean, México requiere de políticos profesionales. "En todos los partidos hay gente buena y positiva, pero creo que la clase política que demandan los ciudadanos no debe ser improvisada, debe saber de política. Ningún partido debe improvisar políticos porque eso no da resultados. "La ciudadanía, recordó, tiene aversión a los políticos, hay una satanización, en muchas ocasiones ganada a pulso por determinadas acciones, pero no hay otro camino que la política para impulsar al desarrollo. Por otra parte, Aguilar Padilla consideró la aprobación de la reforma energética como un triunfo de la política. Es un triunfo de la política, independientemente del contenido de cada uno de los siete dictámenes, lo más destacable es que las principales fuerzas políticas se pusieron de acuerdo; se privilegió el debate y el consenso contra el antagonismo y la violencia. Este paso abrirá la negociación para otras reformas importantes que están pendientes, confió. MENOS REPROBADOS Con relación al los problemas que el narcotráfico genera en su estado, Aguilar Padilla señaló que no pretende "tapar el Sol con un dedo". "Este, reconoció, es un problema nacional pero en Sinaloa estamos menos reprobados que hace tres meses, es una asignatura pendiente que requiere de la atención diaria. Trabajamos a nivel local y de acuerdo con el Gobierno federal, con quien estamos muy coordinados. El Presidente hace un gran esfuerzo pero los resultados no son los que la sociedad quisiera ver. Hay que reconocer que esta situación no se va a resolver en un año". Consideró que los gobiernos estatales deben participar más en la lucha contra el narcotráfico, y que sólo la reforma judicial lo permitirá, porque ahora las leyes en la materia están desfasadas, "desalineadas" con relación a la gravedad del problema. Y eso se debe a que los estados y los municipios no tienen competencia, atribución o herramientas para combatir la narcodelincuencia, sin embargo, es en estados y municipios donde ocurren los hechos. Consideró que los tres niveles de gobierno deben coordinarse para combatir este problema. De acuerdo con Aguilar Padilla, al Estado mexicano le ha fallado la coordinación. -¿Le ve fin a la lucha contra el narcotráfico? -El Estado como institución más temprano que tarde se va a imponer y se seguirá trabajando en la parte de la emergencia, en la parte policíaca y la lucha en las calles, pero también hay que trabajar en el desarrollo de valores, educación y familia; es necesario retomar el papel de la familia como núcleo básico, darle cohesión y convivencia armónica dentro de la sociedad, porque hoy las familias están muy desintegradas. -¿Se preocupa el Gobierno federal por reintegrar el tejido social y familiar para enfrentar al crimen organizado? -No, concluye Aguilar Padilla, porque el Gobierno en sus tres niveles atiende la inmediatez y hemos descuidado este aspecto fundamental. El Gobierno debe trabajar mucho en la educación, pero la sociedad también tiene que hacer su parte. |
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