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Opinión
![]() Horizonte económico
¿De quién es la educación en México?
El Sol de México
25 de octubre de 2008
Luis G. Álvarez Tostado
Cuando pensamos cómo está creciendo el problema magisterial en el país a partir de la actividad política que inició la sección sindical del estado de Morelos, a la cual se le han sumado disidentes de Oaxaca, Guerrero y algunos otros estados, y en cuyas peticiones se encuentra abolir la llamada Alianza para la Calidad Educativa, debemos partir de dos definiciones básicas: la primera, ¿para qué sirve la educación?, y la segunda, ¿cuál es la definición de la Alianza para la Calidad Educativa y qué implica? La educación, además de ser un componente de la política social, es fundamental para el desarrollo económico del país e influye en sus consecuencias distributivas. Hay que recordar que en el Plan Nacional de Desarrollo, uno de los objetivos es elevar el desarrollo humano y patrimonial de los mexicanos. En este sentido, la educación es el principal instrumento para apoyar la construcción del capital humano que influya en el crecimiento en el país. Se habla de que la tasa de retorno de un año adicional de estudios en países en desarrollo y de bajos ingresos es del 23 por ciento; asimismo, hay que recordar que el papel del Estado se da en dos vertientes: la primera, desarrollando políticas públicas adecuadas para una buena educación, y la segunda, participando en el mercado de la educación. Esto es fundamental para que se tengan mejores alumnos que ya en el mercado de trabajo serán trabajadores capacitados apoyando el desarrollo del país. En México, inclusive la denominación de la dependencia encargada de este tema es la Secretaría de Educación Pública, pública en el sentido del sector público, que es el Gobierno federal y que forma parte del Estado. Al final lo público es de todos los ciudadanos del país. Por lo anterior, el que un grupo de personas se quiera apropiar de un servicio o bien público, no nada más es inaceptable, sino raya en lo inmoral, o mejor dicho, en lo corrupto. Hay que recordar que la Alianza por la Calidad Educativa tiene por objeto la participación y vigilancia del Gobierno, sindicato de maestros y padres de familia para mejorar la educación en cuatro puntos esenciales: mejorar la infraestructura de las escuelas, mejorar la calidad de vida de los alumnos, profesionalizar y evaluar a los maestros; y son estas dos últimas características las que están en cuestionamiento por algunos maestros. Profesionalizar a los profesores implica quitar una "presentación", que ha sido el tema más recurrente, que es que las plazas dentro del sindicato de maestros se heredan a hijos o familiares, o se venden al mejor postor. Recuerdo que dentro de algunas teorías de izquierda en cuanto al aspecto laboral, es valido, deseable e inclusive obligatorio que los hijos de los trabajadores hereden el puesto de sus padres. Para ver la incongruencia de este argumento, supongamos que todos los puestos del Gobierno, y no nada más los de los maestros, son heredables: ¿cuánto tiempo le damos al Gobierno para que sea inoperable? Mi hija, que quiere estudiar veterinaria, tendría el derecho de ser subdirectora de finanzas en una empresa paraestatal, sin ningún requisito previo, y sólo por el hecho de ser mi pariente tiene la prestación de cobrar en mi puesto cuando yo me retire. Es como si la monarquía fuera generalizada en el país. Esta visión es muy patrimonialista; es decir, se apropian de la plaza, del puesto, del sueldo, de las prestaciones, y al final del día de la misma educación pública, que es lo más grave. El otro tema a discusión es la evaluación del sistema, en donde se incluyen exámenes de conocimientos y actualización a los maestros. Cuando la gente no está acostumbrada a ser evaluada, tiene miedo de serlo, por lo que si se evita es mejor. Pero lo que no se puede medir no se puede evaluar y, por lo tanto, es una necesidad para conocer el grado de avance en la calidad de la educación. No sé si la Alianza para la Calidad de la Educación sea la solución única al problema que presenta la educación, pero es un elemento que sin duda deberá ayudar en este sentido. Ojalá los maestros en rebeldía se sumen viendo el bienestar general del país -como se comentó, la educación es básica para el crecimiento y el desarrollo del país- y dejen al margen su bienestar personal. gerardo_tostado@yahoo.com.mx Columnas anteriores
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