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Opinión
![]() Todo lo Bueno
Edmundo Domínguez Aragonés
El sol no es redondo, es irregular
Organización Editorial Mexicana
24 de octubre de 2008
Entretanto los cavernarios desarrollaban el lado intelectual y espiritual de su vida, y andaban detrás del mamut, el bisonte, las cabras y los caballos, adaptaron la destreza manual adquirida para hacer utensilios, y de ello surgieron los artistas.
Sus pinturas, la mayoría ocultas en las partes más oscuras e inasequibles de las cuevas, fueron parte de algún olvidado ritual religioso, llevado a cabo en las profundidades de la Tierra. Son las pinturas rupestres, que están en las cuevas del suroeste de Francia, el norte de España y de México en el norte de la Península de Baja California, los más espectaculares ejemplos de los impulsos artísticos y acaso religiosos de aquellos seres primitivos que se iban consolidando como especie humana. Sin embargo, los cavernarios aún no concebían ninguna divinidad, ni habían mirado hacia lo alto para adorar al Sol y a la Luna, y en ninguna pintura rupestre lo y la pintaron. Fueron primero los egipcios, y milenios después los aztecas, quienes consagraron las ciudades de Heliopólis y Teotihuacan al Sol, el dios Sol. Pronto, los sacerdotes egipcios sacaban energía solar para producir medicamentos y los aztecas la recibían para mantener el equilibrio del universo. Su símbolo en ambos pueblos es la serpiente. En Heliópolis, Ra "el Sol", pasó a ser dios hasta bastante tarde, al principio de la historia, y habían transcurrido muchos miles de milenos desde aquellas pinturas de mamuts, bisontes, caballos y cazadores que no eran iluminados por el Sol. Tardó, pues, el ser humano en encontrarle méritos al Sol como el origen de la vida y, por ende, motivo de divinización. Así, en estos Soles, y sin que el Sol deje de ser un disco, el disco solar, físicos estadounidenses señalan que es "irregular"; una irregularidad ínfima. "El Sol es el más grande objeto en el sistema solar, perfecto a un nivel de 0.001 por cierto de esfericidad debido a su gravedad extremadamente fuerte", informa Hugh Hudson, uno de los científicos que realizó el descubrimiento tras la nueva información que envió el satélite Espectroscopio solar de energía Reuven Ramaty de la Agencia Espacial Norteamericana. La medición de su forma exacta "no es tarea fácil", reconoce Hudson, pero el equipo lo logró mediante el análisis de los datos del satélite. Los sabios aclaran que "aunque nunca fue la intención medir la redondez del Sol, este se ha convertido en un propósito ideal". Reuven Ramaty observa el disco solar a través de una estrecha ranura girando a 15 revoluciones por minuto. La nave espacial de rotación rápida y de alta velocidad de muestreo de datos, necesarios para la captura de las veloces erupciones solares, permiten a los investigadores ver la forma del Sol con un menor margen de error, "mucho menor que cualquier estudio anterior". Los expertos descubrieron la verdadera forma del Sol, eliminando el efecto del campo magnético, observando únicamente los efectos del campo gravitacional y el movimiento de nuestra estrella, que lo muestran "achatado en los polos y estirado en el ecuador". David Hathaway de la NASA comenta: "Estos resultados tienen implicaciones que van más allá de la física solar y de las teorías de la gravedad. Ellos indican que el núcleo del Sol no puede tener una rotación mucho más rápida en la superficie, y que la oblicuidad del Sol es demasiado pequeña para cambiar la órbita de Mercurio fuera de los límites de la Teoría General de la Relatividad de Einstein. El análisis detallado ayudará a detectar un "tipo largamente buscado de onda sísmica a través del Sol haciendo eco en su interior, llamada oscilación gravitacional o modos, lo que abrirá una nueva frontera a la física, y el estudio del núcleo solar". Va ser. Columnas anteriores
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