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Opinión
![]() Todo lo Bueno
Edmundo Domínguez Aragonés
La nevada marciana
Organización Editorial Mexicana
22 de octubre de 2008
Después de un terso recorrido de 679 millones de kilómetros, la sonda estadunidense Pohenix Mars Lander, lanzada el 4 de agosto de 2007, amartizó con éxito en el Planeta Rojo, el 25 de mayo de 2008.
Tras algunos contratiempos, la Fénix comenzó a enviar información e imágenes a la Estación Meteorológica del Pohenix. Los tres objetivos del vehículo son: Estudiar la historia geológica del agua para entender los motivos de un posible cambio climático en Marte; Determinar si hay o hubo vida en Marte, y Preparar la exploración humana en el planeta. El 15 de junio de 2008, la sonda logró obtener una muestra de hielo, confirmando la existencia de agua y, el cinco de agosto, se estableció que "el suelo de Marte es apto para la vida", al haberse descubierto perclorato, material que se encuentra en la Tierra en el desierto hiperárido de Atacama, en Chile. El agua congelada se localiza en una capa subterránea en la región del Polo Norte de Marte. El lunes 29 de septiembre pasado la Fénix detectó una nevada "proveniente de las nubes marcianas y las pruebas de laboratorio demuestran la interacción entre minerales y agua en estado líquido". La nieve fue detectada por un instrumento de láser diseñado para reunir información sobre el comportamiento de la atmósfera y la superficie marcianas. Las nubes de donde provenía esa nieve se encontraban a unos 4.2 kilómetros por encima del punto donde descendió la nave de la Agencia Espacial Norteamericana, y los datos indican que "se evaporó antes de tocar el suelo". Jim Whiteway, de la Estación Meteorológica declaró a los medios: "Nunca se había visto nada como esto en Marte. Ahora buscaremos indicios de que esa nieva ha llegado a la superficie". Whiteway es además miembro de la Universidad de York, en Canadá. Asimismo, en un comunicado del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA se informa que durante los experimentos realizador por Fénix también se encontraron indicios de la existencia de carbonato de potasio, el componente principal de la tiza, y partículas que podrían ser de arcilla. En nuestro planeta, la mayoría de los carbonatos y la tiza se forman sólo en presencia de agua en su forma líquida. El científico Peter Smith, por su parte señala: "Todavía estamos recogiendo datos y son muchos los análisis que tendrán que realizarse, pero estamos avanzando hacia la respuesta de las grandes preguntas que nos hicimos desde el comienzo de la misión". Smith es investigador en la Universidad de Arizona, Estados Unidos, e investigador de Phoenix. Las pruebas de hay carbonato de calcio en la muestras de suelo recogido por el brazo robótico de Fénix provienen de dos instrumentos de su laboratorio a bordo. William Boyton, analizador termal de la nave dijo: "Hemos encontrado carbonato y esto apunta a episodios de interacción del agua en el pasado". Por ahora Phoenix se encuentra en su quinto mes de operaciones en la superficie marciana, superando las limitaciones, ya que fue diseñada para que funcionara durante solo tres meses. En el entretanto, la nave ha comenzado a sufrir una disminución de radiación solar "Que le obligará a reducir sus actividades en los próximos meses y es que durante tres meses después del aterrizaje el Sol nunca se puso en el horizonte. Ahora desaparece durante más de cuatro horas cada noche y la producción de los paneles solares se reduce cada semana. Antes de que termine octubre no habrá energía suficiente para usar el brazo robótico", avisa Barry Goldstein, director del proyecto en JPL. Estas son así, las reales Crónicas Marcianas, cuyo notable antecedente son las del novelista estadunidense Ray Bradbury. Columnas anteriores
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