Internacional
Listo Raúl Castro para negociar con Estados Unidos
Organización Editorial Mexicana
3 de diciembre de 2006

Miguel Hernández / Corresponsal

La Habana, Cuba.- El general de cuatro estrellas, Raúl Castro reiteró este sábado al abrir la revista militar en la que el gran ausente fue su hermano, Fidel Castro, por primera vez en una congregación popular, la disposición de "resolver en la mesa de negociaciones el prolongado diferendo" con Estados Unidos, "siempre que acepten, como ya dijimos en otra ocasión, nuestra condición de país que no tolera sombras a su independencia y sobre la base de los principios de igualdad, reciprocidad, no injerencia y respeto mutuo.

"Mientras tanto, añadió, después de casi medio siglo, estamos dispuestos a esperar pacientemente el momento en que se imponga el sentido común en la conducta de los círculos de poder en Washington".

Acto seguido aparecieron en el cielo helicópteros de combate y cazas Mig 23 y Mig 29 y por el asfalto bloques de infantería, guardiamarinas, tropas regulares del ejército y el Ministerio del Interior, medios de combate, tanques, artillería terrestre de defensa antiaérea, cohetes.

"Es el más importante desfile militar en 20 años", aseguró un experto militar de las fuerzas armadas. "Hay una mayor capacidad de maniobras y poder de fuego, y se logran múltiples estratagemas en las posiciones combativas" precisó respecto a lo que se ha llamado "la modernización" de la industria militar cubana.

"También, por qué no, podemos hablar de la 'cubanizacióní del armamento soviético", comentó jocosamente un general "le aseguro que no tenemos cohetes nucleares", añadió sarcásticamente sobre las armas modificadas.

"Yo vine a ver a Fidel no a los tanques", había dicho poco antes del acto Ernesto E., un jubilado de la empresa telefónica, acompañado de su nieto. El como miles de cubanos recibieron un jarro de agua fría, pero el paso de la multitud ante las cámaras de la televisión no reflejó desilusión y como en otras ocasiones mostraron letreros "¡Viva Fidel!", "¡Viva Raúl!", y agitaban banderitas cubanas.

"La verdad es que yo esperaba verlo", comentó a este corresponsal un alto oficial del ejército al término de la megamarcha de más de 300 mil habaneros, los cuales sólo han visto a su histórico líder en estos cuatro meses por fotos de prensa y breves videos.

A la investigadora y periodista argentina Stella Calloni, que frecuenta la isla desde hace años y participó en el reciente homenaje internacional al gobernante cubano, no le sorprendió la ausencia de Fidel.

"Nosotros no venimos a esperar su presencia sino a rodearlo con un abrazo de seguridad y a pedirle que él no tiene por qué estar apareciendo para conformar no sé a quién, porque él como cualquiera persona tiene que estar en descanso. Yo no esperaba que viniera y menos a este lugar al que es imposible traer a una persona que ha convalecido", sentenció.

Para Antonio del Conde Pontones, 80 años, el mexicano bautizado por Fidel Castro "El Cuate", y quien se convirtió en uno de los principales apoyos en la preparación de la expedición del Granma desde Tuxpan, no verlo ayer "me afecta, me deprime. Sé que para él fue una cosa tremenda no estar ahí, que hubiera sido mejor que hubiera salido que estar hospitalizado pero al mismo tiempo hay que aceptar que su presencia en una silla de ruedas, o de una forma a la que no nos tiene acostumbrado, no hubiera sido conveniente".