México
Sangriento motín en penal de Tijuana
Un sangriento enfrentamiento habría dejado un saldo de entre 20 y 30 muertos en el penal de Tijuana. Foto: El Sol de Tijuana
Organización Editorial Mexicana
15 de septiembre de 2008

Manuel Cordero / El Sol de Tijuana

Tijuana, B.C.- Un sangriento motín en la penitenciaría del estado habría dejado como saldo entre 20 y 30 reclusos muertos, luego de feroces enfrentamientos con las autoridades de los tres órdenes de gobierno. El zafarrancho fue provocado por custodios que la noche del sábado torturaron y causaron la muerte de un interno.

A pesar de que la Secretaría de Seguridad Pública Estatal no había proporcionado ninguna información respecto a lo sucedido, se supo que los presuntos criminales fueron el comandante de celadores en turno, el subcomandante y dos custodios que privaron de la vida al reo identificado sólo como Israel Lázaro.

En forma extraoficial se confió a este diario que alrededor de las 20:00 horas del sábado los custodios ingresaron a la celda A-8 del edificio 5-A, en donde se hallaban 23 reos, a los que comenzaron a golpear -según se afirma- por la pérdida de indeterminada cantidad de marihuana.

Familiares del fallecido contaron que Israel Lázaro fue sometido a una sádica tortura, sumergiéndolo en una cubeta con agua y cloro para "interrogarlo" y luego lo sofocaron con una bolsa de plástico con la que le cubrieron la cabeza y rostro, pero el martirio se prolongó hasta que le causaron la muerte por asfixia.

La arbitraria actuación del comandante en turno, identificado como David Montero, y sus esbirros provocó un motín de los más de cinco mil reclusos del penal, que se inició a las 14:20 horas de ayer y que minutos después se salió de control, al punto de que los internos se apropiaron de las instalaciones y tomaron como rehenes a tres custodios.

Luego arremetieron contra el portón de metal que se encuentra en la zona nororiente del reclusorio hasta lograr desprenderlo de uno de sus lados y al momento de que intentaban escapar fueron baleados por los custodios, policías estatales y federales preventivos y se afirma que abatieron entre 20 y 30 reos.

La balacera entre los procesados y policías se prolongó por más de 30 minutos y se afirma que más de uno de los presos pudo escapar e incluso uno de ellos fue capturado cuando ganaba la calle vestido con el uniforme de uno de los celadores.

Alrededor de las 21:00 horas se suscitó otro zafarrancho cuando los internos comenzaron a lanzar bombas molotov por lo alto de la barda perimetral hacia la calle e incendiaron cuatro vehículos; también arrojaron cientos de piedras, mientras que los policías y custodios lanzaban decenas de granadas lacrimógenas al interior.

En el sitio se atestiguó el traslado de 11 personas heridas, entre éstas, tres celadores y un agente de la Policía Federal Preventiva que fue alcanzado por un perdigón de cartucho de escopeta, mientras que los demás fueron cuatro internos que presentaban heridas de proyectil de arma de fuego y los restantes lesiones por armas hechizas y golpes.

Al cierre de esta edición la trifulca continuaba fuera de control, con cientos de policías de los tres ordenes de gobierno, militares apostados en las afueras y muchísimos familiares de los reos que sumamente coléricos exigían información de lo sucedido. Dentro del penal aún quedan cuando menos 200 personas que acudieron de visita.