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Opinión
![]() Juego de palabras
Gilberto D'Estrabau
El otoño del patriarca
Organización Editorial Mexicana
12 de septiembre de 2008
Una jaculatoria que respira por la herida, víctima él mismo de vandalismos impensables en el pasado intermedio reciente, desciende de la cátedra de Norberto Cardenal Rivera, arzobispo primado de México:
"Necesitamos superar el México de las marchas y las protestas, algunas de ellas interminables y absurdas, por un México de propuestas y compromisos. Basta ya de ser una sociedad dividida por rencores políticos, empeñada en destruir sus mejores instituciones". La conclusión de la máxima autoridad -descontando al Nuncio, claro- del grupo religioso más nutrido del país, es que los mexicanos están cada día más desencantados de la democracia y sus instituciones. Y no hace falta ser un ingeniero de cohetes para identificar el subtexto: México, y la Iglesia, estaban más a gusto cuando no había democracia; México, y la Iglesia, extrañan el despotismo ilustrado, la dictadura perfecta, la presidencia imperial; México, y la Iglesia, están listos para llamar al PRI de su exilio despoderado y regresarlo al trono de sus antepasados. Ya puesta en ese camino, la Arquidiócesis Primada exige buscar juntos soluciones y evitar el reclamo de cuestiones particulares, a los gobiernos locales y federal, y a los partidos políticos. ¿A todos, incluyendo el añorado PRI? Pues sí. Sería demasiado obvio hacer una excepción en su favor, significarlo de algún modo, sin lastimar el mensaje. Ni siquiera la legendaria retórica jesuita da para tanto. Aparte de que, a fuer de honestos, hay que reconocer que el actual PRI no es el mismo que gobernó hasta noviembre de 2000. Demócrito, Dumas y Neruda lo advirtieron: nadie puede bañarse dos veces en el mismo río; no es lo mismo los tres mosqueteros que 20 años después; nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. La única duda que deja la carta pastoral del purpurado es: ¿debe leerse como una instrucción a los fieles o les está avisando que se alisten porque pronto las águilas volarán de campanario en campanario para regresar al cerro de San Miguel? Si es instrucción, su claro destino es hacer efecto en las urnas en julio de 2009. Si es aviso, para estos momentos todos los católicos mexicanos quedan oficialmente notificados que se hará la voluntad de Dios en los bueyes del compadre. HAY DOS CLASES DE MENTIRAS: LAS VILES MENTIRAS Y LAS ENCUESTAS El patriarca, cuando el otoño está a tiro de corcholata, da rienda suelta a sus saudades y cita las encuestas recientes que analizan la "realidad" política y social. Señala, casi con fruición, que el IFE, el Congreso de la Unión, los partidos políticos, la Suprema Corte de Justicia de la Nación e incluso la institución presidencial han ido a la baja, y sólo las Fuerzas Armadas se salvan, aunque "no sin descalabros". No cita el prelado, por las mismas razones que no distingue al PRI cuando hace cera y pabilo de los demás partidos, la encuesta más dramática de todas: que el PRI cuenta con las intenciones de voto de más del 40 por ciento del electorado para integrar la primera mayoría en la LXI Legislatura y, desde ahora, con el 30 por ciento para las presidenciales del 2012. Y MARÍA DE LOS ANGELES, COMO ES JUSTO Y NECESARIO ¡Eheu! Fugaces labuntur anni. Si el PRI de hace 14 años no hubiera sido tan obtuso, si no hubieran hecho el tongo que candidateó a Jesús Silva Hérzog, y hubieran lanzado a María de los Angeles Moreno para la jefatura de Gobierno (ella quería. A mí, me lo dijo.- Si juegan derecho, les gano la interna, y les gano la constitucional), cuantos ayes y crujires de dientes nos hubiéramos ahorrado. Ella sigue queriendo, y sería un espléndido heraldo del regreso. A ver si no vuelven a salir con un diamante negro que luego resulta que apenas llega a carbón barnizado. Columnas anteriores
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