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Opinión
![]() Juan Antonio García Villa
¿Cuál es el número ideal de diputados locales?
El Sol de México
10 de agosto de 2008
A pesar de la importancia creciente que el Poder Legislativo tiene en la vida pública del país, en buena medida los congresos de los estados siguen pasando inadvertidos. Poco se habla de ellos, aunque ciertamente mucho más que hace dos o tres décadas. En los 60 del siglo pasado, por ejemplo, el sobresaliente jefe de Acción Nacional que fue Adolfo Christlieb lamentaba que los medios de comunicación sólo se acordaban de las Legislaturas locales cuando alguno de sus integrantes provocaba algún escándalo, del que daba puntual cuenta la página roja de los periódicos, pero no más. Hoy las cosas han cambiado, desde luego, pero no lo suficiente.
Un cambio notorio ha sido el incremento en el número de representantes que integran esos órganos legislativos. En el último cuarto de siglo tal aumento obedeció básicamente a la implantación de un sistema mixto en su integración, que incorporó la representación proporcional para dar ingreso a las minorías, pero que también expandió el tamaño del grupo parlamentario mayoritario en cada entidad. Además, un cuerpo colegiado auténticamente deliberativo no puede ser demasiado pequeño. Por supuesto tampoco excesivamente numeroso, como lo propuso hace casi un siglo, en 1912, el eminente constitucionalista Emilio Rabasa, quien en su libro "La Constitución y la dictadura" planteó que cada Congreso local debería contar cuando menos con 50 diputados. El Constituyente de Querétaro, que en varias otras de sus propuestas le hizo caso, en ésta no. Cabe ahora preguntarse: ¿cuántos diputados locales hay actualmente en el país? Sin contar a los de la Asamblea Legislativa capitalina, porque en sentido estricto el DF no es un estado aunque a los integrantes de aquélla se les llame diputados, suman en los 31 estados un mil 76. De éstos, 651 son electos según el principio de mayoría relativa, 60.5 por ciento del total, y 425 lo son por el de representación proporcional, que conforman el 39.5 por ciento restante. Si su número se divide entre la población total del país, que de acuerdo al INEGI en este año es de casi 106.4 millones de habitantes, aunque ahora sí tomando en cuenta a los 66 diputados de la Asamblea capitalina, tenemos que en promedio hay en el país un diputado local por cada 93 mil habitantes. Para efectos de comparación, vale decir que cada uno de los 500 diputados federales representa en promedio a 213 mil mexicanos. Sin embargo, como es de suponer, en las 32 entidades federativas dicha tasa de habitantes por diputado es muy desigual. En los extremos están Campeche y el Estado de México. En el primero, cuya Legislatura la integran 35 representantes y su población es de 783 mil personas, hay un diputado por cada 22 mil habitantes. En el segundo, el Estado de México, que por cierto es a la vez el de mayor población en el país, con poco más de 14 y medio millones de habitantes, y el que tiene el Congreso local más numeroso, pues lo forman 75 legisladores, cada uno de éstos representa en promedio a 194 mil personas. En la actualidad, casi un siglo después de la propuesta hecha por Rabasa, de que cada Legislatura local tenga cuando menos 50 diputados, sólo tres entidades alcanzan este número, a saber: Veracruz con 50, el DF con 66 y el Estado de México con 75. A pesar de ello, es probable que el ciudadano común considere, por diversas razones, que el número de diputados locales es excesivo. Por ello resulta interesante señalar que un estado, Coahuila, reducirá el número de los integrantes de su próxima Legislatura, que se elegirán en octubre e iniciarán funciones en enero, de 35 a 31 miembros. Cuantitativamente la disminución no es de gran magnitud, con todo y que es de más del diez por ciento, aunque cualitativamente sí es significativa, pues revierte una tendencia. Otros estados deberían ir considerando hacer algo similar. Columnas anteriores
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