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Opinión
![]() Alto Poder
Manuel Mejido
Organización Editorial Mexicana
2 de agosto de 2008
* Discrimina burocracia a jóvenes con VIH
* Por cada portador, otro lo ignora: ONG'S * Las campañas de prevención son limitadas * El grupo más vulnerable son los pobres Javier Sandoval es un joven de 29 años que trabaja para el ayuntamiento de Los Reyes La Paz, en el Estado de México, a quien los ignorantes y prepotentes intentaron despedir injustificadamente. En 2003, Javier ingresó como trabajador eventual desempeñando el cargo de auxiliar administrativo en una biblioteca del municipio, durante el gobierno del priísta Pablo Castellanos. Para marzo de 2005 y debido a que constantemente se enfermaba los amigos recomendaron a Javier Sandoval practicarse la prueba de Elissa, para determinar si era portador del VIH/SIDA. El resultado fue positivo. A los burócratas sin contrato, el ISSSTE no los atiende, por lo que Sandoval acudió a una institución privada a realizarse el examen para la detección del virus. El médico que lo atendió, lo desahució al advertirle que sólo viviría "dos o tres meses, porque los medicamentos son muy caros..." Todo se agravó en el 2006, cuando el priísmo perdió la presidencia municipal de Los Reyes y la ganó el doctor Agustín Corona Ramírez, del PRD, quien al ocupar el cargo despidió a todos los que habían sido contratados durante el anterior gobierno. El poco sueldo que recibía por trabajar en el ayuntamiento, Javier lo destinaba para comprar los costosos medicamentos, por no contar con seguridad social ni servicios gratuitos que le garantizaran los medicamentos. Cuando fue informado de su despido, explicó que tenía VIH/SIDA, por lo que necesitaba seguir laborando. Como respuesta, le ofrecieron mil 200 pesos de liquidación. Sandoval rechazó la propuesta y decidió demandar al gobierno perredista de Los Reyes La Paz, que, como segunda solución, le ofreció 11 mil pesos. Pero los rechazó porque, más que dinero, necesitaba el servicio médico. En enero del 2007 y después de casi un año de constante lucha y demandas, fue reinstalado en la biblioteca. A su regreso, algunos de sus compañeros lo rechazaron y los jefes le negaban permisos para acudir a las consultas médicas. Hace dos meses Javier, sin justificación, fue removido de sus funciones y enviado al archivo municipal, donde se infectó de un hongo y constantemente se enferma por el contacto con el polvo y demás bacterias que ponen en riesgo su salud. El caso de Javier Sandoval es sólo uno de los cientos que se registran a diario, pero que pocos tienen el valor de denunciar. Esas prácticas discriminatorias también ocurren en las oficinas de gobierno, sin importar el color del partido. Lo más grave es la discriminación ocasionada por la ignorancia. LOS AVANCES IGNORADOS Según datos difundidos por el Censida, en México por cada persona diagnosticada con VIH/SIDA hay cuatro más que no lo saben y prefieren seguir ignorando su padecimiento por temor a la marginación, el rechazo y la discriminación social. Del continente americano, la República Mexicana es el tercer país con el mayor número de personas portadoras del virus, después de Estados Unidos y Brasil. Cuando un hombre o mujer es portador del virus, no sólo debe cuidar su salud, sino también evitar que sus compañeros de trabajo o escuela, vecinos y hasta parientes se enteren, por el temor a ser despedido, expulsado o rechazado por su entorno. A pesar de vivir en pleno siglo XXI y de los significativos avances en el tratamiento, el desconocimiento sobre cómo tratar y ayudar a una persona con VIH/SIDA, prevalece, porque los gobiernos de la República y estatales han equivocado las campañas de información. Cuando se anunció el primer caso de una persona con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) en México, en julio de 1984, a pesar de haberse detectado un año antes debieron esperar para confirmarlo. Todo fue confusión entre la población que no sabía cómo prevenirse. Consultado por Alto Poder, Juan Sierra Madero, integrante del grupo de médicos del Instituto Nacional de Nutrición que diagnosticaron el primer caso en México en 1983, advirtió que: "desde la década de los ochenta, ha cambiado mucho el tratamiento y el diagnóstico del virus, pero las actitudes y la percepción de la población no han variado. Prevalece el desconocimiento acerca de los avances en la terapéutica y siguen advirtiendo la enfermedad como terminal incurable y altamente contagiosa..." EQUIVOCACION EN LA PREVENCION La información acerca de las vías de contagio, evolucionó desde 1983. Al principio, se pensaba que la picadura de mosquitos transmitía el VIH, del posible contagio al nadar en albercas "contaminadas" o por salpicarse de saliva. Ahora se sabe que todo eso es mentira. Actualmente se tiene una mejor información, pero todavía falta mucho por hacer. Sierra Madero, investigador del departamento de infectología, señaló que en el combate a la propagación de la epidemia: "las campañas gubernamentales de prevención son uno de los puntos flojos que existen. Equivocadamente, se diseñaron programas de prevención dirigidas al público en general, cuando primero debe identificarse a los sectores más vulnerables, para diseñar estrategias adecuadas..." que tengan el impacto esperado. De lo contrario, se predica en el desierto. Equivocadamente, los secretarios de Salud basan las campañas de prevención en anuncios televisivos, radiofónicos o de prensa escrita. Ignoran lo necesario que es la promoción de pláticas con especialistas, encuentros con portadores de VIH/SIDA, talleres, diplomados o simples charlas en las plazas públicas. El objetivo es llevar el conocimiento al pueblo. A pesar de los constantes esfuerzos por las diversas organizaciones no gubernamentales para prevenir el contagio del SIDA, en municipios como el de Los Reyes La Paz, uno de los más sobrepoblados y marginales del país, no se distribuye la información necesaria, como lo afirmó Javier Sandoval. Los programas gubernamentales no abarcan esos lugares. Para Sierra Madero: "lo que se requiere es identificar a la gente susceptible a infectarse, organizar campañas para detección y no sólo pagar costosos anuncios de prevención en radio y televisión..." Es necesario salir a las calles, donde la gente se infecta. Según los registros más recientes, confirmados por Juan Sierra Madero, la clase baja, los más pobres, es el grupo más desinformado, con menos atenciones, sin posibilidad de una detección temprana de contagio de VIH y carentes de los servicios necesarios. Existen regiones, principalmente en el sur del país, donde el acceso de las brigadas de salud es casi imposible porque sólo existen veredas. Obviamente, en las cifras oficiales esos lugares reportan un menor número de personas infectadas. Pero los especialistas consultados advierten que "de manera silenciosa, en las zonas marginales el SIDA se propaga sin que nadie haga nada..." Según cifras de ONUSIDA en la población mexicana de escasos recursos, el número de nuevos casos de SIDA se incrementó en la última década. De igual manera, aumentó entre las mujeres de las comunidades donde es mayor el número de emigrantes a Estados Unidos, que regresan periódicamente a México a visitar a sus esposas. LA DANZA DE LAS CIFRAS A 25 años de haberse detectado el primer caso en el país, la cifra sobre el número de personas que viven con VIH/SIDA varía, porque la Secretaría de Salud oculta la información para impedir una apreciación real al problema. Las estadísticas oficiales, proporcionadas por Censida, señalan que en el país 32 mil personas son portadoras, porque ese es el total de pacientes atendidos en las clínicas del IMSS, ISSSTE, de Salubridad y demás hospitales descentralizados como el de Pemex y el Ejército. El Gobierno de la República, en sus estadísticas, ignora la importante labor desempeñada por organismos nacionales de la sociedad civil e internacionales, que ofrecen atención médica a quienes no cuentan con seguridad social y que son la gran mayoría. De acuerdo con las estimaciones de la Secretaría de Salud, desde hace 25 años han sido diagnosticadas y notificadas 121 mil 718 personas. Una cifra considerable pero irreal. Juan Sierra Madero señaló a esta columna que: "las cifras de Censida difieren significativamente de las reportadas por ONUSIDA, cuyo resultado está basado en estudios de prevalencia en la población general, que alcanzan los 200 mil pacientes vivos..." Algunos otros organismos no gubernamentales estiman que el número de mexicanos con VIH/SIDA oscila entre los 100 y los 130 mil. Todo es incierto. Como suele ocurrir, el Gobierno de la República maquilla las cifras para disminuir la gravedad del problema y parezca que cumplen con su trabajo, cuando realmente se hace poco para procurar por el bienestar de los gobernados. MUERTE POR IGNORANCIA Gerardo Cabrera, director ejecutivo de la Red Mexicana de Personas que Viven con VIH/SIDA, consultado por Alto Poder, afirmó que: "existen casos en que la Cámara de Diputados asigna recursos económicos para la prevención, pero al llegar a los gobiernos estatales los destinan para otras campañas contra el consumo de drogas, apoyo a sexoservidoras, asistencia a niños de la calle y otros problemas sociales, que consideran prioritarios..." En el peor de los casos, el dinero es utilizado en las campañas electorales de los gobernadores, alcaldes y diputados locales, debido al nulo o poco control por parte de la Auditoría Superior de la Federación para verificar el destino de las partidas presupuestales para programas sociales y preventivos. Existe falta de atención para quienes viven con la enfermedad, pero también desconocimiento de las vías institucionales para recibir atención médica y, sobre todo, para adquirir los costosos tratamientos que son poco accesibles. Luis Adrián Quiroz Castillo, secretario general de la organización no gubernamental Derechohabientes del IMSS Viviendo con VIH/SIDA denunció a esa columna que: "somos un país con una política de acceso universal a los medicamentos, pero no de oportunidad real. Es decir, las leyes nos protegen, pero en los hospitales hay desabasto..." La Ley General de Salud, reformada durante la administración foxista, garantiza la distribución oportuna de retrovirales, utilizados para el tratamiento del SIDA, en todas las clínicas públicas. Pero frecuentemente escasean. Quiroz Castilla reconoce que "muchos de los portadores del virus y derechohabientes del IMSS no se sienten ciudadanos y evitan acudir a las instancias correspondientes a exigir el tratamiento o no saben que en el Seguro Social hay boletas para solicitar los medicamentos..." Frecuentemente, los pacientes no hacen valer su derecho por temor a ser descubiertos como portadores del VIH/SIDA. Si la ignorancia y la vergüenza fueron la causa de su infección, también les ocasiona una muerte prematura. SOSPECHAS DEL CONGRESO El viernes de la semana pasada, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión exigió a la Secretaría de Salud ajustar su reglamentación para poder comprar retrovirales a laboratorios nacionales, con el fin de evitar el desabasto. Ricardo Cantú, diputado por el Partido del Trabajo, señaló a esta columna que: "resulta muy sospechoso que el Gobierno de la República sólo permita la compra de medicamentos para el tratamiento del VIH, a compañías extranjeras, cuando en el país se producen hasta genéricos que son más económicos e incentivan la economía mexicana..." La burocracia es un problema que se advierte imposible de erradicar. Pero también la falta de capacitación y especialización de enfermeras y médicos, que en muchas ocasiones niegan el servicio por temor a un contagio. Gerardo Cabrera, de la Red Mexicana, denunció que: "cuando una persona con VIH/SIDA acude a una clínica del IMSS a realizarse una endoscopia, por ejemplo, lo citan a las siete de la mañana, pero lo atienden hasta las dos de la tarde, argumentando que están desinfectando los aparatos. ¿Acaso no se debe esterilizar el instrumental después de cada paciente?" Existe un evidente rezago en todos los servicios de salud pública en el país, pero especialmente en la atención a enfermedades contagiosas, como el VIH, como lo reconoció el doctor Juan Sierra Madero. Para avanzar en la lucha contra la epidemia, Luis Adrián Quiroz aseguró que se requiere de "un programa estructural, que promueva la prevención, la detección temprana y garantice el tratamiento adecuado y oportuno a las personas portadoras del virus..." En un hecho histórico, el lunes pasado acudieron a Los Pinos activistas de diversas organizaciones de personas portadoras del virus. El presidente Felipe Calderón les garantizó un buen trato y el abasto oportuno de los retrovirales. Quienes forman parte de esas organizaciones no gubernamentales, se han informado, combaten la enfermedad, se atienden en clínicas especializadas y previenen a otros de un posible contagio. Pero permanecen en el olvido las comunidades marginadas, donde las mujeres, hombres y niños mueren sin saber siquiera cuál fue la causa. Ayer, el secretario de Salud, José Córdova Villalobos, anunció que en los retrovirales de la empresa Merck Sharp and Dohme habrá descuentos del 45 por ciento. Es un gran logro pero hace falta el abasto, porque frecuentemente escasean. Mañana inicia en México la Decimoséptima Conferencia Internacional sobre SIDA. La información sobre prevención y tratamiento comenzará a fluir. Sólo falta que los gobernantes también formen parte del cambio esperado. NOTICIAS EN CORTO El jueves pasado falleció doña Eloísa Razo Bobadilla, madre de un gran entrevistador, de reconocida trayectoria, colaborador de la Organización Editorial Mexicana y amigo personal, Miguel Reyes Razo. Tan digna mujer, vivió siempre con todo el amor de un gran hombre. Miguel, tu familia y el trabajo te ayudarán a superar tan dura pérdida. Sigue adelante. *** Fomento Ecológico Banamex y la asociación civil Efecto Verde firmaron el convenio de colaboración para crear el "Fondo Ambiental para la Zona Metropolitana del Valle de México, Efecto Verde", con el objetivo de impulsar la regeneración ambiental antes del 2030. Para transparentar los recursos, el dinero se invertirá en el Fideicomiso de Fomento Ecológico Banamex. De acuerdo con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, la investigación realizada por el Departamento de Alimentos y Medicinas estadunidense sobre los chiles jalapeños mexicanos "está ausente totalmente de elementos científicos que permitan con precisión establecer el origen de la bacteria..." Desde el punto de vista científico, las pruebas al chile mexicano se realizaron sin las medidas científicas correctas. Por lo que es urgente que la Casa Blanca reconozca públicamente que el chile serrano no contiene salmonela para no perjudicar más a los productores mexicanos. *** La Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM, a través del Programa Emprendedores, desde hace 18 años, se ha convertido en un semillero de pequeños empresarios, jóvenes emprendedores que ven en la apertura de un negocio propio la oportunidad de convertirse en empleadores. La directora, María Antonieta Martín Granados, señaló que a lo largo de la historia, esta iniciativa ha tenido importantes logros, porque muchos de los estudiantes que iniciaron la creación de una compañía, han podido cristalizar su esfuerzo e incluso ahora exportan a Estados Unidos, Canadá o Japón. Además, hay otros que, sin ser alumnos de esta entidad, han tomado los talleres o las asesorías y hoy día también tienen negocios que están creciendo, y muchos de ellos llevan sus productos y servicios a mercados internacionales, agregó. Al respecto, el coordinador del Programa, Francisco Martínez García, informó que, cada año, se atienden más de 50 proyectos y a más de tres mil 600 personas, a quienes se les da orientación e información sobre oportunidades de negocios, fuentes de financiamiento, registro de una empresa y planeación, entre otros aspectos. *** Y hasta la próxima semana, en este mismo espacio. Columnas anteriores
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