Opinión
Gerardo Sosa Castelán
Más respeto

Organización Editorial Mexicana
27 de julio de 2008

Se equivocan quienes afirman que, en este momento, los diputados federales están "de vacaciones". Como cada receso legislativo, la actividad en San Lázaro es incesante. Se reúnen y deliberan las comisiones. Sus integrantes no dejan de acudir a cada una de ellas. Reciben en sus oficinas a todos los que constitucionalmente representan. Están localizables, pues.

Aun si alguno de los representantes populares se encuentra en su distrito para trabajar con sus electores, no hay uno solo que esté incomunicado, pues puede ser ubicado a través de la telefonía celular o incluso por radio.

Viene esto a colación porque hace unos días, luego de ser presentada en la Comisión Permanente del Congreso de la Unión otra iniciativa de reformas a Pemex, se adujo que ésta no había sido consultada con los diputados federales, porque éstos se encontraban, palabras más o menos, asoleándose el ombligo.

Y eso es totalmente falso. El Congreso, sus cámaras, los integrantes de éstas, actualmente están en receso -cual lo prevé la Constitución- no de vacaciones.

La iniciativa presentada ese día, es cierto, no cuenta ni con el conocimiento de la diputación federal tricolor. Nadie preguntó a quienes sesionan en San Lázaro. Es, en todo caso, una propuesta de reformas a diversas normas legales relacionadas con la producción, transporte, refinación y exploración en materia petrolera, presentada por uno de los integrantes de la llamada Cámara Alta y... nada más.

No es tampoco la que presenta el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en su conjunto. Hay que decirlo nuevamente. Es la iniciativa que, en su derecho, presenta un legislador, a título tal vez sólo personal, quizá en representación de los integrantes del Senado a quienes él coordina. Nada más.

Un documento de esta envergadura por tratarse de un tema prioritario y, sobre todo, estratégico, que es el petrolero, requeriría de la aprobación de sus términos y alcances por parte de la Asamblea Nacional priísta o, en su defecto, del Consejo Nacional de ese organismo político. Son esas las instancias que pueden proponer una iniciativa "a nombre del PRI". Nadie más. Ni siquiera el Comité Ejecutivo Nacional. Tampoco únicamente su dirigencia.

Y en la presentación de estas iniciativas, por parte del señor senador Manlio Fabio Beltrones Rivera, no existe siquiera el aval -apenas una mención a posteriori, el pasado jueves, por parte de la señorita Beatriz Paredes Rangel- ni de la Asamblea, que en Aguascalientes, se reunirá hasta dentro de un mes.

Ante todo esto, habrá que empezar por pedir respeto a las formas, sí, pero también a la dignidad de los colegisladores, pues el tema debió elevarse, en primera instancia, a la consideración y, en su caso, a la aprobación de los órganos partidarios competentes al seno del PRI. Ni más ni menos que los máximos órganos de decisión: la Asamblea o, en su caso, el Consejo.

Respeto a las formas, también, pues cuando menos se hubiera citado a una reunión de la representación de la diputación federal priísta, para darles a conocer -insisto: cuando menos- el texto de las iniciativas presentadas. Nadie convocó.

Y, por último, pero no menos importante, o last but not least -como dicen los estadunidenses-, quienes señalan que los diputados están "de vacaciones", deberían conocer y reconocer que en el Congreso hay periodos de receso, tan válidos como los ordinarios y extraordinario de sesiones. Estar en receso no es estar de asueto, como lo confirma la intensa actividad que se vive en el Palacio Legislativo de San Lázaro.

Respeto, ¡y hasta nos amanecemos!

E-mail: gerardososa­_cas@yahoo.com.mx

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