Sociedad
Celos que matan
El Sol de México
29 de junio de 2008

Mary Pérez

Ciudad de México.- Los celos se han mostrado como los sentimientos más íntimos del ser humano que, de manera irracional, ocasionan muchas calamidades cuando no se paran a tiempo. Todos los hemos sentido alguna vez, pero es muy importante no dejar que nos controlen; en algunas ocasiones hasta nos parecen divertidos, pero la paranoia del celo nos motiva a hacer muchísimas estupideces que sólo perjudican la imagen de quien los padece y los celos en exceso son peligrosos.

Hasta dónde podemos decir que los celos son normales. ¡Debemos ponernos atentas para darnos cuenta cuándo hay que hacer un alto! Porque pueden llegar a ser obsesivos, enfermizos, como en las ocasiones que tu pareja se irrita porque te tratan bien tus amigos, a cada momento te dice que lo vas a dejar por alguien mejor que él, revisa constantemente los mensajes del celular y está seguro de que la amistad mujer-hombre no existe, incluso te das cuenta que revisa tus correos y lo peor es que no se atreve a decírtelo por temor a delatarse, este es el lado oscuro de los celos, como vimos a Claude Chabrol en su cinta "El infierno", eso es exactamente lo que se convierte tu vida: en un infierno.

Cuántas veces los celos han sido la causa de sucesos espectaculares entre personas que supuestamente se aman. Nadie está libre de ellos, están ahí y afloran en el momento menos pensado, sin poder evitarlo. Una persona celosa es capaz de hacer cosas patéticas de las cuales se avergüenza después; en una ocasión mi amiga Mariana me contó que estaba segura que su novio la engañaba y empezó a vigilarlo, lo siguió al gimnasio y ella tenía la convicción de que aparecería con otra mujer, incluso le causaba cierta alegría que hiciera cosas que le dieran la razón.

Algunas mujeres creemos que si nuestra pareja nos hace una escena de celos nos ama, incluso a veces nos gustarían pero en pequeñas dosis, porque los celos no sólo hacen sentir mal a quien los padece, pues el que los recibe se siente pésimo.

Amigas, ¡cuídense de los celos enfermizos! Porque también las personas que lo rodean sufren viéndolos sufrir y en ocasiones por temor a lo que sigue, aceleramos el proceso de una relación para darla por terminada a causa de los terribles celos.

Analízate constantemente e identifica si él llama a tu celular con cualquier pretexto si estás con tus amigas, no puedes salir escotada ni tampoco con minifalda si no es con él, si vigila tu mirada a cada momento, si no puedes tener amigos o no pierde oportunidad de hacerte una escena de celos por cualquier cosa y, lo peor del caso, es que con una pareja así tienes que mentirle para que no tener conflictos, incluso hasta llegar a sentir temor y perderse la confianza entre ambos.

Si los celos se convierten en un sentimiento incontrolable, sugiere a tu marido o novio que visiten un terapeuta, podría ser una solución, junto al cariño y comprensión que reciba de tu parte podrían llegar a algo bueno, pero si notas que los celos crecen, mejor termina tu relación. El valor que tenemos como seres humanos se debe basar en respeto mutuo, porque amar a alguien es una decisión personal.

CASILDA, LA CELOSA

¿Te matan los celos? Hace mucho que los celos quedaron atrás en la vida de Casilda. Todavía recuerda aquellos celos que le provocaban esculcar las bolsas del pantalón de su novio, revisar la cartera, checarlo por teléfono a cada rato, preguntando con quién ha estado, con quién ha platicado, etcétera.

En una ocasión se topó con un recibo que tenía un teléfono, pues no descansó hasta que marcó el número y vio que era de una mujer. Mi abuela decía que "el que busca encuentra", ¿entonces qué será mejor: confiar ciegamente en quien celamos o buscar hasta encontrar?

Claro que con lo que encontró Casilda la relación no duró mucho, ya sabes como se ponen estas situaciones. Su inseguridad y baja autoestima no le permitían darse cuenta del daño que se hacía a ella misma. Es que la verdad, qué flojera, por estar pensando todo el día en el celado, se olvidó de ella misma, dejó de pensar en lo que le gustaba, se anuló para ser un parásito incómodo de su pareja en turno; claro, nunca duraba en ninguna relación.

Un día, viendo las noticias se dio cuenta como los celos matan y no sólo de la forma en que la estaban disminuyendo. En la televisión transmitían la historia de una mujer que mantenía una relación con un hombre casado, el cual prometió dejar a la esposa y casarse con ella (cosa que nunca pasa o sólo es un argumento para tener a la amante contenta); al ver que el amante no dejaba a la esposa, buscó un arma y fue a la casa del matrimonio, tocó la puerta y, la mujer al abrir, le disparó... esos sí son celos que matan.

Casilda buscó ayuda profesional para no caer en ese tipo de celos obsesivos y patológicos. Ahora es una mujer feliz y centrada en ella misma, consciente de que vale mucho y no necesita perder su tiempo en celos. (GST)

TESTIMONIO

"Si amas algo, déjalo libre; si regresa es tuyo, si no, nunca lo fue"

Los celos de ninguna forma son buenos, porque en mi caso siempre pensé que celaba a mi marido porque lo amaba, pero sin darme cuenta crucé esa barrera invisible, ya que los celos son enfermizos y se convierten en una tortura para la misma persona, porque comienzan a dar vueltas en la cabeza las ideas que tú misma te creas y la imaginación vuela creando historias que no existen y las vemos junto a nuestra pareja, incluso ya los ves teniendo sexo con todas las mujeres que por su camino se encuentra, empiezas a revisar su cartera, revisas el celular, incluso llegué al extremo de revisar su ropa interior para encontrar evidencias de haber tenido una relación sexual y comienzan los reclamos si volteaba a ver a otra mujer; si él me confirmaba que la conocía, estaba segura que andaba con ella.

Una de las consecuencias de este comportamiento enfermizo fue la pérdida de peso, porque se me fue el apetito, hasta llegué a sentir celos de las actrices de televisión. Finalmente descubrí lo que tanto temía: su infidelidad. Para corroborar fui a su casa y le reclamé a mi marido. ¡El colmo! Mi dignidad hasta el suelo, pedí apoyo psicológico y pude darme cuenta que mi autoestima estaba por los suelos; ahora, apoyada por un tratamiento, he podido superar y ver que antes que él estoy yo.

Si una persona es infiel, aunque lo vigiles nada te garantiza que así lo sea.

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