Ciencia y Tecnología
Los ácaros, plaga invisible que generan alergias
Los ácaros forman parte de los 11 órdenes de arácnidos, además de los alacranes, tarántulas y arañas, pero la diferencia es que no son tóxicos. Foto: Roberto Neria / El Sol de México
Organización Editorial Mexicana
29 de junio de 2008

Carlos Acosta / El Sol de México

Ciudad de México.- Se encuentran en el agua, en la tierra, en el medio ambiente, en los animales, cohabitan con el hombre, la mayoría de las veces su presencia es silenciosa e imperceptible y la menos es dañina, pero aún así las dos mil 400 especies de ácaros que existen en el país, de un estimado de 4 mil 500, pueden llegar a representar un problema de salud pública.

Griselda Montiel Parra, maestra en Ciencias e investigadora del Instituto de Biología de la UNAM, dijo que incluso un gran número de personas puede traer este tipo de arácnidos pegados en la piel, por el mero contacto con el medio ambiente, y pasear con ellos durante todo el día sin que sean detectados.

La ventaja es que no son perjudiciales; se han llegado a encontrar a personas hasta con 24 ácaros en la cara. Actualmente, se realizan investigaciones para determinar si éstos están asociados con algunas enfermedades de la piel, añade la especialista.

Explica que el ácaro es uno de los arácnidos más pequeños, pero también de los más diversos, toda vez que se calcula que en el mundo existen 50 mil especies y hay estimaciones de que pueden llegar hasta el millón. En el caso de México, no se ha logrado estudiar la totalidad.

Este tipo de especies llegan a medir menos de un milímetro y pueden alcanzar un tamaño de hasta tres centímetros, que es cuando comúnmente se les conoce como "garrapatas" y atacan al ganado, aunque por su diversidad existen ácaros que habitan en ratones, conejos, plantas, polvo, o incluso el ser humano.

Indica que en este último caso los más conocidos son los que se incuban en las aves, y que llegan a ocasionar algunos trastornos en la salud de quienes conviven con ellas, pero también hay otros más que habitan en colchones, alfombras, muñecos de peluche, en sitios donde se acumula polvo o hasta en almohadas de plumas de ganso.

La también secretaria técnica de la Colección Nacional de Acaros puntualiza que en el ser humano puede causar la enfermedad conocida como Layne, que se refleja en varios síntomas, así como gripas, enfermedades de las vías respiratorias y manchas rojizas en la piel, siempre y cuando la bacteria esté infectada.

Montiel Parra menciona que lo más recomendable para erradicar estos arácnidos en las casas-habitación es aspirar por lo menos una vez al mes todos los posibles lugares donde puedan permanecer, ya que en climas con temperaturas medias se reproducen con gran facilidad.

Otras especies habitan en el suelo, hasta profundidades de 10 metros y a 4 mil metros de altura sobre el nivel del mar, e incluso algunos más se pueden encontrar en las costas y en el mar, pero insistió que la mayoría son inofensivos y realizar una acción depredadora de materia orgánica.

Por ello, considera que no en todos los casos es necesario su erradicación, pero en otros sí, como en las aves caseras, principalmente los pericos, que pueden llegar a presentar hasta 25 distintas especies, y las "garrapatas" que merman la vida del ganado.

En el caso de las plantas, agrega, existen ácaros que se alimentan de la sabia de las plantas y ello provoca que se infecten de hongos o bacterias, al igual que pasa con otras especies que atacan a las frutas o productos almacenados.

Los ácaros forman parte de los 11 órdenes de arácnidos, además de los alacranes, tarántulas y arañas, pero la diferencia es que no son tóxicos, es decir venenosos.

El Instituto de Biología cuenta con una colección de 60 mil ejemplares, de mil 700 especies, y de 50 mil arácnidos.