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México
Desaparecerán los seguros contra desastres naturales
Organización Editorial Mexicana
26 de mayo de 2008
Judith García / El Sol de México
Ciudad de México.- Aunque los científicos no tienen idea sobre cómo, cuándo y dónde pegarán los efectos del calentamiento global, lo único que se sabe es que las compañías aseguradoras dejarán de proteger contra los desastres provocados por las inundaciones o las sequías, advirtió el economista de la UNAM, Sergio Saldaña. Saldaña Zorrilla, también investigador del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM, explicó que el cambio climático y los diferentes escenarios para las próximas décadas, están haciendo que cada vez menos activos sean asegurables porque las compañías corren un altísimo riesgo de colapsar económicamente. Indicó que después de la temporada de huracanes del 2005, se redibujo el mapa del aseguramiento mundial y se redujeron las fronteras de lo asegurable en muchas partes del mundo, por lo que se dejaron desprotegidas las instalaciones de puertos marítimos y áreas cultivables. Como se recordará en ese año, por primera vez en siglo y medio de reportes, se registraron 39 huracanes con efectos devastadores en México, Centroamérica, el Caribe y Estados Unidos. Según cifras de la CEPAL, esto representó pérdidas entre 200 mil millones y 210 mil millones de dólares. De acuerdo con un estudio presentado por investigadores de la University College de Londres, el incremento en la actividad y la intensidad se comenzó a registrar entre 1996 y 2005, donde se reportó un incremento del 40 por ciento en la actividad de los huracanes, así como un aumento en aquellos que alcanzaban las categorías 4 y 5 como consecuencia del cambio climático. Ante ese escenario, indicó el economista de la UNAM, en las siguientes semanas, en Munich, Alemania, la compañía aseguradora más grande del mundo Munich Re convocó a las empresas del ramo a discutir hasta dónde están dispuestas a pagar, ya que cada década aumenta un alto porcentaje del área que no es asegurable. En entrevista con "El Sol de México", el especialista señaló que entre México y Brasil, generan el 70 por ciento de los gases invernadero que se emiten en América Latina, es decir, más del 2 por ciento del 3.8 por ciento de gases generados en el continente. Con el desmantelamiento del campo, México se encuentra vulnerable no sólo al calentamiento global, sino también habrá severas consecuencias en materia alimentaria y se impide el uso de biocombustibles como fuentes alternativas de energía. "Nos encontramos en una situación muy vulnerable, no sólo para el cambio climático, sino para cualquier tema estamos muy vulnerables. Esto se evidenció en materia alimentaria. Se ha desmantelado el campo y empiezan a hacer falta granos incluso para uso doméstico." Las naciones serias ponen en el Top de la agenda de política económica: la seguridad alimentaria y la autosuficiencia o la soberanía alimentaria. Económicamente tenemos desventajas comparativas y competitivas para la producción del maíz. Por lo que en México, no existen las condiciones para la producción de etanol, si no podemos producir ni el maíz para comer, mucho menos para producir energía. Además, agregó, la producción de etanol por medio de maíz, "es un poco mala para el medio ambiente, porque es igual que la caña en Brasil, eso implica abrir bosques, selvas a cultivos, entonces está acabando con más bosques y selvas. Eso no es la solución". Señaló que con la creación de la comisión intersecretarial de cambio climático, el Gobierno federal ha tomado el tema con seriedad. El problema, puntualizó, es que le está costando aterrizar y operar como siempre en todos los temas. Saldaña Zorilla dijo que la campaña de reforestación que realizó la administración ha sido hasta ahora la única acción visible, pero sólo es un pequeña parte del problema. "La otra gran parte es la vulnerabilidad al cambio, esa sigue prácticamente inadvertida. Para empezar la contribución de la reforestación a revertir los efectos del cambio climático, es muy baja, pues necesitaríamos reforestar el planeta completo y aún así no tendrían muchos efectos, porque el problema ya está aquí y se sigue acelerando esta bola de nieve". |
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