Migración
Italia comienza a aplicar la mano dura contra los inmigrantes ilegales
Entre los detenidos figuran 50 marroquíes, 32 rumanos, 25 tunecinos, 18 nigerianos, 16 egipcios, 16 serbios y 14 albaneses. Foto: AFP
Organización Editorial Mexicana
15 de mayo de 2008

AFP

Roma, Italia.- La policía italiana anunció este jueves los resultados de una imponente redada contra los inmigrantes ilegales en todo el país, lo que constituye uno de los primeros gestos del gobierno conservador de Silvio Berlusconi, quien prometió mano dura contra los indocumentados.

En total 383 personas, de las cuales 268 son extranjeras, la mayoría de nacionalidad marroquí y rumana, fueron detenidas durante la operación, iniciada el 7 de mayo en nueve regiones y quince provincias de Italia.

De los detenidos, 118 serán expulsados, precisó en el curso de una rueda de prensa el director de la Dirección contra el Crimen de la Policía de Estado, Francesco Gratteri.

"Se trata de una operación masiva y muy compleja contra personas que han cometido delitos relacionados con la inmigración clandestina", aseguró.

"No ha sido una acción contra una categoría de personas o contra una etnia específica. Nuestro objetivo es combatir la criminalidad que ha generado un aumento de la alarma social", agregó.

Entre los detenidos figuran 50 marroquíes, 32 rumanos, 25 tunecinos, 18 nigerianos, 16 egipcios, 16 serbios y 14 albaneses.

Ningún latinoamericano aparece hasta ahora en la lista.

Un total de 65 personas han sido trasladadas a varios centros de detención para emigrantes para verificar la identidad.

Con esa operación las autoridades comienzan a aplicar la nueva política del gobierno conservador italiano, que anunciará el próximo miércoles un paquete de medidas duras contra la inmigración ilegal.

Entre ellas, figuran la introducción del delito de inmigración ilegal, con arresto, y la extensión del período de reclusión hasta los 18 meses en los llamados centros de permanencia temporales en espera de expulsión.

La idea de considerar un delito la inmigración clandestina, con penas que van de los seis meses a los cuatro años, anunciada por la prensa, fue rechazada por el cardenal Renato Martino, presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz y por organizaciones humanitarias que la tachan de "anticonstitucional".

Paralelamente a las operaciones policiales, se ha desatado en Nápoles (sur) una especie de cacería espontánea contra los gitanos, con incendios y ataques violentos contra varios de sus campamentos.

Unos 160 mil gitanos residen en Italia, de los cuales cerca de 60.000 provienen de Rumania, según cálculos de la asociación Opera Nomadi.

Varias organizaciones de asistencia a los inmigrantes han denunciado el clima de violencia contra los gitanos y los rumanos en toda Italia, la cual se ha agudizado en los últimos años, al ser estigmatizados por la opinión pública y la prensa como peligrosos delincuentes.

Los alcaldes de Milán y Roma anunciaron por su parte que designarán un comisario extraordinario para los gitanos.

Este mismo jueves, 50 personas fueron detenidas por carecer de documentos en una redada en el mayor campo de gitanos de la capital, en el este, donde residen unas 700 personas.

"La decisión de dotar con poderes especiales a los prefectos italianos se funda en un prejuicio", advirtió el comisario europeo para los Derechos Humanos, Thomas Hammarberg.