|
Espectáculos
Ozzy Osbourne prendió a miles de almas en el Foro Sol
Luego de 13 años de ausencia en tierra azteca, Ozzy deja en claro que los años no han hecho estragos en su música y mucho menos en su show. Foto: El Sol de México
Organización Editorial Mexicana
10 de abril de 2008
Citlalli Bejarano/El Sol de México
Ciudad de México.- Miles de almas metaleras se dieron cita en el Foro Sol capitalino para rendirle culto al llamado "Príncipe de las Tinieblas", Ozzy Osbourne, quien después de su actuación, reiteró que a más de 30 décadas dentro de la música conserva su trono como el máximo icono del metal. Luego de 13 años de ausencia en tierra azteca, Ozzy deja en claro que los años no han hecho estragos en su música y mucho menos en su show, el cual sigue siendo tan eufórico y lleno de buen heavy metal como en sus inicios. No por nada el "Príncipe de las Tinieblas" es llamado así, ya que se ha ganado el título desde que estaba en la legendaria banda Black Sabbath. Durante más de una hora, el excéntrico rey metalero, ataviado de negro, demostró que sigue siendo uno de los mejores en el género a pesar de su edad y de la visible panza que presumía con sus movimientos y saltos con los que recorrió el entarimado. A pesar de que no llenó a su máxima capacidad, las 26 mil 600 almas (según cifras de los organizadores) pudieron contemplar a los ídolos en turno, ya que además de hacerse presente Ozzy, también hicieron lo suyo Korn y los teloneros Black Label Society. El ambiente parecía oscuro y todo era señal de que los mejores exponentes de dicho género arribarían al escenario en pocos momentos. Hombres y mujeres vestían de negro, otras tantas portaban camisetas con las imágenes de los mismos como si fueran estandartes. Los primeros en hacer acto de presencia fueron Black Label Society, dirigido por Zakk Wylde, quien también es guitarrista de Ozzy Osbourne, quienes ambientaron el lugar con algunos de sus mejores temas como Battering ram, Life Birth Blood Duom, Doomsday, entre otros. Tocó el turno a Korn, quien cumplió con su grunge. Era el momento de que aquellas almas oscuras arribaran al foro, ya que se encontraban dispersas en los alrededores. Cabezas agitadas eran el símbolo de que la música les había llegado a las venas, todo a cargo del enigmático Jonathan Davis, quien con su imagen ruda ataviado de falda negra de cuero y acompañado por un tripié para el micrófono en forma de una mujer recostada, los complacía con rolas como Blind, Got the Life, Falling Away From me, Faget y A.D.I.D.A.S, por mencionar algunas. A pesar de que Korn prendió a todos los asistentes, algunos aclamaban con fervor al "Príncipe de las Tinieblas" una y otra vez. Así, con su singular y característica ironía, Osbourne proyectó en las pantallas del Foro Sol las parodias de las películas Piratas del Caribe vestido de Jack Sparrow; Lost, como uno de los perdidos; y hasta interactuando con Helen Mirrow (ganadora del Oscar) en La Reina, como uno de sus súbditos y amante. La noche se oscurecía aún más y el mejor exponente metalero daba de brincos, y no podía faltar en el show que enseñara sus glúteos a los presentes, para posteriormente bañarlos con cubetadas de agua. Luego de un "solo" de guitarra por parte de Zakk Wylde, los ánimos ya estaban candentes y lo esperado de la noche se hacía presente, luego de que se escucharan los temas clásicos de Ozzy como I Don't Want to Stop, de su más reciente álbum; Suicide Solution, Mr. Crowley, I'm not Going Hawai, así como una remembranza de la legendaria banda Black Sabbath con temas como War Pygs e Iron Man. Para cerrar con broche de oro, Osbourne hizo un recorrido musical por sus 30 años en escena con Change the World, Mama I'm Coming Home, dedicada a su esposa Sharon, y el clásico Paranoid, con lo que concluyó su frenética actuación en este país. |
|