Finanzas
Vigilará Banxico la desaceleración de la actividad económica: Bancos
Organización Editorial Mexicana
17 de marzo de 2008

Jorge Vega / El Sol de México

Ciudad de México.- Ante la inminente baja de tasas de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED), en México se tendrá que acelerar el ajuste a la baja de nuestras tasas que no ha querido aplicar el Banxico, mientras la esperada "joroba" inflacionaria no se disipe, consideraron analistas.

Señalaron especialistas de Banamex, Bancomer, Ixe y Asesoría Global, que para tal decisión, las autoridades del Banco de México vigilarán la desaceleración de la actividad económica en nuestro país y, en su caso, la mayor astringencia crediticia atribuible a la turbulencia financiera mundial.

Raymundo Celorio de Asesoría Global señaló que ante el buen resultado de la inflación de Estados Unidos en febrero pasado que no subió y se quedó en 4.0 por ciento anual, se espera que la FED reduzca su tasa, lo que se sabrá el próximo martes cuando podría ser de medio punto o hasta tres cuartas partes de punto, en busca de mejorar el ánimo financiero.

Sin embargo, comentó que cualquiera que sea la decisión, no será el salvavidas que rescate a la economía de Estados Unidos de estar a punto de caer en su primera recesión desde el 2001, "lo que seguramente repercutirá en México".

Puntualizó que si la FED ordena un recorte mañana, la tasa de referencia bajaría aún más, pero esta agresiva medida no detendrá que la situación económica y financiera del vecino país del norte siga deteriorándose, debido a las consecuencias del derrumbe en los mercados de vivienda y crédito.

Comentó que ante esta situación, los analistas están divididos acerca de cuándo podría el Banco de México relajar su política monetaria, ante una inflación incómodamente alta y un desempeño económico más débil.

En ese sentido Gustavo Hernández, analista económico de Ixe Grupo Financiero, señaló que se espera una baja en el fondeo pero hasta el segundo semestre, en julio o agosto, porque se estima que la inflación anual alcanzará en junio un pico del 4.20 por ciento.

Y es que consideró la posibilidad de que el nuevo Impuesto Empresarial a Tasa Unica (IETU), se traslade a los precios de bienes y servicios, pese a que el Banxico no ha visto un impacto hasta el momento.

De esta forma y debido a presiones de precios, podría presentarse un incremento importante de la inflación en el segundo trimestre, por lo que el argumento de que si la economía se desacelera, la inflación también lo va a hacer, resulta muy cuestionable.

Al respecto un documento del departamento de análisis de Banamex prevé que el próximo anuncio de política monetaria de Banxico será a la baja, dado que en su reciente reporte aclaró que mantendrá "un estrecho seguimiento" de los efectos que puedan tener las presiones inflacionarias de origen externo sobre los precios.

Lo anterior, con base en las latentes presiones inflacionarias y la trayectoria ascendente que se anticipó. Esto puede llevar a la inflación hacia sus puntos máximos a finales del segundo trimestre del año.

En esto coincide el reporte de analistas de BBVA Bancomer, que agrega que la inyección de dinero de la FED fue una medida bien recibida por las plazas financieras globales, que desde hace meses han experimentado una mayor aversión al riesgo por las millonarias pérdidas en el sector financiero, ligadas a las hipotecas de riesgo y la reducción de liquidez a nivel global.

Es de señalar que en su análisis semanal, Consultores Internacionales criticó que el Banco de México carezca de una política monetaria que contribuya a la promoción del crecimiento económico y se combine con las medidas de reactivación económica anunciadas por el Gobierno federal para enfrentar los posibles efectos de la recesión de Estados Unidos. La firma consideró necesario un ajuste a la baja en las tasas de interés para "potenciar" las inversiones en el país.