Opinión
Roger Joseph Bergeret
Parque Papagayo

El Sol de Acapulco
27 de febrero de 2008

Constantemente los actores del turismo siempre están mencionando al producto turístico y se quejan de que éste no es de la calidad que ellos desean, pero poco hacen al respecto. Desde el punto de vista comercial, el producto designa cualquier bien o servicio, o la combinación de ambos, que poseen un conjunto de atributos físicos y psicológicos que el consumidor considera que tiene un bien para satisfacer sus deseos o necesidades.

El producto turístico es principalmente un conjunto de servicios, compuesto por una mezcla o combinación de elementos de la actividad turística.

Las características de los productos turísticos es que tienen unos componentes tangibles y otros intangibles. La tangibilidad se observa en todo aquello que se puede tocar, como la cama de un hotel, la calidad de la comida. La parte tangible la constituye el producto turístico en sí, como el parque Papagayo de Acapulco, sin embargo en este destino turístico ni la Sefotur ni la Dirección de Turismo municipal y mucho menos la OCVA consideran al parque Papagayo como un producto turístico. Aun cuando las 22 hectáreas se ubiquen en el centro de la bahía y de la franja turística del destino turístico de Acapulco.

La intangibilidad se deduce del hecho de que las características de los componentes de un producto turístico que no se pueden testar directamente y que sólo por medio de los sentidos. Los turistas generan expectativas, imaginan cómo es el producto, qué uso le darán, y qué resultados esperan obtener. Esta componente de intangibilidad es quizás el mayor motor de la demanda y de los consumidores hoy en día al comprar el producto.

Sin embargo este espacio que es un producto turístico es ocupado por las oficinas del ayuntamiento de Acapulco en un 10% de su superficie sin pagar ni aportar nada al parque. La franja que da a la calle, 40% de la superficie del parque, toda está concesionada por otras administraciones y donde varios de ellos son personas como ex funcionarios y de medios de comunicación que poco aportan como renta por el tipo de contratos que tienen y no pagan ni luz ni agua ya que esto se le carga a la administración del parque. Esta es una de las tantas quejas del director del parque, José Benjamín Goiz Sandoval, el cual tiene de administrar sin recursos este maravilloso espacio de los acapulqueños.

También el parque es atravesado por el subsuelo por dos canales de los drenajes de Acapulco, y CAPAMA no se hace cargo de su mantenimiento, con lo que en varias ocasiones se ha estado a punto de que el drenaje salga en el propio parque, lo que crea la necesidad de invertir recursos para que esto no suceda en el espacio de recreo de miles de acapulqueños. Uno de los logros es que el gobierno de Zeferino asumió la nómina del personal del parque. Sin embargo su consejo técnico es un elefante blanco lleno de secretarios de gobierno y del ayuntamiento que no tiene o puede decidir nada para apoyar al parque.

En días pasados se realizó una reunión de los directivos del parque con miembros del Colegio de Licenciados en Turismo, donde se analizaron varias opciones para crear en este espacio uno de los principales productos turísticos de Acapulco después de las playas. El parque Papagayo tiene todo para ser un producto cultural, histórico, gastronómico, ecológico, deportivo... ¿Quizás es cuestión de voluntad de las autoridades de la Sefotur, y de la Dirección de Turismo que inviertan parte de los millones de la Sectur en este producto turístico, que también beneficia a los acapulqueños en su recreación?
Columnas anteriores
Columnas

Cartones