México
Atacan Zetas en Tabasco, matan a a comandante
Elementos del Ejército mexicano resguardan la zona. Foto / El Heraldo de Tabasco
Organización Editorial Mexicana
17 de julio de 2006

Juan Cruz / El Sol de México

Villahermosa, Tabasco.- La Procuraduría General de la República (PGR) atrajo las investigaciones del enfrentamiento en Villahermosa, Tabasco, entre presuntos integrantes de "Los Zetas" y policías municipales y judiciales del estado, que dejó un saldo de seis muertos y siete personas heridas, al intentar rescatar con armas de alto poder, granadas y hasta bazucas, al narcotraficante Mateo Díaz López y al presunto guerrillero nicaragüense, Darwin Alexander Benavides Díaz.

Ambos sujetos fueron trasladados por personal de la Secretaría de la Defensa Nacional, vía aérea, a la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) en la Ciudad de México, según versiones extraoficiales, esto luego de sus declaraciones preliminares en las que se concretaron a decir que si querían, era mejor que los mataran, porque no iban a hablar. El enfrentamiento se registró a las puertas del edificio de la Policía Municipal de Cunduacán, e implicó la quema total de tres radiopatrullas, la destrucción parcial de diez autos por disparo de armas de fuego, así como la quema de tres viviendas.

El mismo subprocurador, José Luis Santiago Vasconcelos, reveló que los asesinos a sueldo de Osiel y Ezequiel Cárdenas Guillén, del Cartel del Golfo, se han desplazado a otros estados del país, para ganar terreno al Cartel de Sinaloa, de Joaquín "El Chapo" Guzmán. Es el caso que han detectado al grupo de sicarios "Los Zetas", en Tabasco, pero así también en Yucatán, Quintana Roo y Veracruz, donde han creado redes de corrupción policial similares a las detectadas en Tamaulipas y recientemente en Michoacán.

De tal suerte que la PGR se mantiene en alerta sobre la posible colusión de policías con el crimen organizado.

Se precisó que ayer por la madrugada la Policía Municipal de Cunduacán recibió una llamada sobre un altercado en la cantina "La Palotada", por lo que montaron un operativo para detener a los rijosos, identificados como Darwin Alejandro Buendía, de 32 años, originario de Matamoros, Tamaulipas, y Mateo Díaz López, de 23 años, oriundo de La Libertad, Cunduacán.

Los detuvieron en el momento en que estaban por darse a la fuga a bordo de una camioneta Ford Lobo, color blanca, placas VL-16986 del estado de Tabasco, y en posesión de dos fusiles de asalto R-15, una mira telescópica con rayo láser, y una pistola 9 milímetros, además de un centenar de cartuchos útiles. Ambos sujetos fueron llevados a la cárcel municipal, y fue a los pocos minutos de haber ingresado que arribó un comando de gatilleros, presuntamente "Zetas", a bordo de varias camionetas, con la intención de rescatar a los presos.

Sin mayor preámbulo se dio el enfrentamiento entre los policías municipales y judiciales con los pistoleros, cayendo muerto el comandante de la Policía Judicial Marcelino de los Santos Ramos y el oficial Isidro León Jiménez gravemente herido de cuatro balazos. A tal grado llegó el tiroteo que en su apoyo llegaron los policías comisionados en el Operativo Volanta, y fue entonces que los gatilleros hicieron uso de granadas y unas bazucas contra las patrullas 023, 007, 009 y 001, mismas que utilizaban de escudo los uniformados.

Una de las patrullas explotó con el agente de la policía estatal de caminos, Armando de la Cruz Jiménez, en su interior, siendo calcinado en cuestión de segundos. Luego de ello, los gatilleros huyeron del lugar sin cumplir con su objetivo, recatar a Darwin Alejandro Buendía y a Mateo Díaz López, y con dos bajas, pues dos de sus compañeros murieron en el enfrentamiento con los policías, mismos que no han sido identificados. Minutos después, los policías salieron tras de ellos, pero no lograron darles alcance, encontrando abandonadas las camionetas en que escaparon sobre la carretera a Reforma, Chiapas.

Se trataba de dos camionetas Suburban, una plateada y otra blanca, así como una Ford Lobo blanca, en la que los oficiales encontraron uno de los fusiles de asalto R-15, carrilleras R-15, una de las bazucas, chalecos antibalas y radios de comunicación. En el mismo perímetro, encontraron los cuerpos de dos sujetos ejecutados con el rostro cubierto y el tiro de gracia, los cuales no han sido identificados.

De acuerdo con los informes oficiales, en el enfrentamiento resultaron heridos los policías Carlos Molina Molina, Víctor Herrera Gómez y Víctor Manuel Mazariegos, y tres civiles identificados como Rita Aura Sastré, de 33 años; Carmen Romero de la Cruz, de 42; e Irma Delia Almeida, de 35. La PGR tuvo que intervenir en el caso, no sólo por el uso de armas de alto poder, sino que a últimas fechas en Tabasco, se ha registrado gran actividad del narcotráfico, y en muchos de los caso se atribuye esta oleada de violencia al brazo armado del Cartel del Golfo.

Por su parte, el gobernador Manuel Andrade Díaz, solicitó el auxilio de las corporaciones policiacas federales y de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), "porque ya no se trata de hechos aislados, sino de una amenaza a la paz pública, que las instituciones y la sociedad debemos afrontar juntos", dijo.