Metrópoli
Edomex, primer lugar nacional en criaderos de trucha arco iris
Isidro Gutiérrez, en Cahuacán, tiene en La Escondida 13 estanques de cultivo de esta especie de peces, que son hermanos del salmón. Foto: Daniel Hidalgo / El Sol de México
El Sol de México
20 de enero de 2008

José Carlos Aviña

Ciudad de México.- Aunque ya tiene muchos años este tipo de actividad, se estima que la aventura de criar la trucha arco iris en nuestro país se remonta a finales del siglo XIX, cuando se introdujeron algunos ejemplares para repoblar diversos cuerpos de agua en el Estado de México.

Años después fue creado un centro piscícola en Almoloya de Juárez, también en esa entidad, pero fue hasta 1937 cuando se formalizó la cría de la trucha, pues el entonces presidente Lázaro Cárdenas decretó la creación de un centro piscícola en Zalazar, el cual en 1943 se convertiría en el centro acuícola El Zarco, conocido ahora como La Marquesa, en los límites con el Distrito Federal.

Así, muchas personas encontraron una forma de obtener ingresos extras y empezaron a dedicarse a la noble tarea de esparcir el cultivo de la trucha por todos los cuerpos de agua del país. Aunque en algunos casos, las autoridades estatales les niegan apoyos económicos para crear fuentes de empleo.

Por ejemplo, Isidro Gutiérrez, vecino del ejido Cahuacán, en el municipio de Villa Nicolás Romero, Estado de México, tiene en el lugar una granja llamada La Escondida, con 13 estanques de cultivo de peces que son hermanos del salmón, de unos cuantos centímetros o más grandes, de unos 25 o 30 centímetros de largo y que llegan a pesar hasta tres kilogramos.

Mucho más que la cría de uno de los mejores alimentos que existen, más que una actividad económica desconocida para la mayoría de la gente, e incluso más que un interesante tópico de investigación y de desarrollo, la cría de la trucha arco iris es una verdadera pasión para un gran número de personas, que incluye a laboriosos y orgullosos campesinos, promotores gubernamentales, grandes y pequeños empresarios e investigadores de todos los niveles, lo que hace de esta actividad una fuente inagotable de entusiasmo y energía.

La trucha arco iris debe su nombre a la peculiar coloración que presenta a lo largo de su vida, que puede variar según el sexo, grado de madurez, ambiente y tamaño; hay incluso truchas albinas de un contrastante tono amarillo y también, de vez en cuando, aparecen algunos ejemplares azules.

Este versátil y nutritivo pez, hermano del salmón, es originario de la costa del Pacífico, desde Alaska hasta California, pero gracias a sus cualidades alimenticias y a su importancia como animal de pesca deportiva, su distribución se ha extendido a todos los puntos del país donde existen condiciones para su cultivo, principalmente clima frío, de entre 5 y 18 grados.

En todo este mundo no podían faltar las familias que regularmente los fines de semana van a disfrutar sus días de campo y aprovechan para ir de pesca, ya sea llevando su equipo propio o alquilando una caña de pesca, además que en estos sitios existen restaurantes donde las preparan "al gusto".

O si lo prefieren, los mismos restaurantes cuentan con estanques propios y pescan las truchas para el cliente. Así que no hay problema en cuanto a la frescura del pescado.

Isidro Gutiérrez nos cuenta que en el país, de acuerdo con datos del INEGI, se cuenta con 1.7 millones de hectáreas de aguas interiores, es decir, lagos, lagunas y ríos donde es factible el desarrollo de la acuacultura.

El Estado de México cuenta con sólo 1.2 por ciento de esta superficie de aguas interiores; ocupa el primer lugar nacional entre los 14 estados sin litoral, con un volumen de producción de 7 mil 345 toneladas, y por especies, ocupa el primer lugar de producción de trucha arco iris, con 2 mil 14 toneladas. Tiene 350 granjas de producción intensiva, de las cuales 335 son de trucha arco iris.

La trucha desova entre mil y 5 mil huevecillos que se cuidan en los criaderos, además de que es una especie con capacidad de adaptación y vive un promedio de cuatro años, en aguas con temperaturas de 5 a 18 grados.