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México
Choques entre Calderón y Espino tienen en crisis al PAN
Manuel Espino Barrientos. Foto: El Sol de México
Organización Editorial Mexicana
29 de diciembre de 2007
Manuel Cosme / El Sol de México
Ciudad de México.- El enfrentamiento abierto entre la dirigencia del Partido Acción Nacional (PAN), encabezada por Manuel Espino Barrientos, y el presidente Felipe Calderón Hinojosa, llevó a ese instituto político a una situación crítica en materia electoral, ya que de los 14 comicios efectuados este año solamente conservó la gubernatura de Baja California. Del rosario de derrotas electorales registradas por el panismo, destaca la pérdida de la gubernatura de Yucatán, a manos de la priísta Ivonne Ortega quien superó al panista Francisco Xavier Abreu; pero también se perdieron otras plazas importantes como la capital de Aguascalientes y el puerto de Veracruz; y sus esfuerzos fueron inútiles por recuperar Puebla, Puebla, Ciudad Juárez, Chihuahua, y Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Este año Manuel Espino Barrientos perdió elecciones y la posibilidad de reelegirse líder de su partido y es que al frente del mismo quedó un amigo del presidente Felipe Calderón, Germán Martínez Cázares y su compadre, Guillermo Anaya, como segundo de abordo. Sin embargo, la nueva dirigencia panista recibió el 9 de diciembre un partido en el que priva la desarticulación y con el nada honroso primer lugar de más casos atendidos por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación contra los presentados por priístas y perredistas. ENFRENTAMIENTO AGUDIZADO La historia de las desavenencias entre Manuel Espino Barrientos y el presidente Felipe Calderón Hinojosa datan desde la campaña política de 2007, cuando el dirigente de ese partido jocosamente pedía el voto de los mexicanos para el "chaparrito, peloncito y de lentes". Asimismo, durante lo más álgido de la discusión postelectoral, con el debate sobre la legitimidad del triunfo electoral del candidato de su partido, su dirigente prefirió irse a recorrer el "Camino de Santiago de Compostela", en España, y no se quedó en México para sumarse a la defensa de la victoria de Calderón Hinojosa. Sin embargo, la situación difícil entre ambos se agudizó este año a raíz de que Manuel Espino Barrientos fue electo nuevo líder de la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), desde donde lanzó críticas en contra de Hugo Chávez y José Luis Rodríguez Zapatero, mandatarios de Venezuela y España, respectivamente. En este sentido, el 29 de enero una agencia informativa internacional difundió unas declaraciones del dirigente panista en las que criticaba abiertamente al jefe de gobierno español por haber tenido una actitud tolerante frente al terrorismo y pretender dialogar con el crimen organizado. En descargo, el PAN puntualizó que dichas expresiones estaban fuera de contexto, ya que efectivamente las había hecho Espino Barrientos, pero ocho días antes de su difusión y no en la víspera de la llegada de Calderón Hinojosa a España. Paralelo a esta situación, el líder panista invitó a sumarse a las tareas del Comité Ejecutivo Nacional a tres distinguidos exsecretarios de estado del Gobierno del expresidente Vicente Fox Quesada, como fueron Carlos Abascal, Luis Ernesto Derbez y Francisco Xavier Salazar. Y por si quedaran dudas de hacia dónde se cargaba Espino Barrientos, cuando lo nombraron presidente de la ODCA invitó al exprimer mandatario a la inauguración de la sede de dicha organización, lo cual fue rechazado por el exjefe del Ejecutivo. Sin una presencia importante en la dirigencia del PAN, gentes afines a la casa presidencial empezaron a operar por fuera para ganar adeptos con miras a la Asamblea Nacional a efectuarse el primero y dos de junio, lo cual fue denunciado en su momento por Enrique Javier Navarro Flores, secretario de Fortalecimiento Interno del PAN. Según su versión, algunos militantes panistas manifestaron su molestia porque, al parecer, funcionarios del Gobierno federal intervenían en el proceso de selección del Consejo Nacional panista, a fin de manipularlo a su favor. Esto motivo que la Secretaría de Gobernación, tuviera que salir a desmentir tales versiones, en tanto que el Partido Acción Nacional ratificaba una y otra vez su apoyo al presidente Felipe Calderón Hinojosa. Una de las primeras consecuencias de este enfrentamiento fue la perdida electoral de Yucatán, la cual estuvo precedida de la renuncia a su militancia de muchos años de Ana Rosa Payan, bajo el argumento de que en la elección interna de candidato a gobernador de esa entidad hubo fraude y lo cual no fue reconocido por el CEN panista. Sin embargo, la razón principal por la que el PAN perdió esos comicios, según Espino Barrientos, fue porque Juan Camilo Mouriño, jefe de la Oficina de la Presidencia de la República, envió operadores políticos, quienes no se coordinaron con la dirigencia de ese instituto político y sobrevino la debacle. LA SILBATINA El siguiente enfrentamiento entre calderonistas y espinistas tuvo lugar durante la sesión de Consejo Nacional el 19 de mayo, cuyo quórum fue reventado, sin que en la misma se aprobaran las propuestas de reformas estatutarias. Con ese ánimo de enfrentamiento y división, ese partido llegó a la celebración de Asamblea Nacional los días dos y tres de junio de este año y con sede en León, Guanajuato, donde Espino Barrientos pronunció su discurso en medio de una fuerte silbatina de rechazo por sus enfrentamientos con el presidente Felipe Calderón. Los abucheos estuvieron aderezados con el reparto de cerca de cinco mil camisetas con la frase "Yunque no, PAN sí" y algunos de los delegados dieron de plano la espalda a su líder mientras hablaba en el micrófono. Entre los promotores de dichos abucheos fueron señalados, el senador Ulises Ramírez y Alejandro Vázquez, líder panista veracruzano, mientras que quien repartió las camisetas fueron delegados de Puebla. A partir de entonces, estuvo marcada la declinación del dirigente panista en su posición al frente de ese partido, pues durante la celebración del evento fueron electos los 300 integrantes del nuevo Consejo Nacional de ese partido en el que abundan militantes cercanos al presidente Felipe Calderón Hinojosa y su equipo de trabajo; a Santiago Creel Miranda, líder del Senado de la República; y Alberto Cárdenas Jiménez, secretario de Agricultura. Un día después del evento, Manuel Espino Barrientos advirtió que él no renunciaría a la dirigencia de su partido, aunque reconoció que los nuevos consejeros nacionales sí tienen facultades para deponerlo. El siguiente episodio del enfrentamiento entre Calderón y Espino tuvo verificativo el 24 de julio, fecha en que Manuel Espino Barrientos envió una carta a Hugo Chávez, presidente de Venezuela, en la que le pidió respeto a la libertad de expresión, lo cual fue tomado a mal por personajes cercanos al gobierno del presidente Felipe Calderón, quien ha buscado distensar la situación con ese jefe de Estado. En tanto, se suman las derrotas del PAN en Aguascalientes, no logra ganar la gubernatura de Michoacán, tierra natal del presidente Felipe Calderón, sufre serias pérdidas en Chihuahua, Durango, Zacatecas, Aguascalientes, Veracruz, Chiapas, Sinaloa, Puebla y Tamaulipas. SU PARTIDO A pesar de que la elección de la nueva dirigencia estaba programada para marzo de 2008, prematuramente Germán Martínez anuncia el 27 de septiembre su renuncia a la Secretaría de la Función Pública y se lanza como precandidato a la dirigencia del PAN, pero no fue el primero en hacerlo porque días antes Gerardo Priego, secretario de Vinculación con la Sociedad, manifestó también esa intención. Por lo que toca a Manuel Espino durante unos meses juega con la idea de competir por su reelección, cuando se le preguntaba expresamente sobre esa posibilidad, siempre respondió que lo estaba pensando y no daba una respuesta definitiva. En tanto, Martínez Cázares empezó a hacer sus recorridos por la República Mexicana para sumar adeptos entre los consejeros nacionales y el 29 de octubre registra su candidatura, que sería la única, por la dirigencia de Acción Nacional. Y es que Manuel Espino Barrientos, siete días antes declinó ir por la reelección con el argumento de que la contienda no se realizaba en una cancha pareja y ante lo cual ofreció llevarla adelante con imparcialidad. Sin enemigo al frente, porque también Gerardo Priego decidió no competir contra Martínez Cázares quien fue electo en un proceso adelantado y durante la sesión del consejo nacional del 8 y 9 de diciembre, en la que también se selección al nuevo Comité Ejecutivo Nacional integrado en su gran mayoría por panistas afines al presidente Felipe Calderón Hinojosa. Gente cercana a ambos bandos en disputa, espinistas y calderonistas, indican que se declaró una tregua para superar diferencias y unir fuerzas, a fin de ganar las elecciones de 2008 y las intermedias federales de 2009. Sin embargo, subsiste la opinión de que con llegada de Martínez Cázares a la dirigencia del PAN se reeditará la relación de subordinación que imperó en los gobiernos priístas, cuando el presidente en turno designaba directamente quien sería el nuevo dirigente del Revolucionario Institucional. Y si quedan dudas, ahí está la afirmación del nuevo líder a Calderón Hinojosa, "señor Presiente, este es su partido" y le cumplió con la designación de su compadre, Guillermo Anaya, como secretario general del mismo. |
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