Finanzas
Injustificada escaladade precios: Guillermo Güemez
El Banco de México aclaró que la forma en la que se irá dando el aumento en el precio de la gasolina mitiga mucho su efecto secundario. Foto: OEM

Organización Editorial Mexicana
14 de septiembre de 2007

Marcela Ojeda / El Sol de México

Ciudad de México.- El incremento mensual de poco más de dos centavos por litro en el precio de las gasolinas, que de manera gradual se irá dando durante 18 meses a partir de enero de 2008, no justifica que se dé ningún aumento de precios en cascada, sostuvo el subgobernador del Banco de México (Banxico), Guillermo Güemez.

"La forma en la que se irá dando el aumento en el precio de la gasolina mitiga mucho su efecto secundario porque permite a las empresas ir ajustando sus costos en el transcurso del tiempo y, con ello, de alguna manera quizá compensarlos en sus procesos de producción, de manera que no repercuta en los precios para la población, por lo que sí alguien aumenta algún precio bajo este argumento, lo estaría haciendo arbitrariamente", manifestó Güemez .

En entrevista, comentó que el hecho de que el alza ocurra mensualmente en el transcurso de un año y medio, amortigua su efecto sobre la inflación, que en aproximadamente un mes -posterior al aumento del precio- llegará a su máximo nivel, luego se estabilizará y tenderá a mantenerse.

"El efecto inflacionario se da en dos formas: la directa, que obviamente, al tener mayor costo, pega directamente al consumidor, y la indirecta, que se da a través de las empresas, y que en definitiva, se mitiga, ya que al ir subiendo dos centavos por mes, el efecto de la inflación, inclusive directa, no es de golpe", indicó el subgobernador del Banco Central.

Asimismo, subrayó que la propuesta dentro de la reforma fiscal de elevar el precio de las gasolinas y el diesel, y que ya fue aprobada por la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, surge en un contexto en el que el precio internacional del petróleo, principal insumo para la elaboración de tales combustibles, se ha elevado rápidamente hasta cerca de 80 dólares por barril, lo que ha aumentado los precios internacionales de las gasolinas, incluso a niveles más altos que en México, donde algún ajuste tenía que hacerse.