Opinión
Historias Extraordinarias
Edmundo Domínguez Aragonés
Joyce y Ulises... avatares de la más grande novela del siglo XX

El Sol de México
22 de julio de 2007

En la opinión de los más celebres escritores y de los críticos del arte literario, "Ulises", la novela de James Joyce, "constituye todavía hoy uno de los grandes escándalos de la literatura y uno de los libros que cuenta más para todos los profesionales de la prosa: es la máxima obra narrativa del siglo XX, tal vez sin más parangón que 'El Quijote', en una consideración de estricta literatura universal", afirman los historiadores españoles Martín de Riquer y José María Valverde en su "Historia de la literatura universal, del romanticismo hasta nuestros días", publicada en 1968 en Barcelona, España.

LA NARRACION

La acción transcurre durante 24 horas en la vida del agente de publicidad Leopold Bloom, judío dublinés, y el joven Stephen Dedalus, comenzando a describir la hora del desayuno de los dos personajes, cada cual por su lado, hasta el clímax que se produce cuando ambos se encuentran. Ese día es el 16 de junio de 1904.

En la primera línea se reconocen las alusiones simbólicas a la "Odisea de Homero". Bloom es el Ulises que al final del libro torna regresar a su Penélope, la señora Bloom y su casa.

La Penélope de la "Odisea" le es fiel a Ulises, su marido viajero, no así la adúltera y frívola señora Bloom.

Dedalus viene a ser un Telémaco adoptivo: el aquelarre en un burdel corresponde a la isla de Circe; la redacción del periódico es la Cueva de los Vientos y así va Joyce guiando la jornada parejamente a la Odisea.

El manuscrito del capítulo de Circe fue adquirido en el año 2000 por la National Library de Dublín, por el que pagó dos millones de euros.

Paralelamente, en contrapunto se cuenta la supuesta vida de William Shakespeare y de su obra, combinadas con gran habilidad.

Después de que Bloom pasa una noche infernal en un burdel regresa a su hogar.

Al amanecer, la señora Bloom despierta y Joyce registra la "corriente de la conciencia", en uno de los monólogos internos más originales de la literatura, que transcurre con toda fluidez, discurriendo sin puntos ni comas, lo que otorga el contenido total de una mente soñolienta sin omitir nada ni estar nublado por ninguna sombra.

Ulises, como todas las novelas, cuentos y poemas de Joyce, es la gran aventura de la palabra y en este caso de la lengua inglesa-irlandesa y el recurso para mezclarla con otros idiomas.

También se la define como "una epopeya cómica".

DE DUBLIN A PARIS

James Augustine Aloysius Joyce nació el Día de Santa Brígida, que es la Patrona de los Poetas en Irlanda, el 2 de febrero de 1882.

Sus progenitores fueron John Stanislaus Joyce, jefe de una oficina de Recaudación de Impuestos quien era alcohólico, y Mary Jane Murray, de Longford, hija de un corredor de vinos. Su familia, integrada por varias hermanas y hermanos, disfrutaba de una relativamente buena situación económica y su padre era muy popular por poseer la mejor voz de aficionados de Irlanda. Su hijo James heredó esa magnífica voz de tenor.

A los 25 años de edad, James sufrió su primer ataque de iritis, grave enfermedad de los ojos que casi lo dejó ciego.

A los 17 años, cuando era aún estudiante universitario, obtuvo su primer éxito literario con el artículo "El nuevo drama de Visen", publicado en la revista Fortnightly Review de Londres.

En este texto, Joyce defiende a Henrik Ibsen, a quien se tildaba de inmoral y subversivo.

Así, a los 22 años por la situación política y religiosa en Irlanda, se sintió forzado a un exilio voluntario y salió de Dublín para vivir primero en París, desde donde viajó a Triste y luego a Roma, para retornar a la capital de Francia.

Era un domingo de verano de 1920 cuando conoció a Sylvia Beach, una joven de Nueva Jersey, Estados Unidos, que hacía un año había fundado una librería en París a la que nombró Shakespeare and Company.

La librería acogía a los escritores norteamericanos de la nombrada Generación Perdida: Ernest Hemingway, Henry Miller, Ezra Pound, Gertrude Stein y a los franceses André Gide y Paul Valery, a los que se sumó Joyce.

Ese día comenzaron los avatares de Ulises.

EN PARIS SIN DINERO

Al día siguiente de su primer encuentro con Sylvia, Joyce entró en la librería y tras haber mirado "cuidadosamente las fotografías de Walt Whitman y Edgar Allan Poe, se sentó en el incómodo silloncito junto a mi mesa y me explicó que Pound le había persuadido para venirse a vivir a París y que se encontraba con tres problemas: buscar un techo para alojar a cuatro personas, alimentarlas y vestirlas y terminar 'Ulises'", escribe Beach en su autobiografía.

Joyce no tenía dinero, había gastado todos sus ahorros en el traslado a París y necesitaba encontrar alumnos para enseñarles inglés, alemán, francés, griego y latín. Joyce era políglota y este conocimiento de idiomas está incorporado a "Ulises" y a sus obras posteriores como "Finnegan's Wake" en forma extrema.



VENDIA EL MANUSCRITO POR ENTREGAS

"Ulises", como todas sus obras, fue escrito enteramente a mano. Usaba lápices de la marca Smith's negros de punta roma y lápices de colores para señalar las distintas partes en las que estaba trabajando. Le gustaban las plumas estilográficas, "que para mí son un misterio" y nunca usó una.

Tenía una máquina de escribir, una Remington Noiseless que jamás usó.

Joyce llevaba siete años trabajando en la novela y se proponía terminarla en cuanto se hubiera instalado en la Ciudad Lux.

Desde Nueva York, el abogado estadunidense John Quinn, de origen irlandés, le compraba el manuscrito por entregas.

En cuanto terminaba un capítulo lo pasaba en limpio y se lo enviaba a Quinn, quien pronto y según lo convenido le enviaba la suma acordada, que era pequeña.

La publicación de los primeros capítulos en Nueva York fueron objeto de censura y Joyce estaba alarmado.

BATALLA CONTRA LA CENSURA

En Inglaterra, su editora Harriet Weaver, quien en su revista The Egoist había publicado "El retrato del artista adolescente", dando a conocer por vez primera al escritor irlandés, había perdido ya su batalla por "Ulises".

Weaver había intentado dar a sus suscriptores "Ulises" y así, durante el año 1919 aparecieron en la revista cinco capítulos, llegando hasta el episodio de "Wandering Rocks".

Entonces la editora enfrentó problemas y recibió muchas cartas de suscriptores que consideraban "que 'Ulises' no es lo más adecuado para una revista que casi tiene su sitio reservado en el comedor, siendo leída por toda la familia".

Los quejosos cancelaron sus suscripciones.

Weaver convirtió su revista a The Egoist Press con el único objeto del cambio: "Poder publicar las obras completas de Joyce", anunciando de inmediato la próxima publicación de "Ulises", cosa que no llevó a cabo.

Ante tal situación, los capítulos de "Ulises" se publicaron en Little Review, de Nueva York, y tuvo problemas, ya que los oficiales del Servicio de Correos de los Estados Unidos retiraron de la circulación por tres veces la revista bajo la acusación de "obscenidad".

A más de esto, los editores norteamericanos de Joyce fueron procesados y condenados a pagar una multa de cien dólares.

"Ulises", así, no podía publicarse ni distribuirse en Inglaterra ni en Estados Unidos.

Finalmente, en 1933 una corte distrital estadunidense autorizó que "Ulises" se publicara en Estados Unidos, pese a protestas de que la obra era obscena.

SYLVIA DECIDE PUBLICAR "ULISES"

Ante tales hechos de censura, Sylvia ofreció a Joyce publicar su novela a cuenta de la librería Shakespeare and Company, cosa con la que Joyce estuvo de acuerdo "con mucha alegría".

La señorita Beach pidió al impresor Maurice Darantiere publicar la obra en Francia. El editor fue informado de los problemas de censura y, sopesándolos, aceptó imprimir la obra.

Sylvia no tenía dinero, así que recurrió a la edición patrocinada por suscriptores e imprimió una nota dirigida a los clientes de la librería anunciándoles la publicación íntegra de "Ulises".

El libro aparecería en París durante el otoño de 1921, sería una edición limitada de mil ejemplares: cien serían impresos en papel holandés, estarían firmados por el autor y su precio sería de 350 francos; otros 150 en papel de hilo a 250 francos y los 750 restantes en papel ordinario a 150 francos.

Las suscripciones a "Ulises" llegaron con rapidez y eran archivadas según su nacionalidad. Hemingway "se apuntó para conseguir varios ejemplares del libro" y lo mismo hizo el escritor francés André Gide, que fue el primero en llenar el formulario de suscripción.

APARECE "ULISES" Y NO DESAPARECE LA CENSURA

En 8 de febrero de 1922 la obra cumbre de Joyce aparece en las librerías de París. Sylvia distribuye los ejemplares que fueron adquiridos por los suscriptores y se apresta a hacer la segunda edición.

Al mes de aparecer la primera edición, desde Dijon le son enviados a Weaver a Londres mil ejemplares que son incautados en el puerto de Dover y quemados rápidamente en la Chimenea del Rey.

La obra no podría arribar a Inglaterra ni editarse en suelo inglés, entretanto no "desapareciese la Sociedad para la Supresión del Vicio", comentó Weaver en carta dirigida a Sylvia.

La misma cremación tuvo lugar en el puerto de Nueva York, donde los ejemplares que iban destinados a las librerías fueron incautados y quemados.

También numerosos ejemplares fueron enviados a la India, China y Japón, a clientes de las Colonias de los Estrechos, "incluso a los cazadores de cabezas de Sarawak", vendiéndose directamente en las librerías a clientes americanos o ingleses.

Los turistas desarrollaron una técnica para pasar de contrabando "Ulises" a los Estados Unidos.

Las ventas más considerables fueron en París, alcanzando en menos de un año las ocho ediciones.

La obra de Joyce se convirtió en un best-seller mundial, a pesar de la censura británica y estadunidense.

LA ESCARBADA VIDA INTIMA DE JOYCE

A contrapelo de todas las batallas legales que dio Stephen James Joyce, nieto y heredero de Joyce, para impedir a los estudiosos literarios se entrometieran en la privacidad de su familia, los investigadores han establecido el grado de influencia que sobre Ulises conllevó su compleja vida íntima y cómo determinó su creación.

Joyce falleció en Zurich, Suiza, en 1941, tras la última de las decenas de cirugías que se le practicaron durante su vida.

Cuando "Ulises" fue publicado y Joyce se hizo célebre, a su hogar acudía demasiada gente para felicitarlo y, en ese ambiente, él proseguía su afición a la bebida, hábito que adquirió para menguar "los insoportables dolores en los ojos".

Su hija adolescente Lucía, que padecía estrabismo y pretendía ser bailarina, se involucró con tres hombres sucesivamente, se volvió lesbiana y se fugó con el esposo de su hermana mayor Georgina.

El hijo mayor James tenía una relación con una heredera estadunidense de 50 años de edad.

El 2 de febrero de ese año, durante una reunión para festejar los 50 años de Joyce, Lucía levantó una silla y se la arrojó a su madre y fue llevada a una clínica siquiátrica. Nora, la esposa de Joyce, habría insinuado que ella y su hermano tenían una relación incestuosa.

Nora Barnacle era mesera en un restaurante de Dublín y así la conoció Joyce el 16 de junio de 1904, que es la fecha con que el día de Bloom y Dedaulas comienza por la mañana.

Joyce estaba devastado y le comentó a Sylvia: "Cualquier chispa o don que yo poseo ha sido transmitido a Lucía y atizó el fuego de su cerebro".

Ese día de su cumpleaños, a las siete de la mañana, Sylvia le había entregado la copia número uno de "Ulises", que el editor Darnantiere le había enviado en el Expresso de Dijon, donde se había impreso.
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