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Finanzas
Divide propuesta de reforma fiscal a la IP
Organización Editorial Mexicana
9 de julio de 2007
Alejandro Durán / El Sol de México
Ciudad de México.- La propuesta de reforma fiscal del presidente Felipe Calderón ya dividió al sector privado del país, pues mientras el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) considera que la iniciativa favorece la inversión y el empleo, la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) considera que el proyecto va precisamente en contra de eso. Mientras el primer organismo considera que la propuesta contribuiría a consolidar la estabilidad de largo plazo que requiere el país, ya que elevaría los ingresos tributarios mediante la ampliación de la base impositiva, con un mecanismo más equitativo y eficiente que reduciría la evasión y la elusión, la agrupación industrial lamentó que el Estado sólo tome en cuenta a los contribuyentes cautivos para elevar los ingresos públicos. "En materia estrictamente fiscal -sostiene la Concamin-, el proyecto parece responder más a la correlación de las fuerzas políticas que a una cuidadosa valoración de las necesidades del país, pues apunta en un sentido contrario a la tendencia mundial: crear sistemas de recaudación que se apoyen más en impuestos al consumo y menos en gravámenes al ingreso". De esta manera, la confederación encabezada por Ismael Plascencia advirtió que mientras en el resto del mundo los sistemas tributarios responden al principio de premiar y estimular la inversión y el ahorro, para promover el crecimiento económico, generar riqueza, elevar el consumo y por esta vía la recaudación, en México optamos por el camino inverso. "Tal vez el ambiente político habría hecho inviable una propuesta distinta, y se optó por aquella que podría generar más ingresos y menos fricciones, pero al proceder así perdemos una magnifica oportunidad para construir con madurez política y corresponsabilidad una política fiscal moderna y a tono con los requerimientos de nuestro desarrollo", aseveró la agrupación industrial. Por su parte, el CEESP destacó que el objetivo del proyecto es fortalecer las finanzas públicas y permitir atender las necesidades de gasto que tiene el país, a través de una estructura tributaria equitativa que promueva la competitividad, favorezca la creación de empleos y minimice las distorsiones al obtener recursos. Así, de acuerdo con el instituto liderado por Mario Rodarte, de aprobarse esta propuesta de reforma fiscal se generaría una recaudación adicional de 1.8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en los próximos tres años. "El nuevo impuesto gravaría los ingresos por la venta y renta de bienes y por la prestación de servicios independientes que realicen los residentes en México y los residentes en el extranjero con establecimiento permanente en el país", aseveró. Además, añadió, se pueden deducir de estos ingresos la inversión, la renta y adquisición de bienes y servicios independientes que se emplean en la generación de los ingresos. |
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