México
A los perredistas nunca se les dará gusto, asegura politólogo
(Primera de dos partes)

Organización Editorial Mexicana
1 de julio de 2007

Especial de Nidia Marín / El Sol de México

Ciudad de México.- Respeto al federalismo, búsqueda de un "federalismo hacendario" y un primer paso hacia el trabajo conjunto entre los distantes mandatarios perredistas (aislados por voluntad ajena desde el 2 de julio de 2006) y la institución presidencial es el significado político de la reunión de los gobernadores de Michoacán, Zacatecas, Guerrero, Baja California Sur y Chiapas con Felipe Calderón.

No han doblado las manos. Están gobernando para todos los habitantes de sus entidades y no solamente para los perredistas, señala el maestro Ulises Corona Ramírez, politólogo, quien también considera que ellos "desdeñan la figura de Felipe Calderón, pero se abrigan en la institución presidencial".

Además, considera que la reforma hacendaria, "por pequeña que sea", va a ser la pauta para concretar avances en las demás por venir, en todas las que comprende la reforma del Estado.

"Este replanteamiento fiscal no es la gran solución, pero representa un importante avance: se está tocando la puerta, se está empezando a quitar la cuña que tenía paralizados y frenados a los estados, en gran dependencia económica para con la federación".

Y sobre el rechazo de los mandatarios Amalia García, Lázaro Cárdenas Batel, Zeferino Torreblanca y Narciso Agúndez (Juan Sabines no la desestimó) a la propuesta calderonista, expresa: "Nunca se les va a dar gusto, por eso son oposición. ¡Y qué bueno que así sea, porque buscan los equilibrios! ¡Y qué bueno que se mantengan en esa posición, porque habrán de exigir más, que espero sea en beneficio de la ciudadanía!" También: "Habrá que exigirle al Gobierno federal una reforma más avanzada, más ad hoc".

Ante la ventolera política causada por la reunión del Presidente de la República con los cinco gobernadores perredistas, se lleva a cabo la entrevista para El Sol de México con el catedrático de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y del Instituto Tecnológico de Monterrey.

EN POLITICA NO SE PUEDE NAVEGAR SOLO

Las especulaciones en torno a la sorpresiva reunión de dos horas y media entre los mandatarios estatales perredistas y el presidente Felipe Calderón, acompañado de los secretarios de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, y de Hacienda, Agustín Carstens, menudean desde el martes pasado. Por eso...

-¿Cuál es a su juicio el sentido político de la reunión de los gobernadores del PRD con Calderón?

-Sin lugar a dudas que la reforma del Estado obliga a que todos los actores políticos del propio sistema político mexicano busquen una línea de concertación, una línea de consenso. Está demostrado que no se puede navegar solo, ni caminar solo en la política, incluidos los adversarios. Curiosamente, los adversarios que por tradición han formado parte de las luchas internas de nuestro país son ahora los principales aliados para la construcción de nuevos acuerdos. Y es que la política no es otra cosa más que buscar una línea de consensos que permita, dentro de la diversidad, encontrar lo que más une, lo que más atrae. El hecho de que el presidente Calderón se haya reunido con los gobernadores del PRD, en primera instancia, es un gran aliciente, un gran avance que demuestra: uno, la necesidad de buscar consensos; y dos, que en la política los aliados sirven para crecer, sirven para construir, pero también para fortalecerse. No todo debe ser combate y, desde luego, desgaste.

-¿Qué diría de los resultados de esa entrevista, en vista de que los mandatarios estatales, a excepción de Juan Sabines, de Chiapas, señalaron que estarían en desacuerdo con la propuesta fiscal presentada por el Ejecutivo?

-Creo que están en desacuerdo con el Presidente, inclusive desde hace mucho tiempo están en desacuerdo con la llegada de Felipe Calderón, pero una cosa en la que todos los gobernadores están de acuerdo es en la necesidad de un nuevo planteamiento, de un nuevo modelo fiscal. Ellos mismos señalaron que van a poner a trabajar a sus diputados (¡ojalá que eso sí sea posible!) para buscar una nueva propuesta, una nueva alternativa que busque un nuevo modelo económico, que beneficie a los estados y también a los municipios. Es decir, que favoreciendo al federalismo puedan beneficiarse no sólo los estados donde gobierna el PRD, sino los de todos los tintes políticos.

Precisa el especialista que ha impartido las materias Análisis de la Economía Mexicana; Teoría de la Organización y Laboratorio de Estudio de Casos: "Los gobernadores se manifiestan en contra de Felipe Calderón, de la persona, pero están de acuerdo en buscar nuevas alternativas, nuevos esquemas para una reforma fiscal, para una reforma hacendaria, pero sobre todo para un nuevo federalismo hacendario. Porque, por ejemplo, a los estados de la República ya se les dijo que en un par de años el impuesto a la tenencia se va a derogar, y muchas entidades viven por el solo impuesto a la tenencia. Lo capitalizan y canalizan de manera concreta. Es el que les da vida, les da oxígeno. Por eso, los senadores, los diputados y los gobernadores del PRD han sido muy inteligentes en aprobar una propuesta del PRI que dice: que del 15 por ciento del Impuesto al Valor Agregado (IVA), el 3 por ciento se lo puedan quedar los gobiernos estatales y los municipales. Me parece una propuesta muy interesante, inteligente y que mucho podría beneficiar a los propios estados".

RETIRANDO LA CUÑA

El maestro precisa que "la propuesta (fiscal) tal y como la tiene el Presidente permite el incremento de un impuesto a la última parte de la cadena productiva, que sí daña a la sociedad, a las personas: el aumento a gasolinas, diesel, tabaco y cervezas. Cuando los estados apliquen un impuesto adicional a esos bienes, le va a doler al ciudadano común y corriente. Habrá que modificar el artículo 73 de la Constitución y esto solamente será válido con el concurso de los diputados, no solamente los del PRD, sino también los del PRI, que tiene un papel muy importante al interior del Congreso".

Corona Ramírez considera también que la reforma fiscal que presenta el Presidente de la República "es de las menos, la mejor, es decir, este replanteamiento fiscal no es la gran solución, pero representa un importante avance: se está tocando la puerta, se está empezando a quitar la cuña que tenía paralizados y frenados a los estados, en gran dependencia económica para con la federación".

-Sin embargo, siguen diciendo que es una reforma muy centralista, se le comenta.

-¡Claro que lo es! Porque aun cuando el Gobierno federal les permita a los estados solamente el 3 por ciento de los impuestos, es muy poco. El Gobierno federal debería ir más allá, ser más arriesgado, y si quiere verdaderamente a los estados deberá descentralizar funciones económicas y replantear la libre coordinación fiscal que no se toca, otro tipo de estímulos fiscales para los estados, que fortalezcan su hacienda pública municipal y estatal, sin depender del Gobierno federal. Aquí de lo que estamos hablando es de replantear el concepto de federalismo.

-¿La asistencia de los gobernadores a la reunión con Felipe Calderón no significa que hayan doblado las manos, sino un respeto al federalismo, un avance hacia un mejor federalismo y un primer paso para que haya trabajo conjunto con este grupo que estuvo tan alejado, con el fin de sacar adelante diversos de los problemas del país?

-Estoy totalmente de acuerdo en que sí. Y es que replantear el federalismo, es replantear la reforma del Estado. Esta tiene que ver con la forma que la administración pública pueda servir para una población en un territorio determinado. Y el federalismo es la suma de voluntades de esos estados libres, soberanos e independientes desde Aguascalientes hasta Zacatecas, en riguroso orden alfabético, o desde Baja California hasta Quintana Roo, en riguroso orden geográfico, para fortalecerse y convivir en una federación de estados. Esa gran federación de estados, esa gran confederación, es lo que permite la independencia del país y el valor de su soberanía.

Acota: "En el caso concreto de México, adoptamos el modelo de los Estados Unidos de Norteamérica. Nosotros, inteligentemente, una vez que conformamos la frontera con los Estados Unidos, decidimos que la suma de los estados libres, soberanos e independientes, formaran la Federación de Estados Unidos Mexicanos, en una gran República. Y ese es el sentido último del federalismo: la unión que haga fortaleza, pero también la unión que no cree dependencia y mucho menos una dependencia insana".

Ejemplifica con lo dicho por los secretarios de Finanzas de la Conago, quienes rechazan más capacidades para generar más impuestos, más facultades para crearlos, "para no generar descontento en la gente". El señalamiento, explica, "es porque la gente no tiene la cultura del impuesto, el cual por naturaleza es obligatorio. Como la gente no está acostumbrada a pagar impuestos, tampoco está acostumbrada a pedir que le rindan cuentas de esos impuestos. Si a eso agregamos que la administración pública federal, estatal y municipal no tiene capacidad de dar resultados, de ofertar resultados, la gente no ve traducidos sus impuestos en una satisfacción social, en una satisfacción ciudadana. Por eso la gente no paga impuestos, porque sabe que esos recursos económicos se van al partido político, a alimentar las arcas del político en turno o en cuestión. Lo que debemos hacer es empezar los ciudadanos a crear una cultura de la imposición del impuesto, pero también de la transparencia, y sobre todo, de la rendición de cuentas: si yo pago impuestos, tu gobierno municipal, estatal o federal ríndeme cuentas, a dónde se van esos impuestos, y no quiero que se vayan a campañas, a engrosar el alto costo de la Cámaras de Diputados y de Senadores. Quiero que mis impuestos se transformen en banquetas, coladeras, en policías y en seguridad pública, quiero una concreción de que mis impuestos me beneficien".

-¿Pudiera ser también que los gobernadores que asistieron a la reunión efectivamente piensan en sus electores y en su partido y dejan un poco de lado al "presidente legítimo" de sólo 15 millones de ciudadanos, para dialogar con el Presidente constitucional de todos los mexicanos?

-Efectivamente. Tienes toda la razón. De hecho así es. Desdeñan la figura del presidente Felipe Calderón, pero se abrigan en la figura de la institución presidencial. Tan estoy cierto de lo que digo, que ellos mismos han dicho que van a hacer su propia propuesta. Es decir, siguen trabajando al interior de las instituciones, pero solamente desconocen a la persona de Felipe Calderón. Al final de cuentas, y lo digo con todo respeto, no me preocupa que desdeñen la figura de Felipe Calderón, al igual que muchos caricaturistas, pero respetan y habrán de respetar hasta lo último la figura de la institución presidencial, que es en lo que vive el sistema político mexicano.

-¿Pareciera que estos gobernadores están gobernando para todos y no solamente para los perredistas?

-Exactamente. Entonces el presidente Calderón deberá reunirse con los priístas y después con los panistas, y con ello estará dividiendo al país en esquemas políticos y eso me parece un grave error. Al final de cuentas, el presidente Calderón debe gobernar para todos los mexicanos, de chile, de dulce y de manteca, sin que medie ideología o condición política alguna.

¿REVOLUCIONARIO JALON DE OREJAS?

Algunos comentaristas señalan que Andrés Manuel López Obrador se enojó, y por ello, la reunión de Leonel Cota, dirigente del sol azteca, con los gobernadores. Otros señalan que no hay tanto desacuerdo de los mandatarios con la propuesta calderonista, porque la que sugiere el "presidente legítimo" ni siquiera está terminada. Pero...

-Los gobernadores del PRD, sin embargo, rechazaron la propuesta de reforma fiscal calderonista al calificarla de "insuficiente, pequeñita, limitada y parcial". ¿Podría ser que tienen razón o también que les jalaron las orejas?

-Definitivamente. Además de que nunca se les va a dar gusto. Por eso son oposición. ¡Y que bueno que así sea, porque buscan los equilibrios! ¡Y qué bueno que se mantengan en la posición, porque habrán de exigir más, que espero sea en beneficio de la ciudadanía! Si tachan esta reforma de pequeñita, me parece que habrá que exigirle al Gobierno federal una reforma más avanzada, más ad hoc. El propio secretario Carstens les dio la razón, cuando dijo: no es la reforma que queremos, pero sí la reforma que podemos. En ese sentido, habrá que consolidar "la reforma que podemos", pero seguir avanzando, porque avanza la sociedad, las demandas y las necesidades sociales.

Añade: "Al final de cuentas, tanto el PRD como los ciudadanos verán que si bien es cierto no es una reforma suficiente, pero es posible. Porque no hay mejor democracia que la que se ve reflejada en los bolsillos, no hay mejor democracia que aquella que se ve reflejada en lo que uno come todos los días, en lo que uno compra de libros, en lo que paga en las colegiaturas. La democracia se ve reflejada sólo si es medianamente estable y hoy es inestable".

-¿Del éxito de la reforma hacendaria depende una buena parte del éxito de toda la reforma de Estado, de cada una de las demás reformas por venir?

-¡Claro!, porque lo económico determina lo político. En cualquier sistema político, más en el nuestro, está demostrado que siempre la economía política va a determinar acciones y decisiones políticas. Toda vez que lo económico determina lo político, aunque lo político le dé legitimidad a lo económico, la reforma hacendaria, por pequeña que sea, va a ser la pauta para concretar avances en las demás, en todas las que comprende la reforma del Estado. ¡Claro que sí!

(Continuará)