Sociedad
"Psychos, zombis y otras catástrofes"
El Sol de México
14 de octubre de 2013


Roberto Rondero / El Sol de México

Ciudad de México.- Lo único que le faltaba a una urbe como el Distrito Federal se ha consumado: los muertos vivientes están por doquier -incluyendo a los hombres topo- en una de las tantas calamidades (léase Apocalipsis Zombie) que aparecen a lo largo de "Psychos, zombis y otras catástrofes" (Alfaguara Juvenil, 217 páginas), del escritor, periodista e investigador José Luis Trueba Lara, quien, como su bien ponderado y preferido cineasta Robert Rodríguez, de "pasadita" le echa al lector numerosos "guiños".

Secuela de "Amor, zombis y otras desgracias", Trueba Lara es todo un fanático del género del cine de terror, y lo deja manifiesto en su más reciente libro en un frenesí que no da tregua al lector y sí al visu zombi que se apoderó de la Ciudad de México, donde Jorge Antonio inició una nueva vida en la secundaria en la que conoció a UV y Alicia, poco antes de que el mundo deba enfrentar una nueva etapa: la final.

En charla con EL SOL DE MÉXICO, el autor dejó constancia de lo que hoy por hoy una nueva generación de lectores demanda: nuevas lecturas, "entre el crossover y el libro escrito", aderezado por atractivos diseños que comienzan a lograr un "boom" literario juvenil.

* Novela "palomera"

-José Luis, de los muertos vivientes, ¿están todos los que son?

-Yo invité a todos (dice entre risas). Realmente me divertí de lo lindo a la hora de escribir el libro y vaya que se puso violento, porque a cada personaje lo sometí al límite y cada uno tiene sus reminiscencias del género del cine zombie que nada tiene de filosófico. Justo cuando iba a comenzar a escribirlo me dio influenza, y se metió en mí la novela que está justo para devorarla en una tarde... es una novela

palomera.

-Hay un nuevo tipo de lector en México?

-Creo que es evidente que existe ya un lector muy joven que está entre el cómic y el libro escrito. Psychos tiene una edición muy atractiva con un gran trabajo de diseño, muy ilustrativo, variado y que permite la conexión con el lector. Los nuevos lectores se expresan ahora de múltiples maneras, no como nosotros. Recibo "mails" de lectores que, incluso, saben más que yo de mis propias agendas de trabajo, de las ferias de lecturas. Hay que compartir la pasión de la lectura con ellos, quedé muy contento con este libro.

Narración, "blogs", hojas sueltas, una nota para curiosos (con todas las referencias de películas del género que inspiraron al autor) forman el lenguaje de esta novela; un lenguaje dinámico, actual, en completa identificación con el público juvenil y totalmente citadino.

Sólo el fin del mundo y la epidemia zombi -dice el autor- pueden ser catástrofes mayores que ir a una nueva escuela o enamorarse"...