Opinión / Columna
 
Alto Poder 
Manuel Mejido 
17 de agosto de 2013

  * En 75 años el mundo cambió radicalmente y Pemex sigue igual

* Cada mexicano con un proyecto de reforma energética bajo el brazo

* Las tribus salvajes y Felipe Calderón han dañado al panismo



El lunes pasado, el presidente Enrique Peña Nieto desacralizó la imagen nacionalista y casi celestial del petróleo mexicano. Lo hizo sin cometer ningún pecado capital.

Simplemente Peña Nieto enfatizó sobre una verdad indiscutible: el México de hoy no es el mismo de 1938. En los últimos 75 años ocurrió una guerra mundial que costó 15 millones de soviéticos muertos en los campos de batalla y siete millones de soldados alemanes. Los daños colaterales fueron mucho más grandes y graves.

La humanidad entró a la era atómica inaugurada en Hiroshima el 6 de agosto de 1945, y confirmada tres días después en Nagasaki. Se vivió en el orbe la 'Guerra Fría' bipolar; se sufrieron guerras parciales en Vietnam y el Oriente y golpes de Estado y revoluciones que olieron a petróleo; cayó el muro de Berlín; se desintegró la Unión Soviética y el mundo fue otro con la llegada del internet.

En México el petróleo ha seguido igual, extrayéndose más o menos, sin las suficientes refinerías modernas, con una mala distribución y con todos los inconvenientes que había en 1938 y que hoy pertenecen no al pasado, sino al antepasado.

Para que el país se desarrolle se necesita inversión que deberá hacerse con dinero del Estado o particulares, sean nacionales o extranjeros, sin vender ni alquilar el suelo o subsuelo nacional. Simplemente extrayendo la enorme cantidad de shale gas que ya ha sido localizada, que coloca a México en el sexto lugar en reservas, y haciendo nuevas exploraciones para detectar otras reservas petroleras.

Por supuesto que se necesita la tecnología suficiente para extraer el hidrocarburo en aguas profundas y que la riqueza del 'hoyo de dona' no se la sigan llevando los estadounidenses con sus extracciones 'popote'.

Resulta torpe para cualquiera que, teniendo la posibilidad de recursos naturales que disparen el desarrollo nacional para dar al país mejor infraestructura, acabar con el hambre y lograr finalmente educación de calidad y servicios médicos dignos, no se permitan más que se mueran pacientes en los pasillos de los hospitales.

Parece que en el país cada mexicano camina por las calles llevando bajo el brazo su propia reforma energética para ponerla a discusión pública, como si fuera la vacilada de la despenalización de la mariguana, que promueven libertad para los fumadores, aunque sean los jóvenes y niños durante los recreos en las escuelas o en los amplios espacios de las universidades.

México merece una reforma petrolera transparente, completa, bien vigilada y que ya evite de una vez por todas que se sigan importando gasolinas con el petróleo nacional que no puede refinarse en el país y debe enviarse a los Estados Unidos.

* Cuando el PRI evitó tribalizarse

La historia de los partidos políticos mexicanos ha sido una sucesión de traiciones, abusos del poder, rapiña económica y ausencia total de ideología.

Salvo el PRI, acusado de gran saqueador de México por 70 años, que fue regresado al poder por el pueblo después de conocer la tragedia de 12 años de una política desastrosa, unas finanzas erráticas y un retroceso generalizado del PAN en Los Pinos, convertido en una camarilla ávida de dinero y de poder, se han vuelto tribales.

El PRI tuvo una gran escisión en 1987, cuando se separaron Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez, Carlos Tello, Armando Labra y otros cinco militantes más, pero se salvó de caer en diversos grupos de corrientes ideológicas similares pero enemigas.

La derechas, siempre representada por el Partido Acción Nacional que ha sido reaccionario de tiempo en tiempo y sólo conservados moderado cuando así ha convenido a sus dirigentes para sacar beneficios personales y de grupo con base en chantajes políticos descarados y siempre efectivos.

Con una política pueblerina y de campanario, el PAN siempre ha estado cosido a las sotanas de la jerarquía católica y entregado a los empresarios, los banqueros y de rodillas ante las órdenes de la Casa Blanca de los Estados Unidos.

Los ejemplos más característicos de la sumisión panista a Washington quedaron bien señalados en el gobierno de Vicente Fox que ubicó como su secretario de Relaciones Exteriores (por fortuna no por mucho tiempo) al pro yanqui, pro Wall Street y ahora mariguanero, Jorge G. Castañeda.

El gobierno de México pasó de entreguista a lacayo de la Unión Americana cuando arribó al poder, después de un fraude electoral enorme, el presidente espurio Felipe Calderón.

* El padre de Calderón formó su tribu panista

El deterioro panista se inició en 1976, cuando su fusionó con sus dos aliados de la reacción doméstica y foránea.

A tal grado llegaron esos excesos, motivados y movidos por la avaricia y la sed de dinero fácil que en 1981 Luis Calderón Vega renunció justo cuando su hijo Felipe ingresaba al 'partido de la derecha'.

Desde entonces empezaron a surgir en el PAN las tribus que tanto han criticado (y critican) a los perredistas. Salvo Adolfo Christlieb Ibarrola, Carlos Castillo Peraza, José Ángel Conchello y Abel Vicencio Tovar que condujeron con honradez e inteligencia al blanquiazul, por el resto de sus dirigentes no hay quien meta la mano al fuego. Actualmente hay siete tribus, que no son las de Israel (sino las de la reacción) bien identificadas con el pansimo que se desgarran las vestiduras con los excesos priistas en el uso del dinero público y que hoy, hasta entre ellos mismos, los honrados 'blanquiazules', se meten la mano en los bolsillos unos a otros para robarse la cartera.

Recientemente se 'carrancearon' entre ellos mismos, porque la tribu de Gustavo Madero tomó por asalto el liderazgo de ese partido en la Cámara Alta y dejó mirando al cielo al grupo 'calderonista', encabezado por Ernesto Cordero. Se disputaban el control de los 204 millones de pesos de que dispone el grupo parlamentario en el Senado anualmente.

El sábado pasado la mafia, tribu, gang, camarilla o como se le quiera llamar de los maderistas dieron ante sus escasos seguidores y ante la Nación un triste espectáculo de arrebato, rapiña y la desvergüenza en su reunión para reformar sus estatutos.

Vía Twitter, Alto Poder pidió su opinión al expresidente del PAN Luis Felipe Bravo Mena sobre la situación real de ese partido. Dijo claramente que "en el partido existen tribus salvajes que no ven ni respetan las instituciones...".

Concluyó: "Ya ni siquiera de corrientes. Estamos peor. De tribus porque en esta lógica de burocratismo y de lucha por el poder, siquiera las corrientes tienen algo de ideología, tienen un sentido de propósito político; las tribus ya sólo son los espacios, los lugares, las curules que se pelean. Ya no es un principio de fondo que las inspire. Las tribus son salvajes, no ven ni respetan a las instituciones. La verdad es que sí, el PAN se tribalizó."

* Madero es el líder del PAN más torpe: Espino

Por la misma red social, fue consultado sobre el tema Manuel Espino, también exlíder del PAN, quien respondió sobre lo acontecido en la Arena Ciudad de México, donde se llevó al cabo el cónclave panista: "La escaramuza panista impide ver con claridad lo que hay en el fondo. Me temo que es lodo."

Sobre los responsables de la división, Espino Barrientos apuntó: "El que más daño le ha hecho al PAN se llama Felipe Calderón Hinojosa; pero el dirigente más torpe que ha tenido en los últimos años se llama Gustavo Madero Muñoz. Su personalidad, su actitud débil políticamente hablando, ha contribuido a que el PAN siga desviándose de sus principios."

De las siete tribus panistas, de elegantes penachos, que envidiaría el mismo Moctezuma, están claramente definidas cinco:

1.- Los 'foxistas' y sus amigos, que encabezó un tiempo Lino Korrodi para llevar dinero sucio a la campaña del guanajuatense. Son un número considerable e importante, con representantes en el Senado, principalmente.

2.- Los 'harvarianos' encabezados por Felipe Calderón que también tiene metidas las manos en el Senado, en los diputados y en el gabinete de Peña Nieto, en donde inexplicablemente aún permanecen.

3. Los 'de la Mota' y no precisamente de la fumada, sino de la banda de Josefina Vázquez Mota, excandidata presidencial que tiene aún fuerza política no obstante que fue derrotada en las elecciones presidenciales del 2012 y relegada hasta el tercer lugar.

4.- Los 'Yunquistas' que pertenecen a ese misterioso grupo de ultraderechistas que con la mano en la diestra se dan golpes de pecho y con la izquierda se roban todo lo que pueden.

5.- Los 'tradicionalistas' que encabeza Diego Fernández de Cevallos, hasta ahora la cabeza más clara, lúcida e inteligente del panismo, que prácticamente se separó de todas esas tribus rupestres.

El caso en el PRD, donde el canibalismo ha sido superado por la autofagia, es necesario analizarlos con detenimiento porque se ha fragmentado en 16 tribus que supuestamente persiguen los mismos intereses políticos pero que son enemigos entre sí.

Y hasta la próxima semana, en este mismo espacio.

manuelmejido@hotmail.com
 
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