México
Encuentran restos prehispánicos en Yucatán con mil años de antigùˆedad
Fueron encontrados esqueletos y piezas de cerámica, las cuales tienen geroglíficos.
Organización Editorial Mexicana
16 de enero de 2013


Claudia Rodríguez/El Sol de México

Ciudad de México.- El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) dio a conocer que a 20 kilómetros de la Zona Arqueológica de Chichén Itzá, en Yucatán, en el sitio maya de Xtojil, arqueólogos recuperaron una decena de entierros, la mayoría de los cuales fueron colocados dentro de cistas (tumbas) hace más de mil años, probablemente entre 600 y 800 d.C., cuando la urbe prehispánica aún no se convertía en el centro rector del norte de la península.

En un comunicado, el INAH informó lo anterior y agregó que estos vestigios, junto con otros que a lo largo de varias décadas se han hallado en la región, han permitido a los especialistas establecer que hace más de mil 200 años había una densidad poblacional importante, dispersa en asentamientos cercanos, en torno a cenotes, y después por diversas razones, se desarrolló Chichén Itzá como la capital que dominó el área.

Bajo la coordinación de los investigadores José Osorio León y Francisco Pérez Ruiz, del Centro INAH Yucatán, y la colaboración de los arqueólogos Mariza Carrillo y Cristian Hernández, estas excavaciones en Xtojil son parte de un salvamento arqueológico emprendido a partir de la ampliación de la carretera que conecta a las poblaciones yucatecas de Libre Unión y Yaxcabá.

Previo a la supervisión de estas labores de infraestructura, se realizó una prospección arqueológica, a fin de detectar vestigios prehispánicos y evitar afectaciones al patrimonio arqueológico que pudiera hallarse en el trazo carretero.

En dicho tramo, que comprende alrededor de 18 kilómetros, se detectaron 28 estructuras arqueológicas de distintas dimensiones -casi todas ellas colapsadas-, que van desde cimientos simples sobre nivelaciones naturales del terreno y basamentos habitacionales más elaborados, hasta estructuras piramidales de entre 6 y 12 m de altura.

Más de la mitad de las 28 estructuras se concentran en Xtojil, próximo a la comunidad de Libre Unión, sitio que está registrado y catalogado en el Atlas Arqueológico del Estado de Yucatán. El asentamiento prehispánico alcanzó un importante desarrollo gracias a las fuentes de agua cercanas como el cenote que le da nombre y una gran laguna llamada Sayausil.

El arqueólogo José Osorio León informó que la denominada Estructura 22, donde se descubrieron los diez entierros, fue afectada parcialmente en los años 50, cuando se construyó la carretera, sin embargo aún se encontraron definidos sus muros norte y sur, de 16 y 13 m, respectivamente, así como el cimiento de una edificación de planta absidal, en su lado poniente de 9 m por 5 m.

Detalló que de la decena de entierros -asociados directamente al mencionado cimiento absidal y su basamento-, siete corresponden a individuos depositados extendidos dentro de cistas (excavaciones realizadas bajo el piso estucado del basamento y recubiertas con piedras lajas), cuyas medidas son de 1.80 m de largo por 60 cm de ancho, en promedio.

Como parte de los materiales ofrendados a los individuos que fueron colocados en las cistas, se registraron casi 30 piezas de cerámica: platos, cajetes, cuencos, ollas y vasos. En promedio, a cada entierro se le acompañó con tres de estos objetos; además se detectaron navajillas de obsidiana, cuentas de jade y pendientes de concha, indicadores de que existía comercio con otras regiones de Mesoamérica.

De las antiguas piezas de alfarería sobresalen un vaso y una olla pequeña que poseen inscripciones jeroglíficas, algo poco reportado en el área. Los estudios epigráficos de estos objetos serán fundamentales para comprender a mayor profundidad la historia de Xtojil y su relación con otros asentamientos de la región.