Opinión / Columna
 
Jorge Schiaffino Isunza 
La Reforma Laboral, la Constitución, el Artículo 123 y su apartado B
El Sol de México
30 de septiembre de 2012

  En los últimos días, un mes para ser exactos, los principales titulares de los diarios de México, han hablado de la Reforma Laboral, enviada como Iniciativa preferente por el Presidente de la República al Congreso de la Unión, misma que debe dictaminarse en un tiempo no mayor de 30 días, por la Cámara de Diputados y otros 30 días por el Senado de la República.

En este caso, hablamos de una Ley que en el siglo pasado tuvo dos modificaciones, la última en 1970, es decir, hace 42 años. Una ley que tiene pendientes de dictaminar cerca de 500 iniciativas de Reforma, que se han generado en los últimos 20 años. Es innegable que la Ley requiere de actualizarse, pero es impensable por su complejidad, que ahora se pretenda que en dos meses se adecue este instrumento vital para el desarrollo de México, para cumplir también en mejores condiciones, a un derecho de los mexicanos plasmado en la Constitución, como lo es el derecho al trabajo.

A simple vista, y por capricho de un exsecretario del Trabajo, hoy Senador, apoyado por su jefe el Presidente de la República, se pretende que quede lista antes de que termine su gobierno, además, de que el hecho de impulsarla como Iniciativa Preferente, puede tener otros propósitos.

A esta necesaria Reforma, algunos la llaman estructural, otros dicen que es la panasea para el desarrollo del país, otros más, que es la oportunidad para terminar con la corrupción. Otros dicen, que servirá para la democratización de empresas y sindicatos. Y otros la ven, como un retroceso para la clase trabajadora.

Lo cierto es, que en tan poco tiempo no puede salir una Ley que deje satisfechos a todos y mucho menos podremos esperar, después de las diversas manifestaciones, que sea un documento que nos permita acceder a otros estadios.

Por otro lado, nadie ha dicho que esta Ley no contempla a los trabajadores, cuya relación está plasmada en el Apartado B del artículo 123 Constitucional, ni se han preocupado los críticos en hacer saber la diferencia que existe entre la clase trabajadora, de los Apartados A y B de la propia Constitución.

Aquí algunas diferencias que pueden ilustrar el porqué en esta Reforma no se toca a los trabajadores del Sector Público, o sea, de quienes laboran en las dependencias de los tres Poderes de la Unión.

El derecho de huelga está contemplado para los trabajadores del Apartado A. En el Apartado B, en la mayoría de los casos, queda prohibida. Las diferencias de carácter laboral se ventilan en lugares distintos, los del Apartado A en las Juntas Federales y Locales de Conciliación y Arbitraje y los del Apartado B en el Tribunal Federal Especial.

La seguridad social se otorga por Institutos diferentes e inclusive, con distintos patrimonios. El Apartado A, tiene al Instituto Mexicano del Seguro Social, cuyo patrimonio se integra de manera tripartita: por la aportación del patrón, el Gobierno y el trabajador.

A los trabajadores del Apartado B, se les atiende en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, que integra su patrimonio de manera bipartida: por la aportación del Estado y de los trabajadores.

En la multicitada Reforma a la Ley y de manera particular en el rubro que ha quedado sin Reforma, que tiene que ver con los Sindicatos, se debe establecer la diferencia entre el Apartado A y el Apartado B.

La Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, reglamentaria del Apartado B del artículo 123 Constitucional, ha tenido Reformas de manera periódica, no así la Ley que en este momento se discute en el Congreso de la Unión. Incluso, cuando se modificó la Ley del ISSSTE, la propia Ley Federal de los trabajadores al Servicio del Estado. También sufrió modificaciones.

El Estatuto de Gobierno que rige la relación laboral entre los trabajadores del Estado, considerados éstos en los tres Poderes, fue creación del Gral. Lázaro Cárdenas en 1938 y la Ley federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, reglamentaria del Apartado B, fue promulgada y publicada en el Diario Oficial de la Federación, el 28 de diciembre de 1963, por el entonces Presidente de la República Lic. Adolfo López Mateos y desde entonces, ha sufrido una serie de modificaciones hasta la fecha.

Sería bueno que los que tanto hablan en este momento de la Reforma Laboral, se interesaran en saber a quien va dirigida, para evitar entre otras cosas, que trabajadores que no son afectados como los del Sindicato Único de Trabajadores del Distrito Federal, se manifiesten en las calles, protestando por una Reforma que ni siquiera los toma en cuenta O ACASO SERÁ OTRO EL PROPÓSITO DE SUS JEFES DE MANTENERLOS PROTESTANDO EN LAS CALLES. Al tiempo.

* Exlegislador

j.schafs47@hotmail.com
 
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