Mujer
Tapachula con altos índices de discriminación a mujeres
Margarita Guille Tamayo, coordinadora de proyectos especiales de Innovación y Transformación Comunicación Potencial y Desarrollo (ITA). Foto: Diario del Sur

Organización Editorial Mexicana
7 de agosto de 2012


Rubén Zúñiga/Diario del Sur

Tapachula, Chiapas.- La invisibilidad de la violencia contra las mujeres en uno de los problemas que aún permean en el país, mientras que en Tapachula, Chiapas, preocupa la discriminación contra ellas, situación que se ha acentuado por tratarse de una frontera.

Al respecto, la coordinadora de proyectos especiales de Innovación y Transformación Comunicación Potencial y Desarrollo (ITA), Margarita Guille Tamayo, declaró: uno de los datos preocupantes, según una encuesta que se hizo recientemente por parte de la Conapred (Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación), se sabe que Tapachula tienen el primer lugar en discriminación de mujeres, es decir, hay actitudes misoginias, hay actitudes discriminatorias y excluyentes para las mujeres en los espacios privados y públicos.

Agregó: siendo un lugar de tránsito y de afluencia de las mujeres migrantes, esas mujeres creen no tener derechos por no tener ciudadanía mexicana, su exclusión y su nivel de vulnerabilidad todavía es mucho más alto, debido a la discriminación y al no tener derechos.

Consideró que el máximo problema que existe en México es la invisibilidad de la violencia que existe en contra de las mujeres, pues todavía hay una especie de normalización de sumisión de las mujeres, y por eso se acepta y se ve como algo natural, cuando es algo ilegal.

Guille Tamayo, expresó que se debe crear redes para que sepan atender las situaciones de violencia, medir el nivel de peligrosidad del agresor, para saber a qué se enfrentan al momento de proteger a una mujer.

La entrevistada relató que se debe distinguir los tipos de violencia, que van desde la física, económica y emocional, siendo la más difícil de detectar la de tipo emocional, porque a veces la confundimos con manifestaciones de amor y de cariño, por ejemplo los celos o el confinamiento a las mujeres a un espacio privado. Este tipo de violencia no se interpreta como una limitación de la autonomía de las mujeres, la autonomía se entiende como su capacidad de libertad de movimiento, de acción y de toma de decisiones.

Detalló que se estima que el 99 por ciento de las mujeres no tiene un patrimonio propio, es decir, un auto, una casa o un terreno, además el 80 por ciento de mandos medios o alto está ocupado con hombres, lo cual es un problema porque cuando las mujeres se insertan en la economía, se insertan en los escalafones más bajos de la misma, y cuando son jefas de hogar tienen los hogares más pobres.



FEMINICIDIOS

La experta en temas de violencia contra las mujeres, y coordinadora de proyectos especiales de Innovación y Transformación Comunicación Potencial y Desarrollo (ITA), Margarita Guille Tamayo, habló sobre los feminicidios que se han registrado en Tapachula.

"Tengo entendido que son 35 los homicidios de mujeres ocurridos aquí en Tapachula; para ser un ciudad tan pequeña que tiene una población de 250 mil habitantes, es un nivel altísimo. Al feminicidio se le considera un crímen de odio, producto de la discriminación", emitió.

Explicó que un feminicidio es una muerte violenta, no sin antes producir dolor y daño a las mujeres, esto como una expresión de odio, rechazo y discriminación, por eso consideró que es urgente que en Tapachula se generen sanciones sociales a los agresores, es decir, hacer una intervención desde la comunidad para que se pongan limites, para decir "en mi colonia no van a estar asesinando, en mi colonia no van a violar mujeres, no las van a estar capturando y secuestrando para después llevarlas a los bares".

Aseguró que con frecuencia los agresores hablan de los que piensan hacer, así que es necesario involucrar a más hombres y mujeres para que intervengan, disuadan e interrumpan los sucesos violentos.

Reiteró que los crímenes contra los hombres son producto de las actividades delincuenciales, riñas o conflictos, mientras que contra las mujeres son delitos de odio.

A esto se le suma la facilidad para conseguir un arma que ingresa de manera irregular por la frontera norte o sur, para proteger a las familias y a las mujeres, sin embargo, esas armas terminan victimando a las mujeres al momento de las riñas.

Por último, informó que tiene conocimiento de mil 200 de homicidios al año, lo que significa que hay cuatro asesinatos de mujeres y niñas al día.