Opinión / Columna
 
Todo lo Bueno 
Edmundo Domínguez Aragonés 
Más evidencias de la "partícula de dios" todo lo bueno
Organización Editorial Mexicana
28 de julio de 2012

  Me divierte todo el esfuerzo que los físicos del Laboratorio del Acelerador Nacional Fermi han llevado a cabo "para acercarse extraordinariamente a demostrar la existencia del esquivo 'bosón subatómico de Higgs', nombrado 'partícula de Dios', porque lleva masa y orden en el Universo".

Me conmueve la euforia de los científicos, aplaudiendo y celebrando tal aproximación que representa millones de dólares conseguir. Están en lo suyo y es admirable, aunque no responden a mi pregunta: ¿De dónde salió la dichosa partícula si nada existía en el Universo?

En la cómoda teoría del Big Bang, todo se originó a partir de la explosión de un ¿átomo? no más grande que un garbanzo primigenio que hizo al Universo. Bien, ¿pero de dónde emergió ese infinitamente pequeño garbanzo? Nada existía en la nada. Que los ingeniosos científicos lo expliquen. Y, hasta ahora no han ofrecido tal explicación, divirtiéndose en sus costosísimos experimentos.

Es aceptable que hagan lo que saben hacer, y adelante consigno lo que van haciendo, aunque no ofrezcan respuesta a mi pregunta. En lo esencial, es Dios el creador del todo y, más que andarse en una búsqueda inútil, lo que habrían de demostrar es cómo Dios ha hecho lo suyo y los sabios se confunden porque no aceptan la cosa.

Se divierten y explican que los residuos de billones de colisiones entre rayos de protones y antiprotones a lo activo de diez años en el acelerador, según informa el físico Rob Rose de Fermilab: "Es la mejor respuesta que existe hasta el momento. Los datos del Tevatron apuntan fuertemente hacia la existencia del bosón de Higgs, pero se necesitarían los resultados de los experimentos del Gran Colisionador de Hadrones en Europa para establecer un descubrimiento firme."

Otros físicos no conectados con Fermilab se expresan con cautela ante el optimismo de los sabios del Fermilab: "Estos indicios integrantes del Tevatron parecen apoyar los resultados del LHC del CERN que vieron en diciembre de 2011, advierte Dan Tovey, profesor de Física de Partículas de la Universidad de Sheffield, Estados Unidos.

Y precisa Tovey: "Los resultados son particularmente importantes debido a que usan una forma completamente diferente y complementaria para buscar el bosón de Higgs. Esto nos da más confianza de que lo que estamos viendo y es realmente la evidencia de nueva física, más que sólo una anomalía

estadística." Como dijo Santo Tomás: "Hasta no ver no creer", y así va la cosa, la afirmación y la certidumbre.

Insisto, ¿de dónde apareció el átomo, en aquella nada, para explotar en el animoso Big Bang? ¿Así nada más? ¡Caray, qué fácil respuesta a un misterio insondable! Los físicos ahí la llevan. Al final de todas sus indagaciones y presuntas confirmaciones, terminarán por aterrizar en la más cumplida respuesta: es Dios el creador del Universo porque él es el Universo. ¿Me equivoco? "Doy diez y las malas" en cualquier apuesta.

Tengo respeto a los científicos y sus tareas. Sin ellos, en las ciencias exactas, y otros sabios de las ciencias naturales, nada se sabría y estoy atento a sus logros y los divulgo. Lo inquietante es saber qué pasó. Lo escribo en serio.

Es el físico Peter Higgs quien, con seis científicos, en los años setenta, escribió su estudio innovador del tema, que hoy se anda comprobando. ¡Sorpresa, es Dios!
 
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