Opinión / Columna
 
José Carlos Torres Ponce 
"El Proceso Penal de Cristo - un Juicio Oral"
El Sol del Bajío
7 de abril de 2012

  Violaciones procesales de dos tipos

de derechos: Hebreo y Romano



(Primera Parte)

Las reformas constitucionales de junio del año 2008, en las cuales por orden constitucional se da un giro radical y sustancial en la normatividad de la aplicación del Derecho Procesal Penal; reformas y aplicación que ya ha sido adoptado por diferentes Entidades Federativas como lo son Chihuahua, Nuevo León, Zacatecas, Oaxaca entre otros, siendo también adoptado ya en nuestro Estado el 1º de septiembre del año pasado en la zona norte pasando de un sistema inquisitivo a un sistema acusatorio penal en juicios orales, quedando por ende establecido que el proceso penal será acusatorio y oral, mismo que estará regido por los principios de publicidad, contradicción, concentración, continuidad e inmediatez; estableciéndose en tales principios que el juicio penal será público con acceso a la ciudadanía, que las partes en el mismo podrán debatir sobre la imputación hecha, que habrá igualdad entre las partes, que los actos necesarios para la conclusión del Juicio se realicen en la misma audiencia, que el debate no sea interrumpido, que se realice en forma continua y que será además ante la presencia directa del Juez o Tribunal que va a resolver.

Es de generalizado conocimiento que el Derecho Romano es una fuente universal de bases y raíces que germinaron a los demás Estados, no solo del Continente Europeo y aunque la máxima distinción la tuvo el Derecho de roma en la rama Civil (IUS CIVILE) dejándose de observar muchas veces el Derecho Penal (IUS PUNIENDI), poco se habla de su Derecho Procesal Penal, tan es así que en la actualidad en el Continente Americano es donde más prevalece con alto grado de depuración la práctica en la aplicación del Derecho Procesal Penal el sistema acusatorio y juicio oral. Lo anterior, dicho por diversos conferencistas y ponentes extranjeros que en las diversas universidades del país, que han impartido sus conocimientos y experiencias con motivo de este innovador sistema en México.

Pero usted, amable lector, se estará preguntando ¿qué relación hay o qué tiene que ver lo dicho hasta aquí?, con el enunciado del título "El Proceso Penal de Cristo" - un Juicio Oral -, y la respuesta se da a través de la continuación de la lectura advirtiendo que el contenido de este artículo, es solo con la sana y firme intención de analizar y realizar una comparación sustancial de lo que en la actualidad se ventila con el Sistema Penal Acusatorio y Juicio Oral, con lo ocurrido en el enjuiciamiento criminal de CRISTO en su época y con las leyes del Derecho Penal Hebreo y el Romano, ya que su Juicio fue una dualidad de procesos, acompañados de múltiples violaciones procesales aun con la aplicación del Derecho Romano y Hebreo vigente en su enjuiciamiento y más aun con las disposiciones procesales y principios vigentes en la actual Legislación Procesal Penal, reiterando que es un análisis comparativo del tiempo de su ejecución en La Cruz con el contemporáneo.

Se sabe que el proceso de Jesús es universalmente conocido y sobre él se han abordado temas desde cuestiones mitológicas, sociales y hasta políticas, sin embrago el tema en cuestión obedece a realizar señalamientos no de carácter religioso como Jesús Hijo de Dios y que por designios divinos estaría predestinado a cumplirse lo que ocurrió en su muerte y bajo este rubro incluso se estaría señalando que con motivo de ella ocurrió un Deicidio (muerte a un Dios) siendo Jesús el Dios mismo, sino que la cuestión toral es estrictamente de carácter Jurídico, tal como lo establecen los señalamientos que para ello hace el autor y escritor JUAN REAL LEDESMA en su libro titulado "El Enjuiciamiento Criminal de Cristo en el Derecho Penal Romano".

Para realizar esta comparación analógica entre el Proceso de Cristo en su momento, con las normas legales de las leyes Romana y Hebrea, con las leyes vigentes del Derecho Penal y Procesal Penal Actual, se hace necesario establecer cómo era la aplicación y vigencia de estas Legislaciones.



BREVE ANTECEDENTE HISTORICO

Jesús nació en el año 748 de la fundación de Roma, y vivió 33 años, transcurrió su vida bajo el imperio Romano durante el gobierno de OCTAVIO AUGUSTO y su sucesor TIBERIO, y como es sabido nació en Judea en la provincia de Palestina en un lugar llamado Belén, aunque la mayor parte de su estancia la tuvo en Nazaret de Galilea perteneciente a la provincia de Palestina, dominada por los Romanos y la Pasión y Muerte ocurrió en el año 29 de nuestra era, aproximadamente.

El Proceso de Cristo se desenvolvió en dos Juicios: uno, el "Juicio Religioso" o judío ante el Sanhedrín y el otro que fue el "Juicio Político" ante PONCIO PILATO, del poder Romano y que en esa época era gobernador de Judea. Así, el primero se debió regir por la Ley Judía y el segundo por la Ley Romana, resaltando aquí la necesidad imperiosa de saber si dichos juicios se apegaron o no al principio de Juricidad tal como exige que en todo acto de autoridad sea sometido a la Legalidad y al Derecho.



DERECHO PENAL ROMANO

El cuestionamiento anterior nos encamina a conocer cuál era el Derecho Penal aplicable en el Imperio que fue contemporáneo a la vida de Cristo. En el anterior régimen que fue el de la República (Roma tuvo tres Regímenes: la Monarquía, la República y el Imperio), se estableció la Institución Pretoriana, las funciones del Pretor consistían en castigar con la Pena Capital los delitos de carácter político; con la Ley de las Doce Tablas se establecieron diferentes cambios en la aplicación del Derecho Penal, ya que bajo el Imperio la administración de Justicia experimentó cambios muy importantes, pues esta Ley permitió la creación de Tribunales permanentes y el Emperador tenia facultad de conocer de los negocios penales o de someterlos a la Jurisdicción del Senado ytratándose de las provincias, sus Gobernadores nombrados por el Emperador o por el Senado estaban investidos por la potestad de homologar, confirmar o revalidar las sentencias que pronunciaran los tribunales locales cuando en ellas se impusiera la pena de muerte. En breve resumen éste era el Derecho Penal Romano aplicable en esa época.



DERECHO PENAL HEBREO

De igual forma y habiendo señalado que el Proceso de Cristo se realizó en dos Juicios, también nos encamina a saber cuál fue el Derecho Penal Hebreo aplicable en esa época; al respecto cabe mencionar que habiendo tomado Pompeyo la ciudad de Jerusalén, la Monarquía judía no se destruyó y estaba regida por los procuradores romanos, destacando PONCIO PILATO en esa época y como provincia, Judea gozó de autonomía frente a Roma ya que conservó su organización política-religiosa, sus leyes, sus costumbres y la jurisdicción de sus Tribunales sin intervención del poder romano, el cual sólo se ejercía en los casos de las sentencias de muerte que pronunciarían sus jueces individuales o colegiados pues estas resoluciones debían de ser homologadas por el procurador nombrado por el emperador.

Esta dualidad de competencia ocurrió en el caso de Jesús, ya que fue acusado según lo dicho por delitos religiosos y por delitos políticos y de ahí que el Proceso de Cristo se divide en dos juicios autónomos, que se desarrollan respectivamente ante el Sanhedrín que era el Tribunal Supremo del pueblo judío afirmándose según escrituras que se creó en el siglo II antes de Cristo, sosteniéndose también que su origen es de la época de MOISÉS en el libro de los Números del Antiguo Testamento; se previó su instrucción por mandato divino al haberle ordenado Dios a MOISES que reuniera a setenta ancianos de Israel para que condujera al pueblo por los senderos de la religión y la justicia y este grupo de setenta ancianos y maestros de la Ley llamado Sanhedrín se repuntó como el Tribunal Supremo y sus resoluciones tenían el rango de "Fallos de Dios" y conocía de los delitos graves, como la blasfemia e idolatría y que se castigaban con la Pena de Muerte, siendo la blasfemia el imputado a Jesús aunque debía de ser homologado por el Gobernador Romano; ante quien se desarrolló el otro Juicio, el Político, o sea ante el Procurador o Gobernador PONCIO PILATO.



DERECHO PENAL MEXICANO

El Derecho Penal Mexicano nunca ha contemplado las figuras de los delitos de blasfemia e idolatría como lo contemplaba el Derecho Hebreo, ellos como delitos graves de carácter religioso, siendo el delito de blasfemia el imputado a JESUS por el Tribunal Hebreo del Sanhedrín y como se ha dicho no tuvo sustento Legal ya que tenía que ser homologado al Derecho Romano.

Pero sí contempla la figura del delito de sedición como estaba contemplado en el Derecho Romano en ese entonces y como delito político y grave, resultando curioso que no fue el Procurador Romano quien le imputó a JESÚS tal ilícito, sino que los mismos ancianos y maestros de la Ley, así como sus enemigos y fariseos fueron quienes lo hicieron y este delito está contemplado en los actuales Códigos Punitivos, en el Código Penal del Estado de Guanajuato como delito contra la seguridad del Estado en el Articulo 243 y no como delito grave que en su texto reza:

"A quien en forma tumultuaria y violenta resistan o ataquen a la autoridad para impedir u obstaculizar el ejercicio de sus funciones, se le aplicaran de tres meses a tres años de prisión y de tres a treinta días multa". De igual forma en el Código Penal Federal también está contemplado como delito contra la seguridad de la nación en el artículo 130 que a la letra señala: "Se aplicará la pena de seis meses a ocho años de prisión y multa hasta de diez mil pesos, a los que en forma tumultuaria, sin uso de armas, resistan o ataquen a la autoridad para impedir el libre ejercicio de sus funciones con alguna de las finalidades a que se refiere el artículo 132.A quienes dirijan, organicen, inciten, compelan o patrocinen económicamente a otros para cometer el delito de sedición, se les aplicará la pena de cinco a quince años de prisión y multa hasta de veinte mil pesos". Y a ese respecto lo califica como delito grave solamente que el fin para lo que se emplee en su comisión con fines de rebelión a que se refiere el Artículo 132 del Código Penal Federal Punitivo.

(CONTINUARA)

Hecho este breve análisis, nos encamina a conocer ya no la Ley Punitiva (Código de Penas) sino en sí lo que es la aplicación de la Ley Procesal y que por lo que respecta a la Ley Hebrea ha quedado señalado que la ejercía el Tribunal Hebreo del Sanhedrín; y por la Ley Romana la ejercía el Procurador de provincia, que respetando la autonomía de la Ley Judía, así como sus tradiciones y costumbres solo tendría que homologar sus decisiones y sentencias (Fallos de Dios) cuando en ellas se impusiera la Pena de Muerte como ya quedó señalado y no se ahonda sobre el proceso ya que su participación solo era la señalada.

Sin embargo y por lo que respecta a la Ley Hebrea referente al proceso, sí señala que la normatividad y su aplicación en el Proceso del Nazareno se tendría que haber regido por principios como lo eran: a) Publicidad, b) Diurnidad, c) Libertad Defensiva, d) Rendición estricta de la prueba Testimonial, e) Prohibición para que nuevos Testigos deponga en contra del imputado una vez cerrada la instrucción del procedimiento, f) Votación de la condena, g) Presentación de pruebas de descargo antes de la ejecución de la Sentencia Condenatoria y h) Testigos Falsos que se les aplicaba la misma pena.

Estos principios del Derecho Hebreo que debió de haber contemplado el Sanhedrín en el Proceso de Cristo, comparados analógicamente con los principios Constitucionales del actual Sistema Acusatorio y Juicio Oral, fueron del todo violatorios de Derechos Individuales, Humanos y de orden; por ende procesales, ya que si los actuales son como se ha dicho los de Publicidad, Contradicción, Concentración, Continuidad e Inmediatez son comparados con los del Derecho Hebreo, todo ello por lo que el actual sistema nos muestra y se rige.



ACTUAL SUISTEMA ACUSATORIO PENAL

JUICIO ORAL

El actual Sistema tiene en procedimiento ordinario, regido por los principios constitucionales ya anotados, tres etapas cada una con diferentes fines y que son:

I.- INVESTIGACIÓN.- Comprende desde la presentación de la denuncia o querella, o en su caso, desde la detención en flagrancia, hasta la acusación y la solicitud de apertura de juicio oral. Se conforma, a su vez, de dos fases:

a) Investigación Preliminar: Incluye los actos y diligencias desde la presentación de la denuncia o querella, o en su caso, desde la detención en flagrancia, hasta la formulación de la imputación. Tiene como finalidad esencial obtener información y recopilar datos de prueba que permitan establecer si ha lugar o no a formular imputación. Estará a cargo del Ministerio Publico, quien actuará con sus órganos auxiliares.

b) Investigación Complementaria: A partir de la formulación de la imputación y emisión del auto de vinculación a proceso hasta la formulación de acusación y solicitud de apertura de Juicio Oral. Su objetivo es continuar la recolección, ya bajo control judicial, de elementos que permitan fundar la acusación y la defensa del inculpado.







II.- INTERMEDIA O DE PREPARACION DEL JUICIO ORAL.

Comprende los actos procesales realizados desde la notificación de la acusación y la cita para la audiencia de preparación del juicio, hasta el auto de apertura del juicio oral. Tiene como finalidad ofrecer y admitir pruebas y depurar los hechos que serán materia del Juicio Oral.

III.- JUICIO ORAL.- Comprende desde la radicación del asunto por parte del Presidente del Tribunal del Juicio Oral hasta la audiencia de explicación de la sentencia y, en su caso, la remisión de la copia de esa resolución a las autoridades ejecutoras, su fin es decidir las cuestiones esenciales del proceso.



ANALISIS COMPARATIVO ANALÓGICO EN EL

PROCESO DE CRISTO

I.- ETAPA DE INVESTIGACIÓN.- Los conocimientos bíblicos nos encaminan a señalar que la investigación que se realizó en contra de JESÚS fue motivada inicialmente por la divulgación que hacía de su mensaje evangélico, siendo un renovador espiritual de la humanidad y un redentor de los pecados de los hombres, confirman que ello motivó que sus enemigos como lo fueron los fariseos, levitas y doctores de la Ley, investigaran quién era ese hombre que predicaba la llegada del Salvador y Mesías, ya que a sus oídos llegaban las noticias de que hacía milagros como curar paralíticos, ciegos de nacimiento, expulsar demonios y resucitar muertos, esto inquietó a sus enemigos y con enviados y espías realizaron una investigación para poder imputarle algún delito sancionado por la Ley Hebrea, quedando esto de manifiesto cuando con sus investigaciones confirmaron que JESÚS no era un revolucionario político, sino un renovador espiritual y ello quedó marcado cuando JESÚS expuso en el Sermón de la montaña las Bienaventuranzas, dado el atrevimiento espiritual que el contenido de lo que expresó en ellas provocó a diversos personajes que no comulgaban con su forma de pensar y es por ello que sus enemigos, hecha la investigación le imputaron que actuaba como sedicioso, siendo la sedición una rebelión estimando que JESUS la quería provocar.

A este respecto cabe hacer notar, que esta investigación quienes la realizaron fueron los propios hebreos y no los romanos, no obstante que el delito de sedición como se ha dicho lo contemplaba la Ley Romana y no la Judía, razón por lo que aquí resultan las primeras violaciones procesales y aunque JESÚS sabía de antemano que su actuar había provocado en sus enemigos la desconfianza, el celo y las envidias, sabía también que lo investigaban pero desde luego nunca se lo hicieron saber.

Ante el peligro que corría derivado del poder real como del sacerdotal, Jesús dejó de verse en público por un tiempo y se retiró cerca del desierto a una aldea llamada Efraín, ello como preparación a lo que le esperaba. Al acercarse las festividades de la Pascua sus enemigos se preguntaban si JESÚS acudiría a ellas y los sumos sacerdotes y los fariseos ya habían dado órdenes para quien supiera de él avisara para encarcelarlo, ello en atención a las facultades jurisdiccionales que les otorgaba el Estatus religión licita a los sacerdotes y esto sería técnicamente una orden de aprehensión. Como lo expone el autor IGNACIO BURGOA ORIHUELA en su obra "El Proceso de Cristo".

LA APREHENSIÓN DE JESÚS.- Realizada la investigación irregular y violatoria de garantías de defensa, continuaron las intrigas de sus enemigos ya que al no tener una identidad plena del Nazareno al confundirlo con múltiples seguidores y apóstoles y no obstante hecha la investigación de quién era, quisieron asegurarse y para tal fin utilizaron el medio de corrupción, al haber ofrecido dinero a uno de sus discípulos llamado JUDAS ISCARIOTE para que al momento de aprehenderlo les indicara fehacientemente quién era JESÚS, para lo cual como es sabido como seña, plasmó un beso en la mejilla de JESÚS y el Jueves Santo seis de abril del año 30 de la Era cristiana al haber regresado JESÚS con sus discípulos para celebrar la cena de la Pascua -según Burgoa-, terminada ésta, JESÚS se retiró solo a orar al monte de los Olivos o Getsemaní y al terminar fue cuando se acercó JUDAS ISCARIOTE con la corte y los guardias de los pontífices, de los fariseos armados y lo aprehendieron. En cuanto a las formalidades jurídicas de su aprehensión no existe ningún relato evangélico que señale que se hubiera presentado alguna orden de arresto; la aprehensión se hizo en secreto y por la noche, ello por temor a que al saberse, provocara la ira popular y se ignora respecto a la aprehensión si intervinieron o no los soldados romanos, pudiendo también establecer que al estar orando JESÚS solo en el huerto de los Olivos, no incurrió en flagrancia de delito ya que oraba en silencio alejado de los apóstoles, razón por lo que tal detención fue ilegal.



AUDIENCIA PRELIMINAR - PRE-JUICIO.- Contraviniendo todas las normas legales que deberían observarse en este proceso Religioso de Cristo ante el Sanhedrín, JESÚS no fue presentado ante tal tribunal de inmediato para ser juzgado, sino que violando de nueva cuenta sus derechos fue trasladado a la casa de ANÁS, suegro de CAIFÁS, en donde por vez primera y aunque fuera de todo enfoque legal de proceso, se le dio el uso de la voz para su defensa, habiéndolo hecho sin la presencia de un defensor, ya que la pretensión era que JESÚS incurriera en lo que sus enemigos querían o sea, arrancar una confesión que lograra sus fines de condena y del cuestionamiento que le formuló ANÁS tajantemente surgió el diálogo siguiente: "¿Quién te ha dado autoridad para hablar en nombre de Dios y contra la Ley de los profetas?" Cristo contestó que "Para enseñar y predicar la Ley de Dios no se necesita ningún título ni autorización académica", agregando que "El hombre que ha nacido tiene el deber de enseñarla y predicarla al hombre que viene después de él". "Yo he predicado siempre el Reino de los cielos, yo he enseñado a mis discípulos a adorar al Eterno, y no he tenido nunca conversación pública ni secreta con ellos que no se haya dirigido al fin principal de mis deseos, cual es levantar las miradas de los hombres para hacer que las fijen siempre única y exclusivamente en el supremo y único Creador. Yo he hablado sin cesar en público. HE IDO A PREDICAR CONSTANTEMENTE DONDE QUIERA QUE HABÍA MUCHA GENTE, Y NADA HE ENSEÑADO EN SECRETO. El templo y la sinagoga han oído sin cesar mi voz, y pueden juzgar de mi doctrina", y refiriéndose a ANÁS, le dijo: "¿Qué me preguntas, pues, a mí, si mi testimonio ninguna fuerza debe hacerte? pregúntale a aquellos que me han oído, puesto que no te será difícil hallarlos y estos te contestaran".

Buscaban un testimonio en contra de JESÚS sin encontrarlo y aunque se daban diversos testimonios falsos contra él estos no eran iguales ya que algunos levantándose decían que lo habían oído decir que destruiría el Templo hecho por la mano y que en tres días construiría otro no hecho por las manos del hombre pero ni siquiera tales testimonios eran semejantes.

El análisis comparativo y análogo de esta audiencia ante ANÁS, podemos entenderla, aunque fuera de todo margen legal, como la audiencia de vinculación, ya que JESÚS al permanecer detenido es presumible que su detención seguía vigente y en tal audiencia también se puede entender que se le formuló la imputación acusado del delito de Blasfemia, ello por las respuestas que le dio al cuestionamiento de ANÁS y seguido de esto, en la misma audiencia se entiende que se hizo la petición de vinculación al proceso entendiendo que al permanecer detenido y más tarde llevado al Sanhedrín ante CAIFÁS como medida cautelar siguió prisionero, amén de que ya no hubo ninguna defensa en esta etapa pues no hubo investigación alguna en defensa de JESÚS ya que sólo fue el cuestionamiento que se hizo ante ANÁS, surgiendo la interrogante de que si esta audiencia preliminar fue ante ANÁS, no ha quedado claro quién fungió como Juez de control aunque sabemos que la imputación la hacían los fariseos y otros enemigos del Nazareno.





II.- ETAPA INTERMEDIA.- Sin poder precisar si pudo darse en el Proceso de Cristo una etapa intermedia, para la preparación del Juicio Oral ante el Sanhedrín, ya que la notificación de la acusación que se le hizo a JESÚS del delito imputado estaba hecha y siendo el objetivo de esta etapa el ofrecer y admitir pruebas y depurar los hechos y llevar solo las admitidas al Juicio Oral, ya que no hubo una apertura al Juicio ya que JESÚS de inmediato en la misma noche del jueves fue llevado ante CAIFÁS sin que se aportaran ni depuraran pruebas ya que no tubo defensa en tal audiencia preliminar, por una parte y por otra para sus enemigos bastó las atrevidas respuestas que JESÚS dio a ANÁS al ser cuestionado, amén de que los datos de investigación que hicieron con las predicaciones de JESÚS les bastaron, todo ello desde luego en forma irregular y fuera de todo cause legal.



III.- JUICIO ORAL - JESÚS ANTE EL TRIBUNAL DEL SANHEDRIN

Esa misma noche y ocurrida la audiencia ante ANÁS, JESUS fue trasladado al Tribunal del Sanhedrín, Tribunal Supremo que se reunió también en forma irregular en la casa de CAIFÁS quien era una persona principal de dicho Tribunal, el cual radicó la causa e inició el Juicio en contra del Nazareno, a tal audiencia asistió un sacerdote de la ley de nombre GAMALIEL que no obstante que era miembro del Tribunal y discípulo secreto de JESÚS, reprochó la conducta del Tribunal y la forma de llevar el Juicio, también asistieron otros simpatizantes de las ideas de JESÚS de nombres JOSÉ DE ARIMATEA y NICODEMUS.



DEFENSA DE JESÚS - POR NICODEMUS - TEORÍA DEL CASO

En este irregular Juicio fungió como defensor de JESÚS NICODEMUS, cuya defensa es una de las más célebres que registra la historia de oratoria forense como lo señala el autor JOSÉ PALLÉS en su obra "La Pasión del Redentor", ya que realizó en su defensa un extenso alegato; en ellos precisó con elocuencia impresionante sus proposiciones fácticas en los alegatos de clausura y su Teoría del caso, demostrando en forma clara y precisa las violaciones a la Ley Judía que se cometieron en el Proceso de JESÚS, anotando sólo fragmentos de libro de PALLÉS de la Teoría del caso de NICODEMUS y que hizo ante el Sanhedrin en los términos siguientes:

"Vengamos, pues, señores, dijo NICODEMUS, al estudio detallado de la cuestión y veamos si el Sanhedrín ha procedido en la causa de JESÚS, conforme a lo que prescribe terminantemente la ley, conforme a lo que enseña la inveterada costumbre del pueblo y por último, conforme a lo que muchos de vosotros enseñáis en las escuelas de que sois maestros. Y como se trata de jueces que deben conocer a fondo la Ley y como me dirijo a hombres que son doctores en ella, resultará necesariamente que una falta tan ostensible y grande en tan gran número de jueces sabios y maestros, no puede proceder ni de ignorancia, ni de olvido, ni de mala inteligencia, sino que el motivo debe buscarse en otra causa que os ahorraré el disgusto de oírme repetir, si logro, pues, probar la falta contra la Ley que os indico, no solo quedará probada indudablemente la inocencia de Jesús, sino que yo me hallaré plenamente justificado de las inculpaciones que se me pudieran dirigir y libre del castigo severo a que, no siendo así, me haría justamente acreedor".

"- Veamos, pues, si en la primera parte de la base del procedimiento criminal usado en nuestro pueblo, se ha faltado o no, veamos si se ha dado a los debates de la causa de Jesús de Nazaret la publicidad exigida por la ley, para prevenir todo efecto de alucinación o de injusticia en los jueces y para que el pueblo se convenza por sí mismo de que se conduce a un criminal y no se entrega un inocente a la muerte afrentosa del patíbulo".

"La ley ordena terminantemente que se entienda en todas las causas, particularmente en las criminales, a la luz del día; prohíbe que esto se haga con las puertas cerradas, y da por nulas las sentencias de muerte que no se dicten en el conclave Gazith, a la sombra del santuario, y con las impotentes y terribles formalidades prescritas para el caso".

"Si queriendo justificaros alegáis no sé qué razones, yo siempre os contestaré: ¿Por qué nos hallamos fuera de la Ley? ¿Por qué no veo el pueblo apiñado en torno de nosotros escuchando con religioso silencio todo lo que se diga en ese Tribunal contra Jesús de Nazaret? ¿Por qué no nos encontramos en la Gazith (recinto de reunión del Sanhedrín) ¿por qué no es de día; ¿por qué el Sanhedrín seguía lejos de nosotros?; ¿por qué las puertas de esta casa se hallan cerradas?, si no ¿por qué tenéis el propósito de obrar fuera de la Ley, y de condenar en las tenebrosas sombras de la noche a un hombre cuya inocencia es más clara que la esplendorosa luz del día?

"En el acto de sentenciarle contra todas, absolutamente todas las prescripciones de la Ley, o JESÚS de Nazaret es inocente, del todo inocente y vosotros pretendéis revestir un horrible asesinato con el ropaje repugnante de una a ejecución legal. La conclusión es dura, más es lógica; la consecuencia es horrible, señores, pero es más horrible lo que pretendéis hacer".

"Por otra parte: ¿a qué demostrar tanto empeño, tanta precipitación en condenar esta noche misma a JESÚS de Nazaret, cuando sabéis que vuestra sentencia sería dos veces ilegal? y digo dos veces, porque por una parte se falta absolutamente a cuanto os he dicho hasta aquí y por otra, ya sabéis que la Ley prescribe que la sentencia de Pena Capital debe suspenderse hasta el tercer día, en el que, deben oírse nuevas defensas, darse de nuevo los votos y para el caso de ser contrarios al acusado y ajusticiarle en el mismo día".

-"El segundo punto que contribuye a formar la base del procedimiento en lo criminal entre los israelitas, consiste en la libertad absoluta y completa de defensa que se deba al acusado. Veamos, pues respecto a ese punto habéis estado dentro de la Ley más que en el anterior, en todo lo que concierne a la causa de JESUS de Nazaret".

"Jueces de Israel, no quiero entrar ahora en los detalles, yo no quiero hacerme cargo de la manera como los testigos acusadores han llegado hasta aquí; esto por ahora no hace a mi propósito y es fácil que no me haga cargo de ello en toda la extensión de mi discurso; mas si intento prescindir de un punto tan principal, es sencillamente porque todos los restantes vienen a ser para mí objeto de mucha más importancia. Me concretaré, pues, estrictamente al análisis de la base del segundo punto que me ocupa y os preguntaré desde luego, si la libertad absoluta y completa de defensa, que la Ley concede a los acusados, se ha dado a JESÚS de Nazaret, A esta pregunta solo hay una contestación y la contestación que tiene no es por cierto la que debería tener; a esta pregunta únicamente puede contestarse diciendo que, lejos de permitir a JESÚS la más absoluta libertad de defensa, hace procurado poner todos los obstáculos imaginables para impedir que un inocente como el que nos ocupa, tenga ante el Tribunal de Israel quien tome su causa con el empeño con que se toman, por los defensores, las causas de los más viles asesinos y ladrones".

"No quiero hacerme cargo de las injuriosas palabras que me habéis dirigido, por el solo delito de cumplir mi deber, defendiendo a un inocente; no quiero acordarme tampoco de las amenazas de que he sido objeto, puesto que como desprecio una vida que tales cosas ha visto, no me intimidan las amenazas que se me dirigen y como ya no me importa vivir, tampoco el temor a la muerte puede quitarme la serenidad ni la decisión. Por eso puedo ahora preguntaros sin temor y sin zozobra; por eso puedo deciros, cual os lo diría la inflexible vos de nuestra conciencia; Jueces de Israel: ¿habéis cumplido con vuestro deber, habéis cumplido con la Ley, permitiendo a los acusadores hablar calumniosamente contra JESÚS y procurando por todos los medios de que os ha sido posible echar mano, impedir que los testigos fueran confundidos? ¿Habéis dado al acusado la libertad absoluta y completa de defensa que marca la Ley? ¿No habéis hecho todo lo posible para evitar esa defensa, para impedirla?"

"Mas no es esto todo, por que la libertad absoluta y completa de defensa, concedida por la ley al acusado, aun en otras partes, no menos principales que en las anteriores, ha dejado de concederse al inocente que tengo la honra de defender y no solo ha dejado de concedérsele, sino que ha sucedido lo que no tiene precedente en este Tribunal, puesto que uno de los jueces más caracterizados del Sanhedrín, creyendo interpretar vuestros deseos, ha llevado las cosas tan lejos, que ha pretendido hacer que el mismo JESÚS de Nazaret depusiera contra sí mismo y en vez de buscar en sus labios una defensa, ha querido que saliera de ellos una acusación".

"Como quiera que no es mi objeto estudiar en este momento si la acusación que se ha pretendido ver en las palabras de JESÚS es o no acusación; como quiera que mi objeto en este momento no es estudiar si el pontífice podía o no dirigirse al reo, para obligarle con juramento a que depusiera contra sí mismo, me concretaré a demostraros que el paso dado por el gran sacerdote CAIFÁS ataca directamente a la libertad completa y absoluta de defensa, que JESÚS, según Ley, debía tener, puesto que lejos de buscar en sus palabras algo que tendiera a justificarle, se le conjura por el santo nombre de Dios, para que se haga perjuro mintiendo, o confesando la verdad se haga, según vosotros, reo de blasfemia".

"Jueces que habéis pretendido condenar a un israelita por una frase justísima y perfectamente aplicada, decidme: ¿El Hombre no llama acaso justamente Padre al que lo hizo de la nada? si esto es así, ¿Qué blasfemia hay en llamarle hijo de Dios cuando el Creador es nuestro Padre? ¿En qué, pues ha blasfemado JESÚS, cuando CAIFÁS al preguntarle y conjurarle para que le dijera si era Hijo de Dios Altísimo, le ha contestado: ¡tú lo dices! pero aun aparte de esa prueba incontrovertible de que mi defendido no ha podido blasfemar dando semejante contestación, existe en nuestro pueblo otra que no es menos conocida que la anterior; vosotros sabéis que a los hombres de una rara ciencia, de una rara virtud, como lo es JESÚS, se les llama en Israel Hijo de Dios, para dar por medio de este honroso calificativo un testimonio irrefragable de lo que son, de lo que valen y de lo que merecen; en este concepto nadie más legítimamente que mi defendido ha podido aplicarse semejante palabra, cuando CAIFÁS conjurándole le ha preguntado".

¿Dónde está, pues, la blasfemia señores? ¿Dónde está el crimen que tan fieramente os ha excitado? ¿Dónde está la culpabilidad de mi defendido?

Y ¿Dónde está la Ley, y la conciencia, y el honor del pueblo, y la dignidad de los jueces, y sobre todo, dónde está el temor de Dios entre los hombres que se sientan en el Tribunal de Israel, para juzgar al pueblo en nombre del Altísimo, cuando falta en los jueces la conciencia y el temor de Dios; cuando no hay Ley que no se atropelle; cuando no hay orden del Altísimo que no se pisotee, para poderse vengar de un hombre justo, y para poder dar a su venganza un barniz de legalidad y de justicia?... Señores, vais a perpetrar el crimen más incalificable de los siglos; mi voz os lo ha probado de todas maneras, y esta voz con que os acabo de hablar, será la que os acusará incesantemente delante de Dios; delante de los siglos, espantados de vuestro horrendo crimen; delante del pueblo hebreo, que sufrirá para siempre las consecuencias de vuestra horrible iniquidad y, por fin, delante de vuestras conciencias, que lo oirán sin parar un momento durante todo el transcurso de la eternidad.

"Termino ya".

"La inocencia de JESÚS se halla plenamente demostrada, y las acusaciones que os he dirigido están evidentemente probadas; creo que he dado cumplimiento a la misión que he recibido en la tierra; y ya no me importa morir. ¡Ojalá que esto suceda antes que vea las manos de Israel teñidas en la inocente sangre de su Mesías!

"He dicho. Ahora si queréis hacerme responsable de mis aseveraciones, me hallareis dispuesto a sujetarme gustoso a vuestro fallo apasionado. No retiro ni una palabra de cuantas he dicho defendiendo la verdad, la inocencia y la justicia, junto con el porvenir y la honra de mi patria; junto con el decoro del Sanhedrín, a cuya agonía me parece que asisto en este momento".



SENTENCIA CONDENATORIA

No obstante lo anterior y expuesto en su Teoría del caso, en el alegato de clausura en el Juicio Oral ante el Sanhedrín, este tribunal procedió a dictar el fallo en los términos siguientes:

"El Sanhedrín de Israel, reunido legalmente a la sombra del santuario, para entender en la causa de JESÚS de Nazaret, acusado de blasfemo y de hacerse Hijo del Altísimo, después de haber invocado la asistencia del Eterno Justiciero, fuera del cual es imposible obrar en justicia y proceder rectamente, condena por sesenta y cinco votos contra seis, a muerte ignominiosa de cruz, a JESÚS de Nazaret, a cuyo fin se pondrá desde luego en poder del Pretor de Roma, que es PONCIO PILATO, para que después de haber revisado la causa, según el derecho y las leyes del imperio, mande aplicarle el castigo que el tribunal del pueblo escogido, inspirado por Jehová, a tenido a bien imponerle en justo castigo de sus blasfemias y de sus trastornadoras imposturas".

"Perezca la memoria del blasfemo y los hijos estériles de su linaje y parentela, maldigan a sus padres en su vejez, para que Dios borre su raza y su memoria de la faz de la tierra. Amen, Amen".

Ésta es la sentencia del tribunal supremo de justicia de la nación; que dicta contra JESÚS de Nazaret, reo convicto de blasfemia y confeso de predicarse Hijo del Altísimo.











VIOLACIONES PROCESALES DE LA LEY JUDÍA

DEL ALEGATO DEFENSIVO DE NICODEMUS



Del alegato defensivo de NICODEMUS en el juicio de JESÚS en su Teoría del caso, se desprenden todas las violaciones procesales en que incurrió el tribunal del Sanhedrín como lo fueron:

1) Violación al principio de publicidad en virtud de que el proceso se verificó en la casa de CAIFÁS y no en el recinto oficial llamado "Gazith".

2) Violación al principio de diurnidad, puesto que tal proceso se efectuó en la noche.

3) Violación al principio de libertad defensiva, ya que a Cristo no se le dio oportunidad de presentar testigos para su defensa.

4) Violación al principio de rendición estricta de la prueba testimonial, y de análisis riguroso de las declaraciones de los testigos, pues la "acusación" se fundó en testigos falsos.

5) Violación al principio de prohibición para que nuevos testigos depusieran contra Cristo una vez cerrada la instrucción del procedimiento, ya que con posterioridad a las declaraciones de los testigos falsos, el Sanhedrín admitió nuevos.

6) Violación al principio consistente en que la votación condenatoria no se sujetó a revisión antes de la pronunciación de la sentencia.

7) Violación al principio de presentar pruebas de descargo antes de la ejecución de la Sentencia condenatoria, puesto que, una vez dictada, se sometió a la homologación del Gobernador romano PONCIO PILATO.

8) Violación al principio de que a los testigos falsos debía aplicárseles la misma pena con que se castigaba el delito materia de sus declaraciones, toda vez que el Sanhedrín se abstuvo de decretar dicha aplicación a quienes depusieron contra Jesús.



Resulta indudable que las violaciones anotadas en la sentencia de JESÚS afectaron su proceso por vicios procesales e invalidaron la Sentencia condenatoria, amén de que se puede concluir que Cristo fue condenado a la "Muerte en Cruz" por el delito religioso de "Blasfemia", sólo que en el Derecho Hebreo no se contemplaba la "Crucifixión" como pena de muerte sino la "Lapidación" que consistía en el "apedreamiento del condenado" y es por ello que el fallo del Sanhedrín fue violatorio por haber aplicado a JESÚS una pena no prevista en la Ley judía ya que la "Crucifixión", era una sanción que se previó en el Derecho Romano, para castigar a los delitos más graves, como la piratería, la sedición y la rebelión; donde el Estado Romano era parte ofendida y dicha pena no era aplicable a los ciudadanos Romanos y menos en delitos religiosos, por tanto el Sanhedrín cometió dos faltas, una al condenar a Cristo a la muerte en La Cruz sin tener competencia para decretarla conforme al Derecho Hebreo y dos al haberla ordenado por un delito religioso que lo era la "blasfemia", que no existía en el Derecho Romano, y es por ello que los miembros del Sanhedrín para que PONCIO PILATO homologara la condena de Muerte en Cruz, acusaron a Jesús del delito de Sedición.



EL JUICIO DE LA LEY ROMANA ANTE PONCIO PILATO

JUICIO POLÍTICO - DEFENSA DE OÍDAS DE -

CLAUDIA PRÓCULA

El Proceso de Cristo ante la Ley Romana, considerándolo como un segundo proceso ya que el primero como lo fue el de la Ley hebrea dictado por el Sanhedrín debía ser homologado por el Gobernador Romano, no pueden establecerse en él, que hayan ocurrido o ventilado las etapas procesales ya que la narrativa bíblica solo nos encamina a hacer señalamientos que universalmente se conocen con la intervención del Gobernador Romano PONCIO PILATO y que por cierto en tal proceso el Nazareno tuvo una discreta pero al fin defensa de la propia esposa de PONCIO PILATO de nombre PRÓCULA, recordemos pues cómo se ha dicho que toda sentencia dictada por algún tribunal en provincia Romana debía de ser homologada, o sea, confirmada, corroborada o revalidada por el Gobernador Romano respectivo, quien después de analizar el fallo podía o no ordenar su ejecución; y esta condición también operó en el caso de la Condena de Cristo hecha por el Sanhedrín y que por ende acudieron ante PONCIO PILATO quien era gobernador de la provincia de Judea y nombrado por el emperador o Cesar de Roma de nombre TIBERIO.

PILATO contrajo matrimonio con PRÓCULA quien era esclava y perteneciente a la familia romana denominada Claudia, quien la adoptó después de darle su libertad; ahí que la esposa de este Gobernador se le conoce con el nombre de CLAUDIA-PRÓCULA, a quien se le menciona, ya que al haber tenido una intervención discreta en el proceso político de Cristo, intervención que fue muy importante, ya que influyó en el ánimo de su esposo, para que se intentara en cuatro ocasiones evitar la homologación de la sentencia que había dictado el Sanhedrín, esta mujer no compartía las creencias de los Romanos y estaba conducida a la religión judía e interesada por la vida y obra de JESÚS.

Una vez que Cristo fue conducido ante PILATO, su esposa trato de convencerlo para que se negara a ordenar su muerte, y dada la influencia de la mujer sobre el hombre, es por ello que PILATO, intentó salvarlo de morir en La Cruz.

Cuando comparece JESÚS ante PILATO por primera vez, y es interrogado por éste, en las palabras del Salvador, PILATO no encontró ningún delito y mucho menos contra el Estado romano, ya que sus actos lo eran de carácter religioso y podían implicar faltas a la Ley Judía y no ameritaba su expulsión y por tanto expuso ante sus acusadores: "Ningún delito hallo en este hombre" y rehusó la homologación de la Sentencia del Sanhedrín.

Siguiendo la insistencia de los Hebreos, a PILATO se le ocurrió declararse incompetente para juzgarlo, basándose en que JESÚS había nacido en Galilea y era súbdito de HERODES, Tetrarca de Galilea y aunque este no tenía la facultad de homologar; si lo hizo para pedir su opinión a favor de la inocencia de JESÚS, sin embrago HERODES no externó ninguna opinión y considerando a Cristo un desquiciado, lo envió a PILATO no sin antes ridiculizarlo como "Monarca" al ponerle en tono de burla las "Insignias reales" provocando la burla hacia JESÚS.

Lo hecho por HERODES fue aprovechado por PILATO para decirles a los acusadores que tampoco el Tetrarca había encontrado fundamento alguno de la acusación, señalándoles que lo soltaría después de corregirlo, y fue así como ordenó que lo azotaran y una vez flagelado lo exhibió ante sus enemigos con la espalda completamente ensangrentada y desgarrada y con la corona de espinas clavada en su cabeza, con el fin de provocar compasión de quienes lo habían llevado al Pretorio, que era el lugar de residencia de los emperadores romanos, habiendo expresado PILATO la frase célebre: "He aquí el Hombre" pero contrario a sus fines la turba gritaba: "Crucifícalo".

Firme de posición, el Gobernador romano para evitar la muerte de JESÚS, se le ocurrió valerse de la festividad de la Pascua (liberación de los judíos por MOISÉS) cuya costumbre era poner en libertad a un delincuente que el pueblo escogiera, y planteó a los judíos el dilema conforme a tal costumbre si debiera de liberarse a JESÚS inocente o aun delincuente acusado de delitos gravísimos de nombre BARRABÁS, y ante el planteamiento hecho por PILATO el populacho exigió al Gobernador romano que soltara al delincuente y crucificara a Cristo y a gritos mencionaron: "Si no ordenas la crucifixión del Nazareno que se dice Rey de los judíos, no serás amigo del Cesar, pues sólo a este reconocemos por tal".



La tajante exigencia de los enemigos de JESÚS implicaba condenar a muerte a un inocente por un delito político, la Sedición y desde luego que JESÚS no cometió, y con ello se eliminaba lo que había decretado el Sanhedrín, o sea, la Blasfemia, que se hizo consistir en que Cristo se ostentó como Hijo de Dios.

La actitud que tomó PILATO al sentir el temor de enemistarse con TIBERIO, puede explicarse pero de ninguna forma se justifica y es así como este caso político derroto a la justicia, ya que Cristo no murió por haber cometido el delito de Blasfemia, sino por sedicioso contra el Imperio Romano, según la decisión unilateral que tomó PILATO.

Se puede concluir que el Juicio Religioso ante el Sanhedrín fue inútil, y que el juicio político ante el Gobernador fue efectivo y que PILATO al saberse injusto se lavó las manos ante los judíos señalándoles que no era culpable de la muerte de JESÚS, dando a entender que la responsabilidad solo recaía en el pueblo judío quien cometía el deicidio según BURGOA.

De igual forma se concluye que no hubo tal juicio político, ya que todo juicio equivale a un proceso para dirimir una controversia y que tratándose de la materia penal, el hecho que lo origina es un supuesto (presunción) o real delito (pleno) y es contienda entre acusado y defensa, y en el caso de Cristo no existió ya que el delito de Sedición por el que se le crucificó fue inventado por PILATO, por meros aspectos personales y por temor a TIBERIO, y por tanto hubo condena sin delito pues el Juez que la impuso (PILATO) creó el delito. Violándose en ambos procesos el más elemental de los principios de un acusado: el principio de la presunción de inocencia.

No cabe duda estimado lector, que el tema apasiona, no solo por la reflexión que implica al ingresar el conocimiento verdadero del Juicio de Cristo, sino por la actualización jurídica que se da en los juicios orales que comparados analógicamente nos encamina a pensar en última instancia, que con independencia del carácter meramente jurídico como fue tratado, en estos momentos de las celebraciones pascuales de la Pasión, Muerte y Resurrección del Redentor a pensar que por una parte solo se cumplió un mandato divino para la salvación de los pecados del hombre y por ende la comisión de un "deicidio" por ser JESÚS el Dios mismo.





zpartako1@hotmail.com


 
Columnas anteriores
Columnas anteriores
Cartones
Columnas