Cronicas Urbanas
UACH a 57 Años de Distancia
El Gobernador Lic. Oscar Soto Máynez, el impulsor.
Crónicas Urbanas
El Heraldo de Chihuahua
14 de enero de 2012

Por: Oscar A. Viramontes Olivas



El próximo 8 de diciembre la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), celebrará un año más de vida y serán 57 años de formar recursos humanos de manera ininterrumpida, con esa pasión que desde el principio se imprimió por parte de varios hombres y mujeres visionarios. Por este motivo, toda la comunidad universitaria estará de manteles largos celebrando este tan trascendental momento para la vida de Chihuahua y el país. No se trata de cualquier organismo u institución, ¡No! es nuestra Alma Mater que ha evolucionado mejorando y perfeccionándose en todas las técnicas y metodologías de la enseñanza y la investigación; nos sentimos contentos porque esta Universidad le ha dado a muchos jóvenes las herramientas necesarias para enfrentar los nuevos retos de la vida. Es por tal motivo que Crónicas Urbanas, dedica las próximas dos semanas un espacio muy especial sobre su nacimiento como Universidad de Chihuahua, hoy con la satisfacción de tener la Autonomía en aquel año de 1954.

La Universidad de Chihuahua, encendería la llama de su nacimiento por decreto del Congreso Estatal el 8 de diciembre de 1954, durante la gubernatura del licenciado Oscar Soto Máynez (1950-1955) y aprovechando la buena relación con su amigo el Presidente Miguel Alemán (1946-1952), empezó a gestionar importantes recursos en beneficio del Estado que se traducirían en mejoramiento de la agricultura, el aumento en el suministro de agua potable en varios lugares de la geografía estatal; el impulso a la generación de energía que daría paso a la construcción de una termoeléctrica y un acontecimiento sin precedentes que lo marcaría para siempre: la creación de la Universidad de Chihuahua, hoy Autónoma de Chihuahua.

El anuncio se daría en el Paraninfo del entonces Instituto Científico y Literario y donde el licenciado Soto Máynez se dirigiría a toda la comunidad de Chihuahua con estas históricas e inolvidables palabras: "Es un orgullo para mí decirles a todos ustedes aquí reunidos y al pueblo de Chihuahua, que es posible lograr mucho cuando se le tiene amor al trabajo y a la Patria... Hoy les informo que gracias al apoyo que el estado recibió con anterioridad (Presidente Miguel Alemán) de la federación, es posible fundar la Universidad de Chihuahua, que encamine sus esfuerzos en el mejoramiento de la sociedad y de las nuevas generaciones hoy en día en que ahora recibimos el apoyo incondicional del presidente Adolfo Ruíz Cortines y que ese apoyo se ha traducido en algo sin precedentes hoy 8 de diciembre de 1954, fecha que perdurará en las mentes y corazones de todos los chihuahuenses con la creación de la Universidad de Chihuahua, muchas gracias a todos y que disfruten al máximo de nuestra Alma Mater"... De esta manera el Gobernador Oscar Soto Máynez, se ganaría un lugar muy importante entre la sociedad y en la historia por su atinada decisión de impulsar y crear un importante centro de estudios.

La importante gestión de Máynez para la creación de la nueva Universidad, le valió, claro, un fuerte reconocimiento que debería siempre ser compartido con el verdadero arquitecto de este proyecto que tiempo atrás había promovido y trabajado de manera incansable con el afán de no llevarse las palmas ni los reflectores, sino de formar una universidad que respondiera a los nuevos tiempos. Sí era el maestro Martín H. Barrios, hombre sencillo y dedicado "El Bate Martín", como le decían de cariño. Este ilustre personaje siempre estuvo promoviendo ante el gobernador este enorme proyecto, por lo que "La revolución le hizo justicia". Fue todo un suceso ya que el estado de Chihuahua empezaría a despegar y a modernizarse para enfrentar los nuevos tiempos.

Sí, debemos de poner todo en su justa dimensión, pues atrás del impulso del licenciado Soto Máynez y de otros funcionarios estaba el gran maestro Barios Álvarez, quien la mayoría de los historiadores del tema le dan el título como el verdadero autor intelectual de la Universidad. Era pues algo muy importante para la vida social, académica y política de la Entidad. Fue así que el 8 de diciembre de 1954, el Congreso del Estado expidió el decreto número 171 en el que se contenía en la Ley Orgánica de la Universidad de Chihuahua. En ese momento tan trascendental el primer Rector de la UCh el Dr. Ignacio González Estavillo decía a la letra: "La Universidad nunca deberá ser instrumento de los déspotas o perversos sin portavoz del espíritu, siempre amemos fundamentalmente la cultura como parte de nuestra libertad" y quienes escuchaban con atención eran los miembros del Club Rotario de la ciudad de Chihuahua junto a una nutrida asistencia de la que formaron también parte el Gobernador Máynez y los directores de las distintas facultades y una comisión representativa de los estudiantes universitarios de Chihuahua; a su vez fue llamado el licenciado José Fuentes Mares para también dirigir unas palabras a la comunidad ahí presente: "Celebremos hoy el nacimiento de la Universidad de Chihuahua, la cual por ser tan pequeña aún ha menester de todos nuestros ciudadanos; debemos de vigilar su desarrollo, enterarnos de las nuevas cosas que cada día se hacen en ella y preocuparnos constantemente para que su desarrollo se incremente en bien de la comunidad... La universidad es como un ser humano en cuyos cimientos está la razón de su prematura muerte o de su supervivencia", concluía el gran maestro Fuentes Mares.

Además las voces de la sociedad civil se levantaban para expresar el beneplácito sobre el inicio de la Universidad y eso lo manifestaba el querido maestro Dr. Julio Ornelas K: "Va mí humilde y muy sincero aplauso para el señor gobernador que ha cogido con entusiasmo el asunto de la Universidad...Permita Dios que logre su empeño y pronto...Cuantos jóvenes de los que perdieron su carrera en años anteriores por no poder ir a la ciudad de México se lamentarán de que no hubiera universidad y de verse obligados a dedicarse a cosas ajenas a sus deseos... Y cuantos jóvenes estarán de plácemes en los actuales días viendo que no tendrán que salir del Estado natal para adquirir un título ilustre...Ingeniería, Jurisprudencia y Medicina...Consideramos que en la ciudad hay muchos médicos aptos para desempeñar un cargo difícil y magnánimo; pero tenemos mucho gusto de que uno de nuestros amigos fuera el elegido (se refería al Dr. Estavillo)...El sabrá indicar qué cosas son las que necesita para que los jóvenes aprovechen sus estudios...Y darle ¡Muchachos! A practicar autopsias, estudiar huesos, arterias, músculos y con dedicación, esfuerzo, para salir aptos y que no vaya a otras ciudades a contar que han hecho cien protatectomias, cuando no hicieron sino una y vigilados muy de cerca por el profesor...Sí hoy tienen una universidad que va crecer, eso se los aseguro, muchas gracias" así concluía el Dr. Ornelas su intervención.

Finalmente tomaba la palabra el licenciado Soto Máynez, refiriéndose al gran evento: "Estoy profundamente agradecido con las personas que pidieron para mí la máxima distinción que otorga la Universidad de Chihuahua y con los miembros del Consejo Universitario por su complacencia al aprobar la solicitud del inicio de nuestra Alma Mater...Considero que entre las obras que lleve al cabo en mí gobierno, la Universidad es a la que más cariño le tengo; constantemente he observado las universidades de otras entidades y siempre encuentro que la nuestra gracias al impulso que le han dado las autoridades de todos los niveles, sus directores y maestros estará cada vez más arriba y en un futuro les aseguró que será una de las mejores en la República...A pesar de tener algunas horas de haber sido fundada...Me siento satisfecho porque indiscutiblemente servirá de mucho a la juventud chihuahuense, sobre todo a la gente de nuestro pueblo, imposibilitada para mandar a sus hijos a la ciudad de México a recibir educación...Sólo lamento una cosa -agrega- que mi gobierno no llegue a terminar todas las construcciones y que tal vez algunos otros edificios no correspondieran al proyecto... Nuestro propósito eran edificios más grandes con clima artificial, grandes auditorios y muchas otras cosas más...Y hoy no tenemos el dinero suficiente y haremos el esfuerzo para que sean los pocos recursos invertidos en engrandecer a la universidad...Los muchachos gozarán de mayores comodidades y serán más los que a la fecha recibirán educación; pero que quieren ustedes, las cosas también son difíciles; sin embargo, con las ayudas que hemos recibido de muchos lados, nos apoyarán para que en un futuro estemos colocados como una de las mejores universidades de México... Por eso siento más cariño por esta obra que pudo ser realidad con la colaboración de quienes hace años atrás, tuvimos confianza en el futuro de nuestro Estado", así fueron las expresiones del licenciado Soto Máynez después de terminar su intervención y de haber tenido la oportunidad y experiencia de haberle dado al estado de Chihuahua una universidad, que crecería tanto que en su tiempo no se imaginaría de la magnitud.

Sí el sueño de oro de los provincianos como suelen llamarnos los que viven en la capital era la creación de una universidad. Acariciada la idea por varias décadas atrás, solo se había cristalizado en la gran capital mexicana. Pero también el Chihuahua semi rural, debería tener una institución superior. El profesor que en paz descanse don Pedro Gómez Ornelas, mencionaba sobre la creación de la universidad lo siguiente: "Será la gran casa de la cultura chihuahuense, el Alma Máter de las de las futuras generaciones...Sus aulas recibirían las luces de la verdad científica, de la tolerancia de credos y clases, del afán de justicia social y progreso que irradia el sol de nuestra Constitución...Por primera vez en la historia de Chihuahua, se abrirían los más amplios caminos del saber de la acción creadora a todos los jóvenes sin distinción de nacionalidad, raza y color; creencia o condición social; lo mismo al Tarahumara, mestizo o blanco, que el rico y al humilde...La universidad será la expresión más pura de la unidad, el trabajo fecundo y creador del deseo de progreso de los chihuahuenses, sin excepción...Por ello no auspiciará ninguna forma de discriminación; no ha de ser pedestal de secretismos; ni encadenará el pensamiento ni la razón; influirá poderosamente en los destinos de Chihuahua; forjando las generaciones de profesionistas provincianos; pero vinculados a la realidad y necesidades de su tierra natal...La universidad, es el sueño de oro de la provincia, pero parecía irrealizable; sin embargo, el licenciado Soto Máynez, Gobernador Constitucional del estado, ha resuelto crear la Universidad de Chihuahua en 1954, no obstante que su obra es ya grandiosa y superior a la realizada por cualesquier administración anterior y a pesar de las dificultades que otros juzgaron insuperables...Por su visión de estadista y su excepcional civismo, el licenciado Soto Máynez, merece respeto, imperecedera estimación y el bien de la historia". Así concluía el reconocido profesor don Pedro Gómez Ornelas.

Muchas opiniones se dieron en torno a este acontecimiento. Sí no era de esperarse, Chihuahua capital y el Estado ya contaban con una universidad. Tal vez pequeña, pero que con el tiempo empezaría a ser grande, sí demasiado grande como su misma comunidad universitaria.

Todos debemos estar contentos porque el próximo día 8 de diciembre, recordaremos que hombres visionarios como el maestro Martín H. Barrios, el licenciado Oscar Soto Máynez y muchos otros, dieron con su pasión y entrega lo mejor de sus talentos y vidas para hacer del proyecto de la Universidad de Chihuahua, el gran sueño convertido hoy en día en realidad que se llama Universidad Autónoma de Chihuahua...¡Enhorabuena a todos los que conforman esta gran familia universitaria, hoy en el día de su cumpleaños 57!

UACH a 57 años de Distancia, forma parte de los archivos perdidos de las Crónicas Urbanas.



Fuentes:

El Heraldo de Chihuahua 1950-1955.

Apuntes del profesor don Pedro Gómez Ornelas.

Periódico Tribuna 1953.

Caricatura (Lic. José Fuentes Mares). Gonzalo Tapia Esparza. 1956.