Salud
Muestreo en jóvenes mexiquenses indica pésimos hábitos alimentarios
Organización Editorial Mexicana
8 de enero de 2012

Gerardo Campos/El Sol de México

Amecameca, Edomex.- Investigadoras del Centro Universitario Amecameca de la Universidad Autónoma del Estado de México, llevaron a cabo un estudio de tipo prospectivo y transversal en un grupo de adolescentes, con el propósito de conocer el impacto de sus hábitos de alimentación en la aparición de patologías, es decir, enfermedades relacionadas con el hígado, vesícula, vías biliares y páncreas, consecuencia de la mala nutrición.

En una muestra de más de 600 jóvenes de entre 11 y 15 años de edad, las expertas analizaron diversos factores, como el tipo de alimentos que consumen los jóvenes, periodicidad y porciones, entre otros.

De acuerdo con los resultados obtenidos, las profesoras e investigadoras María de los Ángeles Maya Martínez y Ana María Durán Ibarra indicaron que 62 por ciento de los adolescentes entrevistados consume tortilla seis veces a la semana; 63 por ciento, aceite; 54 por ciento, azúcar; alrededor de 46, leche; 30 por ciento, golosinas; 30 por ciento, refrescos; poco más de 30, chile; 27 por ciento, frituras; sólo 26 por ciento, jitomate; 20, naranja; 16, pollo, y casi diez por ciento, frijol.

Ante ello, las especialistas de la Máxima Casa de Estudios mexiquense opinaron que los hábitos alimentarios de los adolescentes son en su mayoría, inadecuados, debido a que consumen un bajo porcentaje de frutas y verduras, lo cual condiciona una ingesta baja en fibra, vitamina C y A.

Además, el consumo de hidratos de carbono, tanto simples como complejos, y de proteínas, es excesivo y la ingesta calórica total es baja y no cubre las necesidades de este grupo de edad; por lo tanto, este tipo de dieta predispone a la obesidad y no propicia un adecuado crecimiento y desarrollo.

Las investigadoras del Centro Universitario Amecameca de la UAEM agregaron que en lo que se refiere a la frecuencia de consumo semanal de los distintos grupos de alimentos, se observó que la ingesta de frutas y verduras fue baja y, por lo tanto, existe una deficiencia en fibras y antioxidantes.

Sin embargo, la ingesta de proteínas es elevada, ya que 40 por ciento de los alumnos ingiere más de 60 gramos al día; el consumo de hidratos de carbono también es alto, ya que 49 por ciento de los adolescentes consume de 101 a 300 gramos al día; lo mismo pasa con los lípidos, de los cuales se observó un alto consumo de ácidos grasos en las frituras, precisaron María de los Ángeles Maya Martínez y Ana María Durán Ibarra.