Opinión / Columna
 
Con Valor y con Verdad 
Gustavo Rentería 
Gobierno de caricatura
El Sol de México
5 de octubre de 2011

  El descanso es el reposo, la quietud o la pausa que se hace en medio del trabajo o de otra actividad. El descanso pues, es lo que ayuda a aliviar la fatiga y las dolencias físicas o morales.

La noción de descanso también puede utilizarse como sinónimo de sueño, caracterizado por el bajo nivel de actividad, relajación u ocio. También, en algunos países, se utiliza la palabra descanso como lo que conocemos en México como el intermedio en el desarrollo de una audición o un espectáculo.

Existen tres tipos de descansos de carácter obligatorio para los trabajadores. El descanso dentro de la jornada, para la colación o comida. A la vez, el descanso semanal, y los feriados. Como sabemos, hay una legislación vigente, donde los patrones y trabajadores poseen prerrogativas y obligaciones.

En el libro del Génesis dice que Dios descansó en el séptimo día de toda la labor que hiciera. Así se revela, para muchos, el significado espiritual del descanso y se subraya su posible valor religioso.

Y obviamente los galenos recomiendan, para un buen estado de salud físico y mental, el descanso.

¡Pero que el gobernador constitucional del estado de Nuevo León, Rodrigo Medina, el viernes 23 de septiembre -día laborable- se divierta en el maravilloso y fantasioso mundo de Disneyland, es un criminal abuso, pero sobre todo una terrible irresponsabilidad!

Aquella entidad está en llamas; la otrora capital industrial y símbolo del desarrollo en México tiene a sus pobladores y visitantes con el Jesús en la boca, mientras su máxima autoridad sonríe con Mickey Mouse.

Parase chistoso, como el simpático Pluto, o como el gordinflón de Winnie the Poo, la fotografía que lo delata: el joven primer mandatario en Orlando, dándose un respiro de la violenta realidad que golpea el estado que dice gobernar. Pero no, es tan malvado como Garfio.

El empleado de Natividad González Parás es como Tron, un personaje animado que guarda un montón de secretos que los ciudadanos aterrorizados esperan conocer.

Efectivamente Nati y Rod son como los hermanos Stabbington, malvados por naturaleza y siempre muy enredados.

¡Cómo le urge a Nuevo León un Rapunzel¡ Un verdadero héroe trabajador, para componer el rumbo del norteño estado que fue símbolo mundial. Eso sí, hoy conocido en todo el mundo por una tragicomedia donde la criminalidad, la corrupción y el placer de sus autoridades, en Florida, combinan.

Mientras Medina convivía con Aladino, Alicia, Roger Rabbit y Teddy Duncan, los habitantes de Monterrey lo hacían con asesinos y secuestradores.

Mientras Don Rodrigo sonreía con Nemo, Campanita y los siete enanitos, los empresarios regios recibían llamadas de extorsión para exigir el derecho de piso.

Para el priísta, para el jovencito tricolor que ya se frota las manos ante el posible retorno de su partido a Los Pinos, administrar Nuevo León es como la película del Rey León mezclada con los Piratas del Caribe.

Pobres norteños: les impuso Natividad González Parás a un chavalito que quizá no acaba su sexenio y que en lugar de luchar, sin descanso alguno, se les larga a Estados Unidos a visitar al patito Donald.

*Periodista, radiodifusor y editor

Twitter/@GustavoRenteria

gustavo@libertas.com.mx
 
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