México
Tragedia en en San Martín Texmelucan; 28 muertos
La nube de la explosión se pudo observar a varios kilómetros de la zona devastada. Foto: El Sol de Puebla
Organización Editorial Mexicana
20 de diciembre de 2010
Antonio Guarneros / El Sol de Tlaxcala
Tlaxcala, Tlax. (OEM-Informex).- Una explosión en dos ductos de Pemex, provocada por un robo clandestino de combustible, ocasionó un incendio de grandes magnitudes a varios kilómetros a la redonda de San Martín Texmelucan, Puebla, en los límites con Tlaxcala, el cual hasta el momento ha dejado como saldo 28 personas fallecidas, 52 heridas, cientos de viviendas destruidas y familias evacuadas hacia lugares seguros, entre ellos los municipios de Ixtacuixtla y Tepetitla de Lardizábal.
Tras el accidente, torres de alta tensión de la Comisión Federal de Electricidad se derrumbaron, dejando sin luz a la zona, autoridades también suspendieron el servicio de agua.
El estruendo despertó a los habitantes de localidades aledañas y prendió los "focos rojos" de todos los sistemas de rescate de Puebla, Tlaxcala y el Estado de México, quienes por varias horas no se dieron abasto para atender la tragedia, ante tal magnitud.
Autoridades estatales y federales informaron que la toma clandestina que sujetos desconocidos realizaban provocó la explosión, registrada alrededor de las 05:30 horas de ayer, pues se les salió de control la "ordeña", lo que causó el estallido en los oleoductos que salen de la Estación de Bombeo número 7 de Petróleos Mexicanos (Pemex).
"El Sol de Tlaxcala" acudió al lugar de la tragedia y observó el desolador panorama en el que familias completas perdieron la vida y otras más se debatían entre la vida y la muerte.
Al lugar arribó la coordinadora general de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación (Segob), Laura Gurza Jaidar, quien confirmó que entre las víctimas mortales había más de cinco menores de edad y que por lo menos diez integrantes de una misma familia perecieron.
En tanto, decenas de lesionados fueron trasladados a diferentes hospitales de Texmelucan, así como de Puebla y Tlaxcala.
Sobrevivientes narraron a este diario que al momento en que descansaban en sus hogares sintieron una fuerte explosión y al mismo tiempo la energía eléctrica se interrumpió, para dar paso a las llamas tanto en viviendas como en la carretera, pues hasta el asfalto se incendió; en algunas casas el fuego alcanzó los 20 metros de altura.
La detonación se sintió a varios kilómetros a la redonda y justo cuando los primeros rayos del sol se asomaban, fue visible una inmensa columna de humo, lo que literalmente daba cuenta de la dimensión de los hechos.
"Al ver lo sucedido intentamos salvarnos, corrimos en busca de un lugar seguro, pero no todos tuvieron la oportunidad de hacerlo; en muchas casas el fuego se los impidió porque bloqueó sus accesos y otros todavía dormían", relató conmocionada la señora María "N", habitante del fraccionamiento que se ubica a un costado de la Plaza Cristal, cuyas viviendas también fueron alcanzadas por las llamas.
Los cuerpos de socorro con los que cuenta San Martín Texmelucan se vieron rebasados, pero con la ayuda de brigadas de auxilio de Tlaxcala y de municipios como Nopalucan, Cholula, Huejotzingo y de la ciudad de Puebla, además, de personal de Pemex y del Ejército mexicano, lograron al paso de unas cuatro horas controlar la emergencia.
De las viviendas fueron retirados cientos de tanques de gas doméstico (LP), para evitar nuevas explosiones y alrededor de las 09:30 horas, cuando se pensaba que todo estaba controlado, cinco registros de drenaje del bulevar San Damián explotaron, pero las cosas no pasaron a mayores ya que las autoridades argumentaron que se debió a la acumulación de material, producto de la fuga en el sistema de drenaje.
Más tarde, decenas de elementos del Ejército mexicano, destacamentados en la 23 Zona Militar de Tlaxcala, encabezados por su general José Juan de Dios Bolaños Vásquez, acordonaron la "zona de desastre" e implementaron el plan DN-III-E, para ayudar a quienes todavía se encontraban en el interior de sus viviendas, principalmente en la calle Altamirano, por donde cruza el ducto que explotó.
Paramédicos de Cruz Roja de Tlaxcala y Nopalucan, así como de Rescate Briasa de Tlaxcala y Tepetitla, trasladaron a decenas de lesionados al hospital integral de Texmelucan, quienes presentaban quemaduras de primero, segundo y tercer grado en su cuerpo, mientras que en el Hospital General de Tlaxcala fueron internados 17 heridos, de los cuales tres fueron reportados como graves.
Testigos manifestaron que por el afluente del río Atoyac también se observó fuego, debido a que ahí se regó el material que pretendía ser robado; ante ello, personal de la paraestatal acudió a verificar la situación en la comunidad de Villalta, perteneciente al municipio de Tepetitla de Lardizábal, pero indicaron que era poco probable que se suscitara otra explosión.
Tlaxcala, Tlax. (OEM-Informex).- Una explosión en dos ductos de Pemex, provocada por un robo clandestino de combustible, ocasionó un incendio de grandes magnitudes a varios kilómetros a la redonda de San Martín Texmelucan, Puebla, en los límites con Tlaxcala, el cual hasta el momento ha dejado como saldo 28 personas fallecidas, 52 heridas, cientos de viviendas destruidas y familias evacuadas hacia lugares seguros, entre ellos los municipios de Ixtacuixtla y Tepetitla de Lardizábal.
Tras el accidente, torres de alta tensión de la Comisión Federal de Electricidad se derrumbaron, dejando sin luz a la zona, autoridades también suspendieron el servicio de agua.
El estruendo despertó a los habitantes de localidades aledañas y prendió los "focos rojos" de todos los sistemas de rescate de Puebla, Tlaxcala y el Estado de México, quienes por varias horas no se dieron abasto para atender la tragedia, ante tal magnitud.
Autoridades estatales y federales informaron que la toma clandestina que sujetos desconocidos realizaban provocó la explosión, registrada alrededor de las 05:30 horas de ayer, pues se les salió de control la "ordeña", lo que causó el estallido en los oleoductos que salen de la Estación de Bombeo número 7 de Petróleos Mexicanos (Pemex).
"El Sol de Tlaxcala" acudió al lugar de la tragedia y observó el desolador panorama en el que familias completas perdieron la vida y otras más se debatían entre la vida y la muerte.
Al lugar arribó la coordinadora general de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación (Segob), Laura Gurza Jaidar, quien confirmó que entre las víctimas mortales había más de cinco menores de edad y que por lo menos diez integrantes de una misma familia perecieron.
En tanto, decenas de lesionados fueron trasladados a diferentes hospitales de Texmelucan, así como de Puebla y Tlaxcala.
Sobrevivientes narraron a este diario que al momento en que descansaban en sus hogares sintieron una fuerte explosión y al mismo tiempo la energía eléctrica se interrumpió, para dar paso a las llamas tanto en viviendas como en la carretera, pues hasta el asfalto se incendió; en algunas casas el fuego alcanzó los 20 metros de altura.
La detonación se sintió a varios kilómetros a la redonda y justo cuando los primeros rayos del sol se asomaban, fue visible una inmensa columna de humo, lo que literalmente daba cuenta de la dimensión de los hechos.
"Al ver lo sucedido intentamos salvarnos, corrimos en busca de un lugar seguro, pero no todos tuvieron la oportunidad de hacerlo; en muchas casas el fuego se los impidió porque bloqueó sus accesos y otros todavía dormían", relató conmocionada la señora María "N", habitante del fraccionamiento que se ubica a un costado de la Plaza Cristal, cuyas viviendas también fueron alcanzadas por las llamas.
Los cuerpos de socorro con los que cuenta San Martín Texmelucan se vieron rebasados, pero con la ayuda de brigadas de auxilio de Tlaxcala y de municipios como Nopalucan, Cholula, Huejotzingo y de la ciudad de Puebla, además, de personal de Pemex y del Ejército mexicano, lograron al paso de unas cuatro horas controlar la emergencia.
De las viviendas fueron retirados cientos de tanques de gas doméstico (LP), para evitar nuevas explosiones y alrededor de las 09:30 horas, cuando se pensaba que todo estaba controlado, cinco registros de drenaje del bulevar San Damián explotaron, pero las cosas no pasaron a mayores ya que las autoridades argumentaron que se debió a la acumulación de material, producto de la fuga en el sistema de drenaje.
Más tarde, decenas de elementos del Ejército mexicano, destacamentados en la 23 Zona Militar de Tlaxcala, encabezados por su general José Juan de Dios Bolaños Vásquez, acordonaron la "zona de desastre" e implementaron el plan DN-III-E, para ayudar a quienes todavía se encontraban en el interior de sus viviendas, principalmente en la calle Altamirano, por donde cruza el ducto que explotó.
Paramédicos de Cruz Roja de Tlaxcala y Nopalucan, así como de Rescate Briasa de Tlaxcala y Tepetitla, trasladaron a decenas de lesionados al hospital integral de Texmelucan, quienes presentaban quemaduras de primero, segundo y tercer grado en su cuerpo, mientras que en el Hospital General de Tlaxcala fueron internados 17 heridos, de los cuales tres fueron reportados como graves.
Testigos manifestaron que por el afluente del río Atoyac también se observó fuego, debido a que ahí se regó el material que pretendía ser robado; ante ello, personal de la paraestatal acudió a verificar la situación en la comunidad de Villalta, perteneciente al municipio de Tepetitla de Lardizábal, pero indicaron que era poco probable que se suscitara otra explosión.