Opinión / Columna
 
Pablo Escudero 
Amparo adhesivo e interés legítimo
El Sol de México
18 de diciembre de 2010

  El pasado martes 7 de diciembre del presente aprobamos en el Pleno de la Cámara de Diputados la reforma de los artículos 94, 100, 103, 104 y 107, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. El objeto central de esta reforma es fortalecer las atribuciones de los tribunales del Poder Judicial de la Federación y dejar los asuntos que revisten la mayor trascendencia constitucional de manera definitiva a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, como Tribunal Constitucional, respondiendo de esta manera a las exigencias de la sociedad mexicana de que se hagan plenamente eficaces los derechos y principios establecidos en la Constitución.

Una de las aportaciones más interesantes que se presentan en esta reforma es el establecimiento de la figura legal del "amparo adhesivo" a favor del tercero perjudicado, dando la posibilidad de poder promover este tipo de amparo a la parte que haya obtenido sentencia favorable en un juicio seguido ante los tribunales locales y/o a la persona física o moral que tenga interés en que subsista, tal cual, el acto reclamado; ello, con el objeto de mejorar los elementos de prueba y aportar así a las consideraciones que dan sustento a la sentencia que signifique una solución favorable a sus intereses. Para lograrlo se aprobó en la reforma imponer al quejoso o a quien promueva el "amparo adhesivo" la obligación de detallar en su escrito de demanda todas las violaciones procesales que considere puedan haber violado sus garantías individuales, cometidas en el procedimiento de origen. Con esto se pretende que en un solo juicio queden resueltas todas las violaciones procesales que puedan hacerse valer respecto de la totalidad del proceso, y no a través de diversos amparos como erróneamente sucede en la actualidad.

También se aprobó en la reforma introducir la figura del "interés legítimo", lo que permitirá que se presente como quejoso aquella persona que resulte afectada por un acto que ataque sus garantías constitucionales o, no violentando directamente sus derechos, se le afecte su situación jurídica derivada del propio orden jurídico.

Por su parte, se dio un importante paso a favor de la sociedad al ampliarse el principio de relatividad de las sentencias de amparo, señalándose en la reforma que las sentencias, además de ocuparse de individuos particulares, también lo harán respecto de personas morales privadas o sociales que lo hubieren solicitado. Con ello se reconoce que la protección de derechos fundamentales es independiente de su carácter individual o social.

Una de las principales críticas que se pudieron observar durante la discusión de las reformas es la desaparición del amparo directo en la forma que se encuentra actualmente en la ley. Me permito señalar que lo que busca la reforma, en este punto especifico, es solamente disminuir la intervención de la justicia federal en el ámbito local, conservando para ésta exclusivamente el control de la constitucionalidad directa y garantizar la defensa de los sujetos y materias que siempre han sido objetos de protección. De esta forma el amparo sólo procederá en casos de importancia y trascendencia, lo que repercutiría en la fortaleza de la confianza en los tribunales locales, los cuales emitirían sentencias que serán inimpugnables, constituyendo a los tribunales que las emitieron como órganos finales.

En lo que se refiere a las contradicciones de tesis, se aprobó la creación de un nuevo órgano llamado "Pleno de circuito", encaminado a igualar los criterios de un circuito, previniendo así que tribunales pertenecientes a la misma jurisdicción emitan criterios contradictorios.

La reforma constitucional aprobada significa saltos gigantescos en el perfeccionamiento y actualización de la realidad jurídica de nuestro sistema legal, cumpliendo de esta manera con el perpetuo reclamo social de un mejor sistema de justicia.

*Diputado federal. Presidente de la Comisión de la Función Pública.

Twitter: @pabloescuderom

Email: pablo.escudero@congreso.gob.mx
 
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