Metrópoli
Urgente reparar la iglesia de Santa Catarina Virgen y Mártir
Su construcción data de 1537. Foto: Daniel Hidalgo / El Sol de México
El Sol de México
3 de julio de 2010


Manuel Cosme

Ciudad de México.- La primera reparación que se hizo a la iglesia de Santa Catarina Virgen y Mártir en el año de 1662, luego de más de 130 años de que abrió sus puertas, ahora, ese templo fundado en 1537, necesita urgentemente ser nuevamente restaurado para preservarlo como monumento religioso.

La parroquia es una de las más antiguas de la Ciudad de México, su construcción data de 1537, apenas 16 años después de la Conquista, y su fundación se debió a la orden de Fray Juan de Zumárraga, uno de los obispos de la Nueva España.

En 1662, cuando se le hicieron la primera reparación al templo, se efectuaron grandes fiestas y procesiones que llenaron de júbilo a la capital de la Nueva España.

Las crónicas que hay en la iglesia informaron que en el año de 1634, después de la inundación de la Ciudad de México que duró varios años y la cual también la afectó, la imagen original de la Virgen Santísima de Guadalupe, que había sido traída de su Santuario a la Catedral para pedirle el remedio de tan grande mal, pero estuvo también depositada el 14 y 15 de mayo en la parroquia, lo cual fue considerado como un grandísimo honor.

El templo está ubicado en la esquina de Nicaragua y Brasil, frente a la hoy llamada Plaza de la Victoria, pero que en un tiempo se llamó el cuadrante de Santa Catarina.

Su altar mayor está sostenido por seis columnas con capiteles dorados del tipo corintio y entre uno de sus principales atractivos está una capilla para venerar a la Virgen de El Rayo, además de otras dos para la adoración del Sagrado Corazón de Jesús y de la Virgen de los Dolores.

De Santa Catarina Virgen y Mártir, cuya imagen está en la fachada del templo, se le llamaba la filósofa, nació en Alejandría en Egipto, fue muy instruida en las letras divinas y humanas, que podía debatir con los filósofos más conocidos de su tiempo.

Finalmente, por defender su fe sufrió tortura y finalmente fue decapitada en el año de 307 y la tradición refiere que al serle cortada la cabeza, de la herida brotó leche en lugar de sangre, y su cuerpo fue llevado por los ángeles al monte Sinaí, donde es venerado.