México
Tiene México una democracia tonta, asegura Lujambio
Desperdiciamos capital político como ninguna democracia, Alonso Lujambio, secretario de Educación Pública. Foto: Archivo / El Sol de México
Organización Editorial Mexicana
3 de marzo de 2010
Violeta Huerta / El Sol de Toluca
Metepec, México.- El secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio, advirtió que nuestra democracia es "tonta" porque no aprovecha su capital político, ni humano, ya que cada tres años desperdicia el aprendizaje de sus diputados en las legislaturas, al no permitirles ser reelegidos, lo cual sólo sucede en México y Costa Rica.
"Desperdiciamos capital político como ninguna democracia, en ese sentido nuestra democracia, permítanme ponerlo así, es tonta; es una democracia tonta porque no aprovecha su capital político, porque no aprovecha su capital humano, porque desperdicia cada tres años lo que todos aprendieron", explicó.
Aseguró que uno de los objetivos de la propuesta de reforma política del presidente Felipe Calderón, es empoderar a los ciudadanos y defendió las elecciones consecutivas, aunque consideró la palabra reelección un lenguaje equívoco, pues aseguró que no se trata de reelegir, sino de premiar o castigar a los legisladores votando por ellos otra vez, en el primer caso; y negándoles el apoyo, en el segundo.
Ante las críticas de que ese mecanismo podría fomentar cacicazgos, consideró mejor que un cacique dé la cara a que impulse como candidato a su esposa o su compadre para seguir gobernando.
Durante la conferencia magistral que ofreció en el Tecnológico de Monterrey, como parte del foro sobre la reforma política, señaló que el monopolio de los partidos ha hecho mucho daño a la democracia mexicana, pues el hecho de que sólo a través de ellos se pueda hacer política, aísla a los ciudadanos y genera un monopolio de la representación política, por lo cual las candidaturas independientes, dijo, permitirían hacer actividad política fuera de esas fuerzas.
Subrayó que el principal acicate que necesitan los partidos para mejorar la acción de esas fuerzas es dejar de ser monopolios, generarles competencia para que compitan con los ciudadanos y aseguró que la propuesta del Ejecutivo federal no es "montarse" en el desprestigio de las fuerzas políticas, sino remontarlo y prestigiarlo acercándose a la sociedad.
En el tema de la elección consecutiva señaló que la gente no acepta la reelección porque los diputados están muy aislados de los ciudadanos, pero dijo que sí aceptarían premiar o castigar a sus representantes, pues un político rechazado por sus representantes es un cadáver político y aunque celebró que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) esté de acuerdo con esa propuesta, se mostró sorprendido de que el Partido de la Revolución Democrática (PRD) no la apoye.
Lujambio consideró que se debe quitar el candado para permitir la elección consecutiva de los representantes en el ámbito federal y que cada entidad defina si acepta esas reglas o no, pero insistió en que cuando los diputados aprenden, se van; lo cual, dijo, es una de las "rarezas" de la democracia que debe cambiar.
Ante académicos, alumnos, políticos panistas y perredistas, desmenuzó la propuesta de Calderón y señaló varios aspectos importantes, entre ellos: la posibilidad de que los ciudadanos presenten iniciativas para que no sean ignorados por sus representantes populares.
Metepec, México.- El secretario de Educación Pública, Alonso Lujambio, advirtió que nuestra democracia es "tonta" porque no aprovecha su capital político, ni humano, ya que cada tres años desperdicia el aprendizaje de sus diputados en las legislaturas, al no permitirles ser reelegidos, lo cual sólo sucede en México y Costa Rica.
"Desperdiciamos capital político como ninguna democracia, en ese sentido nuestra democracia, permítanme ponerlo así, es tonta; es una democracia tonta porque no aprovecha su capital político, porque no aprovecha su capital humano, porque desperdicia cada tres años lo que todos aprendieron", explicó.
Aseguró que uno de los objetivos de la propuesta de reforma política del presidente Felipe Calderón, es empoderar a los ciudadanos y defendió las elecciones consecutivas, aunque consideró la palabra reelección un lenguaje equívoco, pues aseguró que no se trata de reelegir, sino de premiar o castigar a los legisladores votando por ellos otra vez, en el primer caso; y negándoles el apoyo, en el segundo.
Ante las críticas de que ese mecanismo podría fomentar cacicazgos, consideró mejor que un cacique dé la cara a que impulse como candidato a su esposa o su compadre para seguir gobernando.
Durante la conferencia magistral que ofreció en el Tecnológico de Monterrey, como parte del foro sobre la reforma política, señaló que el monopolio de los partidos ha hecho mucho daño a la democracia mexicana, pues el hecho de que sólo a través de ellos se pueda hacer política, aísla a los ciudadanos y genera un monopolio de la representación política, por lo cual las candidaturas independientes, dijo, permitirían hacer actividad política fuera de esas fuerzas.
Subrayó que el principal acicate que necesitan los partidos para mejorar la acción de esas fuerzas es dejar de ser monopolios, generarles competencia para que compitan con los ciudadanos y aseguró que la propuesta del Ejecutivo federal no es "montarse" en el desprestigio de las fuerzas políticas, sino remontarlo y prestigiarlo acercándose a la sociedad.
En el tema de la elección consecutiva señaló que la gente no acepta la reelección porque los diputados están muy aislados de los ciudadanos, pero dijo que sí aceptarían premiar o castigar a sus representantes, pues un político rechazado por sus representantes es un cadáver político y aunque celebró que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) esté de acuerdo con esa propuesta, se mostró sorprendido de que el Partido de la Revolución Democrática (PRD) no la apoye.
Lujambio consideró que se debe quitar el candado para permitir la elección consecutiva de los representantes en el ámbito federal y que cada entidad defina si acepta esas reglas o no, pero insistió en que cuando los diputados aprenden, se van; lo cual, dijo, es una de las "rarezas" de la democracia que debe cambiar.
Ante académicos, alumnos, políticos panistas y perredistas, desmenuzó la propuesta de Calderón y señaló varios aspectos importantes, entre ellos: la posibilidad de que los ciudadanos presenten iniciativas para que no sean ignorados por sus representantes populares.