Opinión / Columna
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Javier Oliva Posada
Efemérides cívico-militares (Poder Nacional)
Organización Editorial Mexicana
12 de febrero de 2010
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El mes de febrero es el que más ceremonias cívico-militares tiene del año. La conmemoración de la promulgación de la Constitución de 1917, el 5; Marcha de la Lealtad, el 9; el Día de la Fuerza Aérea, el 10; el Día del Ejército, el 19; el 24, el Día de la Bandera. Y como en cada etapa de la historia reciente del país, ahora no es la excepción en cuanto a las características y circunstancias bajo la cuáles esos eventos fundamentales son recordados. En esta ocasión, el ambiente de crispación política y de temor ante la violencia desatada por el procedimiento para enfrentar desde el Gobierno de la República al narcotráfico, es lo que marca la distinción.
De entre los acontecimientos, sin duda, destaca el creciente número de muertes violentas ligadas al crimen organizado y el narcotráfico, así como la muy difícil realidad en Ciudad Juárez. Esta situación enmarcada en un año de intensa actividad electoral. También, y como se ha apuntado en otras ocasiones desde este espacio, la inexplicable tardanza en la Cámara de Diputados para iniciar los trabajos para dictaminar la procedencia de las iniciativas presidenciales para reformar el texto de la Ley de Seguridad Nacional. Y ese ambiente en su conjunto, marcado por la polémica respecto de la viabilidad y efectividad de la estrategia aplicada hasta el momento, con declaraciones desatinadas por parte incluso del mismo Presidente de la República (al llamar delincuentes a los niños y jóvenes masacrados en la misma Ciudad Juárez) es que el discurso pronunciado por el secretario de la Defensa Nacional, Guillermo Galván, en la conmemoración del Día de la Marcha de la Lealtad, reclamó atención.
Por una parte, expresó que la Armada de México, el Ejército Mexicano y la Fuerza Aérea Mexicana trabajan en una sola dirección y de forma coordinada, lo cual es una posición muy importante ante las especulaciones derivadas de los operativos de la Armada de México en Cuernavaca durante el mes de diciembre pasado. Como se recodará, se discutió sobre si era o no competencia de la Armada de México operativos tierra adentro, o bien, se buscaron razones para señalar la violación a los derechos humanos de los integrantes de las bandas delictivas; pero, tragedia, muy pocos hablaron del terror y estado de indefensión ante la extorsión, el secuestro y el crimen de ciudadanos comunes a manos de esos mismos delincuentes.
Y por la otra, el mismo general secretario hizo un llamado a procurar la coordinación y unidad de acciones para darle una mayor contundencia a las acciones emprendidas hasta ahora por el Gobierno mexicano. Este punto se refiere a la imposibilidad de lo ya sabido: el Gobierno no puede ni podrá solo en su cruzada contra el narcotráfico. La concurrencia de la sociedad, de los medios de comunicación, pero de forma notable, la disposición de la clase política y, en particular, de los legisladores y sus dirigencias partidistas a nivel nacional, a encontrar procesos para establecer acuerdos duraderos que generen estabilidad y certeza, sigue siendo una meta muy distante. Veamos, por ejemplo, el caso de las alianzas entre el PAN y el PRD para enfrentar al PRI. En ese ambiente ¿Cómo pedirle al ciudadano que confíe, si las energías están dirigidas al calendario electoral en curso y no hacia las exigencias de la agenda social y nacional?
La posibilidad de éxito en la situación que vive el país radica en la participación social, pero de forma notable, en la claridad en los objetivos y la dirección y coordinación que desde los ámbitos de gobierno y de las instituciones haya. La fuerza sin dirección es impotencia. Por eso, este mes de febrero, bien planteadas las metas, es que podremos encontrar el marco propicio para hacer un alto en el camino y recodar que los gobiernos tienen una fecha de inicio y otra de conclusión, pero que los intereses del Estado y de la sociedad son permanentes. Que esos elementos que fundan y recrean el sentido de identidad trascienden a cualquier Presidente, gabinete, sucesión presidencial, disputas entre diputados y partidos políticos.
javierolivaposada@gmail.com
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