Ciencia y Tecnología
México inicia cultivo legal de maíz modificado genéticamente
Organización Editorial Mexicana
3 de febrero de 2010
AP
Ciudad de México.- Culminando una batalla de una década, empresas privadas comenzaron los primeros cultivos legales de maíz genéticamente modificado (GM), informó la Secretaría de Agricultura.
Ambientalistas y grupos de agricultores anunciaron que presentaron una apelación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), argumentando que el gobierno no ha querido o no ha sido capaz de detener la propagación ilícita de cultivos GM en México, lugar de origen del maíz.
Señalaron que el gobierno no debería autorizar plantaciones legales hasta que investigue la contaminación ocasionada por cultivos anteriores de biotecnología ilícita.
En una respuesta por escrito, la Secretaría de Agricultura dijo que ya comenzó la plantación y que algunas de las dos docenas de cultivos experimentales obtuvieron la aprobación a finales del año pasado. Estos se encuentran mayormente en Sinaloa y Sonora, estados del norte del país que, según estudios del gobierno, probablemente están fuera de la región de "nacimiento" del maíz en el centro de la nación.
Opositores señalan que los genes modificados podrían esparcirse y contaminar variedades nativas genéticamente valiosas, de las cuales el maíz moderno fue creado mediante híbridos hace 6.000 u 8.000 años. Los genes nativos podrían ser necesitados algún día para ayudar a fortalecer los híbridos.
Quienes apoyan el maíz GM dicen que la teoría de la contaminación genética ha sido exagerada y que tales cultivos pueden ser plantados con seguridad en áreas donde el maíz no es nativo. La ley actual permite sólo la plantación controlada cuidadosamente en áreas lejanas del altiplano central, hasta que la amenaza pueda ser evaluada.
Florencio Cruz Cortés, campesino indígena rarámuri, quien dice que en su pequeña comunidad agrícola en las montañas del estado de Chihuahua se ha plantado maíz desde siempre, afirma que la contaminación ya ocurrió. "El maíz venía diferente, había cambiado... era más pequeño, ya no servía. Nosotros lo que queremos es que no se contamine el maíz de aquí", indicó.
La comunidad de Cruz Cortés se unió a Greenpeace México y a otros grupos ambientalistas y campesinos para anunciar que presentaron una queja ante la CIDH, perteneciente a la Organización de Estados Americanos, contra varias instituciones de gobierno de México.
Ciudad de México.- Culminando una batalla de una década, empresas privadas comenzaron los primeros cultivos legales de maíz genéticamente modificado (GM), informó la Secretaría de Agricultura.
Ambientalistas y grupos de agricultores anunciaron que presentaron una apelación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), argumentando que el gobierno no ha querido o no ha sido capaz de detener la propagación ilícita de cultivos GM en México, lugar de origen del maíz.
Señalaron que el gobierno no debería autorizar plantaciones legales hasta que investigue la contaminación ocasionada por cultivos anteriores de biotecnología ilícita.
En una respuesta por escrito, la Secretaría de Agricultura dijo que ya comenzó la plantación y que algunas de las dos docenas de cultivos experimentales obtuvieron la aprobación a finales del año pasado. Estos se encuentran mayormente en Sinaloa y Sonora, estados del norte del país que, según estudios del gobierno, probablemente están fuera de la región de "nacimiento" del maíz en el centro de la nación.
Opositores señalan que los genes modificados podrían esparcirse y contaminar variedades nativas genéticamente valiosas, de las cuales el maíz moderno fue creado mediante híbridos hace 6.000 u 8.000 años. Los genes nativos podrían ser necesitados algún día para ayudar a fortalecer los híbridos.
Quienes apoyan el maíz GM dicen que la teoría de la contaminación genética ha sido exagerada y que tales cultivos pueden ser plantados con seguridad en áreas donde el maíz no es nativo. La ley actual permite sólo la plantación controlada cuidadosamente en áreas lejanas del altiplano central, hasta que la amenaza pueda ser evaluada.
Florencio Cruz Cortés, campesino indígena rarámuri, quien dice que en su pequeña comunidad agrícola en las montañas del estado de Chihuahua se ha plantado maíz desde siempre, afirma que la contaminación ya ocurrió. "El maíz venía diferente, había cambiado... era más pequeño, ya no servía. Nosotros lo que queremos es que no se contamine el maíz de aquí", indicó.
La comunidad de Cruz Cortés se unió a Greenpeace México y a otros grupos ambientalistas y campesinos para anunciar que presentaron una queja ante la CIDH, perteneciente a la Organización de Estados Americanos, contra varias instituciones de gobierno de México.