Ciencia y Tecnología
Confían en que la fibra oscura traerá la luz del desarrollo
Mediante un solo cable será posible ofrecer distintos servicios, como televisión, internet y telefonía. Foto: Cortesía
Organización Editorial Mexicana
2 de febrero de 2010


Carlos Aviña / El Sol de México

Ciudad de México.- Uno de los más importantes pasos para impulsar el desarrollo de las telecomunicaciones nacionales lo dio la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), al poner en marcha el proceso de licitación para arrendar un par de hilos de fibra óptica oscura de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

De acuerdo con el itinerario que se marcó la propia SCT, para el próximo 9 de junio se determinará a quién o a quiénes se adjudicará la explotación de este medio físico para la transmisión de información, conocido también como la tercera carretera de la información más importante en el país que traerá consigo ventajas como:

Convergencia: Será posible ofrecer distintos servicios como televisión, internet y telefonía, por ejemplo.

Competencia: Se abre la puerta para la oferta de servicios por parte de más empresas relacionadas con las telecomunicaciones.

Cobertura: A través de la red de fibra óptica de CFE se podrán ofrecer servicios de telecomunicaciones a más mexicanos.

Costo: Permite a los operadores proporcionar diversidad de servicios de telecomunicaciones a precios accesibles y competitivos.

Capacidad: Con la tecnología óptica disponible en el mercado, a través de una sola fibra óptica es posible transmitir simultáneamente dos millones de señales con miles de mensajes.

A través de estos hilos, la o las empresas ganadoras de la licitación podrán enviar, simultáneamente, datos, voz e imagen, en grandes cantidades. Por ejemplo, cada hilo podrá transmitir decenas de miles de llamadas telefónicas, de señales de televisoras por cable y también internet. Todo al mismo tiempo para beneficio de 10 millones de mexicanos.

Sin embargo, ¿qué son los dos hilos de fibra óptica oscura?

Son, en efecto, dos hilos que forman parte de la estructura de uno de los cables de la red de la CFE, que va paralelo al que conduce la energía eléctrica y de un cable que al mismo tiempo sirve como para-rayos. Sin embargo, actualmente dichas fibras no son utilizadas; es decir, por ellas no "viaja" ninguna señal óptica (no están iluminados, de ahí el calificativo de fibra oscura).

Estos filamentos "se iluminarán" con los productos (datos, voz e imagen) del ganador o ganadores que se beneficien de su explotación por 20 años, prorrogables por períodos de 10 años.

El concurso del par de hilos de fibra óptica oscura es uno de los pasos más importantes que se han dado en el desarrollo de las telecomunicaciones en México en los últimos años. Cuando inicie su explotación, se incrementará la infraestructura de telecomunicaciones en el país.

De hecho, lo que hace la SCT mediante este proceso de licitación, es poner a disposición de los operadores de telecomunicaciones toda una red adicional, en tres rutas para el transporte de sus productos.

Este nuevo tejido marcará un antes y un después en la industria del sector, fundamentalmente por su capacidad de transporte masivo de información, lo que permitirá a los operadores ofertar, posteriormente, servicios de valor agregado y de banda ancha en todo el territorio nacional.

Es, en síntesis, una red dorsal alternativa a las actualmente estructuradas por Telmex, la Comisión Federal de Electricidad y, en menor medida, la telefónica Nextel.

Las autoridades de la SCT confían en que antes de 18 meses el proceso licitatorio se refleje directamente en beneficio de los consumidores, los hogares y empresas en México, que tienen necesidad de acceso a servicios de banda ancha de mayor calidad y mejor precio.

Incluso, el titular de la dependencia, Juan Francisco Molinar Horcasitas, expuso que "si hoy tenemos una cobertura, por ejemplo, de banda ancha de cerca de 9 por ciento de nuestra población y nuestro objetivo es subirlo hasta 22 por ciento en los próximos años, si se hace aritmética, diría que directamente podrán ser beneficiados con facilidad 10 millones de personas, potencialmente, con este primer avance".

Los filamentos a concurso tienen una longitud de 21 mil 208 kilómetros: 295 segmentos existentes con una longitud total de 19 mil 469 kilómetros, y la posibilidad de desarrollar fracciones complementarias que permitirán crecer la red en otros mil 739 kilómetros, que estarán disponibles previa solicitud e inversión a cargo del usuario.

Para los fragmentos complementarios, la CFE no tiene hilos disponibles, ni requiere tenerlos; será el usuario quien deberá financiar su colocación sobre ésos, a un costo de 17 mil 825 dólares por kilómetro. Cabe aclarar que la continuidad del servicio eléctrico siempre tendrá prioridad sobre el uso de la red de la CFE para telecomunicaciones.

Para el propósito de la licitación, la disponibilidad de los dos hilos de fibra óptica oscura y los segmentos se dividió en tres rutas:

La del Pacífico (8 mil 120 kilómetros) más segmentos complementarios, que se extiende con diversos ramales por el poniente del país; va de Baja California a Oaxaca, e incluye dos tramos no conectados al resto del país, en Baja California y Baja California Sur.

La ruta Centro (5 mil 789 kilómetros) más segmentos complementarios, que cruza de norte a sur por el centro del territorio nacional. Abarca de Chihuahua a Chiapas, con acceso a Guatemala por Tapachula, Chiapas.

Y el trayecto Golfo (5 mil 560 kilómetros) más segmentos complementarios, que recorre el país por el lado oriente; tiene dos salidas a la frontera norte, por Nuevo León y Tamaulipas, y llega a la Península de Yucatán con salida al cable submarino que conecta con Florida.

* EL ESQUEMA DE ESTE CONCURSO SE DISEÑO EN DOS RONDAS:

En la primera, los licitantes podrán presentar posturas por una o más de las rutas de su interés de manera individual en sobre cerrado, las que deberán ser mayores al precio mínimo fijado por el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (INDAABIN) para cada derrotero.

En la segunda se recibirán posturas para paquetes de dos o tres rutas, que deberán superar en tres por ciento a la suma de las posturas máximas de la primera vuelta -para los trayectos incluidos en cada paquete-, cuando para un sendero no existan posturas en la primera fase, se tomará el valor correspondiente determinado por el INDAABIN.

De acuerdo con los Criterios de Asignación, se concederán las tres rutas a la combinación de paquetes que represente la mayor contraprestación para el Estado. De no haber postores en esta fase, se asignará cada ruta al mayor postor de la primera ronda.

El valor mínimo que se empleará en la primera fase fue determinado por el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (INDAABIN):

Con relación a los concursantes, básicamente se desea que sean empresas mexicanas, pues hay una limitante de la inversión extranjera en este rubro. En la legislación está abierta solamente la inversión en telefonía móvil, en el resto del sector telecomunicaciones está cerrada esta posibilidad. La limitante es, entonces, de 51 por ciento de participación mexicana.

En esta subasta podrán participar personas física o morales; una sola empresa o un grupo de compañías.

La reforma de las telecomunicaciones en nuestro país depende en gran medida de que mejoren las condiciones de competencia en todos los mercados del sector. Contar con una nueva red de transporte interurbano de datos es crucial, ya que a la fecha sólo existen dos rutas de cobertura nacional en operación.

La división de rutas de la red de CFE y la fibra que ya tienen tendida algunos operadores permitirá contar no con una sino varias redes troncales, lo que aumentará la competencia en la provisión del servicio interurbano.

Además, la disponibilidad de fibra óptica iluminada fortalecerá las comunicaciones del país, en especial la penetración de banda ancha.