Opinión / Columna
|
Economía y Política
Miguel Angel Ferrer
Soldados en vez de médicos
El Sol de México
22 de enero de 2010
|
Poco a poco y al paso de los días se va sabiendo que el supuesto caos que reina en Haití, luego del sismo del martes 12 de enero, es una estratagema de Estados Unidos para justificar ante los ojos de la opinión pública internacional, pero sobre todo de la estadunidense, la ocupación militar directa del país antillano.
Según informan los periodistas Andrés Sal.lari y Rafael Rico Ríos, del diario digital Rebelión, en esta operación supuestamente humanitaria han sido desplegados un total de diez mil soldados estadunidenses, dos mil de la Unidad Anfibia de la Marina y de la 82 División Aerotransportada, un buque de asalto anfibio USS Bataan (LHD 5), los barcos de desembarco USS Fort McHenry (LSD 43) y USS Carter Hall (LSD 50), el portaaviones USS Carl Vinson con buques de apoyo, el buque hospital USNS Comfort, helicópteros de los guardacostas y otros navíos militares.
Las tropas estadunidenses han tomado ya el control absoluto del aeropuerto de Puerto Príncipe y son esas mismas tropas yanquis las que obstaculizan e impiden la llegada de la ayuda internacional. Es el ejército de Estados Unidos la entidad que otorga o niega el permiso para el aterrizaje de los aviones con auxilio alimentario y médico.
Es cierto que desde hace más de diez años Haití ya estaba ocupado por fuerzas militares extranjeras. Bajo la bandera de la ONU y con el comando formal de Brasil, la ocupación militar que comenzó Estados Unidos fue cedida al país sudamericano para disimular la intervención estadunidense. No debe olvidarse que en la larga historia de intervenciones y prolongadas ocupaciones yanquis en Haití, la última se produjo cuando Washington orquestó y ejecutó el derrocamiento y posterior exilio en Sudáfrica del presidente Bertrand Aristide.
Ahora, sin embargo, y con la excusa de la "ayuda humanitaria", las tropas del imperio se han hecho presentes directamente y han advertido, en voces de jerarcas del Pentágono, de la CIA y del Departamento de Estado, que esa presencia será por muy largo tiempo.
La invasión y ocupación militar de Haití con la supuesta finalidad de proporcionar ayuda humanitaria tiene dos propósitos esenciales. Uno, el más obvio, garantizar la continuidad, ahora manu miltari, de la explotación de las riquezas naturales de la centenariamente colonizada nación caribeña.
El segundo propósito es de índole estratégica y geopolítica. La ocupación castrense prolongada de Haití convierte al país en una base militar en el mar Caribe, en disposición de cerrar el anillo bélico contra Cuba y Venezuela.
Un Haití ocupado militarmente es el complemento perfecto de la reciente nueva puesta en operación de la IV Flota de la Marina de Estados Unidos. Y es también el acompañamiento ideal de las nuevas siete bases militares estadunidenses en Colombia, aprobadas por el Gobierno genocida del mandatario de este país, Álvaro Uribe.
Mientras Estados Unidos envía a Haití soldados y armas en lugar de médicos, alimentos y medicinas, desde hace más de una década Cuba ofrece cooperación médica al pueblo haitiano. En el momento del terremoto se encontraban trabajando de forma gratuita y desinteresada alrededor de 400 médicos cubanos. Fue la más importante asistencia médica que recibió el pueblo haitiano en las primeras 72 horas.
Al día siguiente se incorporaron más de 60 colaboradores de la salud, entre ellos, especialistas del Contingente "Henry Reeve" para situaciones de emergencia, con experiencia en catástrofes similares. Hasta este momento se han incorporado más de 150 galenos. Cuba es el país que más médicos y personal paramédico tiene en estos momentos en Haití.
Médicos, medicinas y alimentos, y no soldados y armas, es lo que Haití necesita. Y, como siempre, Cuba es el ejemplo para bien, y Estados Unidos el ejemplo para mal.
HYPERLINK "http://www.miguelangelferrer-mentor.com.mx" www.miguelangelferrer-mentor.com.mx
Columnas anteriores
Columnas anteriores