Entrevistas de Mario Vázquez Raña
Falta gente de experiencia en el Gabinete: Amalia
Sería un exceso permitir la reelección de alcaldes hasta 12 años, dijo la gobernadora de Zacatecas, Amalia García, en la entrevista con Mario Vázquez Raña. Foto: Mauricio Huízar / El Sol de México
Organización Editorial Mexicana
22 de diciembre de 2009
Quinta y última parte
Mario Vázquez Raña
Ciudad de México.- Doña Amalia García concluyó nuestra plática con una interesante reflexión sobre la urgencia de replantear el sistema político mexicano, ya que advierte un gran deterioro en los procesos para alcanzar consensos y una evidente falta de experiencia de quienes ocupan espacios de decisión dentro del gabinete.
-Señora gobernadora de Zacatecas, Doña Amalia García, ¿Cuál es su relación con Marcelo Ebrard, López Obrador y Jesús Ortega?
-Bueno, le puedo decir que es una relación de respeto y cordial con todos, pero realmente con todos.
-¿Usted cree que el asunto de Iztapalapa le dio a López Obrador un nuevo aire, un mejor posicionamiento?
-Creo que todo lo que sucedió en lo que se refiere a Iztapalapa, Don Mario, golpeó, fue algo que lastimó en conjunto al PRD y también a sus personalidades, a las más diversas. Creo que finalmente para Andrés Manuel no le significó un fortalecimiento, tampoco lo fue para Marcelo, y tampoco para la dirección nacional del PRD, ni para el PRD en su conjunto.
Considero que el hecho de que hubiera algunas figuras que aparecieron posteriormente con este personaje llamado "Juanito" vinculadas al PAN también generaron una sensación de incomodidad, de irritación, de rechazo de la ciudadanía; en primer lugar al PRD, pero también a lo que se conoce como la clase política, y estamos obligados a acreditar que nuestra actuación genera confianza, pero también respeto. Creo que nuestro reto principal es actuar todos los días para generar ese respeto y esa confianza de la gente.
-Sin duda, el caso de Iztapalapa fue un "vodevil" que desprestigia a la política y a nuestro país, ¿no le parece?
-Creo que desmerece a toda la clase política. Por supuesto que para el PRD en el Distrito Federal significa un hecho que le golpea. No son las prácticas que la gente desea. Y hoy la política en general, Don Mario, y los políticos nos encontramos en una situación de reto, porque la ciudadanía está informada, la ciudadanía desea que haya una actuación no solamente inteligente, sino sólida, consistente.
Lo que ha sucedido en Iztapalapa ha sido una cadena de hechos que han resultado muy lamentables. En primer lugar, lo que puedo decir es que conozco la presencia y el arraigo de Clara Brugada en Iztapalapa. Es una mujer con una gran tarea social, no sólo en el ámbito partidista, sino con un respaldo de organizaciones civiles, sociales, de esa delegación, de esa demarcación, de ese territorio, con un gran arraigo. Aquí lo que resulta cuestionado es todo el proceso; no el conocimiento, no el arraigo, no la calidad de la entrega que tiene Clara Brugada en Iztapalapa, sino la trama que se dio sucesivamente. Creo que ha sido tan fuerte y tan duro que lo único que medianamente -en el caso de Iztapalapa- se ha de resarcir el golpe por el deterioro de la práctica política, es que ella se empeñe a fondo en trabajar con gran responsabilidad, con un gran respeto, con una gran calidad, en una delegación que es muy compleja. Una de las delegaciones con un número de habitantes de varios millones, con problemas complejos, que tienen que ver con la seguridad, con rezagos enormes en infraestructura, en calidad de vida para la población.
El reto que ahora se tiene después de este proceso tan cuestionado es que se acredite con hechos que a pesar de todo, a pesar de los cuestionamientos, ella llega porque valía la pena que ella estuviera ahí. Pero eso se acredita, Don Mario, y lo reitero, sólo con acciones.
Espero que cuestiones como éstas no se vuelvan a repetir. El tema que ahora tenemos enfrente es cómo darle fuerza a un sistema político que está muy desgastado, cómo fortalecerlo, cómo garantizar nuevas relaciones y nuevas formas de relación en el ámbito político.
Por eso lo que estos días plantea el Presidente de la República no me parece fuera de lugar. Creo que el deterioro es tanto en el ámbito político y en el régimen político en el país y hay tanta debilidad de quienes están en espacios de decisión que se requiere repensar si las reglas que tenemos sirven. Lo que requerimos son gobernantes con una gran autoridad, con una gran fuerza, con un gran respaldo ciudadano.
Aquí el Presidente lo que plantea, Don Mario, es algo que en la propia izquierda ha sido debatido, que es el de la segunda vuelta, porque quien llega con la minoría más grande, no con una mayoría de votos, tiene tal debilidad que lo que está en cuestión es la gobernabilidad. ¿Qué gobernabilidad puede haber en quién llega con un porcentaje menor a la mitad de los votantes? Me parece que el planteamiento de la segunda vuelta, que además en países en donde existe resulta que ha dado gobernabilidad, da autoridad, pero es la fuerza de los votos, ahí está Chile, Uruguay, que recientemente tuvo elecciones; a quién gana le da la fuerza de la voluntad ciudadana.
Para salir de una situación que se empieza a trabar, de un deterioro de las reglas de juego político, vale la pena empezar a discutir qué nuevo régimen político, con qué nuevas reglas, sería pertinente para que quien gobierne lo haga con autoridad, con un gran consenso y tenga la capacidad para tomar decisiones porque tiene el respaldo de los ciudadanos.
-Sin embargo, los planteamientos de Reforma Política del Presidente van un poco a devolverle el poder al pueblo ahora que el PAN ya no tiene la mayoría, ¿No le parece?
-Don Mario, esto me parece muy importante. Mi percepción es que a partir de una elección que ha sido debatida, cuestionada y que no le dio toda la fuerza al Presidente, podemos ver un momento político muy difícil en nuestro país. Es muy probable que la reflexión que él mismo haya hecho es que no se puede gobernar -y menos con retos tan fuertes como los que tiene México en el momento actual- si no se tiene toda la fuerza. Por supuesto que se cumplirá con las obligaciones constitucionales, pero lo que hoy vemos es una urgencia, de que quienes estén en espacios de decisión tengan una fuerza ciudadana mucho mayor.
-¿Está usted de acuerdo en la propuesta de implantar la segunda vuelta en las elecciones presidenciales y la reelección de algunos funcionarios?
-Me parece importante primero, Don Mario, no negarnos a discutir nada, pero hacerlo con responsabilidad, saber qué es lo que queremos. No estaría en desacuerdo que hubiera reelección por una vez de presidentes municipales, por que mi experiencia lo que me dice es que tres años no son suficientes y si un presidente está haciendo bien su trabajo será la población la que decida; pero no creo que deba ser hasta 12 años, como veo que es el planteamiento del Señor Presidente, me parece que sería un exceso, pero tal vez una reelección para que, si así lo decide la población, sean seis años. Creo que ésa es una de las cuestiones más valiosas.
En el caso de los legisladores, no tenemos una reelección inmediata, pero sí hay una posibilidad de reelección y creo se genera una experiencia, ahí podría ser interesante discutir si reelección inmediata o no. No lo veo tan dramático porque sí hay un núcleo de personas con oficio que pueden mantenerse, pero en el caso de las presidencias municipales sí me parece pertinente, porque además es lo más cercano a la gente.
-Muchos han descalificado el hecho de que se hicieran estas propuestas de manera apresurada, ¿una reforma que debe ser tan profunda no merece ser estudiada con más tiempo?
-Sí, estoy totalmente de acuerdo, Don Mario, y ya hay algunos ámbitos donde empieza a requerirse una reflexión muy de fondo, de mucha calidad, no sólo con hombres y mujeres de México, sino incluso con personalidades de otras partes del mundo. Tengo conocimiento de una iniciativa del rector de la UNAM para convocar a un foro por el mes de octubre, con una reflexión sustancial sobre los grandes temas nacionales, y me parece espléndido que sea la UNAM la que convoque. Creo que la convocatoria debe ser suficientemente plural y no partidizada, para hacer una reflexión que no sea para ver qué ventaja política se saca, circunstancial, sino pensando de verdad en el país.
Apenas conocí de esta propuesta hace unos días y me parece que es una iniciativa espléndida, en la que participen distintas figuras que están en el ámbito de la reflexión, personas como Usted, Don Mario, que lo digo, Usted no anda buscando ser gobernador, diputado, senador, pero es una gente con una enorme experiencia; gente que desde distintos ámbitos, en el de la comunicación, de la política, de la academia, de la economía, de la sociedad, hicieran una reflexión sustancial. Creo que al ser una institución con la credibilidad de la UNAM quien convoca, será muy oportuno, y entonces ese debate sí que se dé en el Congreso, pero que atendamos mucho lo que se dé en un foro imparcial, no neutro, como se decía, porque nadie es neutro, todos tenemos una posición, pero sí imparcial para que no se vaya a inclinar por preferencias partidarias.
-¿Debe de ser un foro por y para México...?
-Así es, Don Mario, y yo estoy dispuestísima para participar en eso.
-Doña Amalia, ¿Es difícil gobernar para una mujer en un país como el nuestro? ¿Qué tal la lleva con Beatriz Paredes? ¿Y con Ivonne Ortega?
-Lo que he vivido es una relación muy cordial entre quienes estamos con la política y somos mujeres. La relación con Beatriz es una relación muy buena, así lo puedo decir personalmente, teniendo diferencias políticas y cada quien su posición, pero es una relación muy buena; con Ivonne hay una gran identidad. Me da mucho gusto que una mujer joven, con empuje, inteligente, esté haciendo un buen gobierno en Yucatán, me entusiasma mucho, y tenemos una gran amistad; ella ha ido a Zacatecas en varias ocasiones, yo no he ido tanto a Yucatán como quisiera, pero me ha invitado. Hay una magnífica relación e incluso con Josefina Vázquez Mota le podría decir, Don Mario, que hay una magnífica relación.
Les he planteado de manera verbal, muy preliminar, a Josefina Vázquez Mota y a Beatriz Paredes que pudiéramos reunirnos en marzo, en torno al día internacional de la Mujer, en Zacatecas, con algunos temas en los que coincidimos las tres, que pertenecemos a distintos partidos políticos, porque en medio de la situación tan crispada del país, es bueno que las mujeres que estamos en política y en espacio de mucha responsabilidad -una es coordinadora de su fracción, la otra también es coordinadora de su fracción y además es presidenta de su partido, y yo soy gobernadora de un estado- demostremos que puede haber diálogo y que hay temas en los cuales se pueden construir acuerdos.
Yo, siendo mujer, no he encontrado tanta dificultad para enfrentar retos. Los retos existen, las disputas las hay; pero mi disposición personal, mi actitud es muy echada para adelante, tal vez porque he vivido en la política desde que nací, mi padre fue gobernador, después embajador muchos años, y luego presidente del Tribunal Superior de Justicia en el Estado. Toda la vida he oído hablar de política, eso me ha dado una formación para poder asumir esos retos, creo que con oficio; la gente es la que juzgará, pero yo lo vivo así.
-¿Cree que México pueda tener pronto una presidenta? ¿Hay solidaridad de género?
-Yo creo que sí está preparado, Don Mario, pero hombre o mujer, lo que México requiere es un estadista, con capacidad de unir, de sumar, de generar consensos, eso es lo que se requiere, mujeres u hombres, la gente lo decidirá.
Las mujeres hemos llegado a algunos acuerdos, incluso durante elecciones, sobre algunos temas para llevar a la Cámara. Recuerdo que hace como ocho años, Don Mario, mujeres de distintos partidos nos pusimos de acuerdo, incluyendo al PAN y al PRI, para llevar una agenda legislativa, ganara quien ganara, las mujeres que eran candidatas llevarían una agenda legislativa común a las Cámaras. Ahí se mantiene un vaso comunicante muy interesante que creo que ayuda a evitar más tensión y crispación.
-¿Qué hará Amalia García una vez que deje la gubernatura?
-Bueno, he dicho que me he comprometido, desde que empecé a hacer política, con causas; no pensando en el cargo, porque de ser así, Don Mario, a lo mejor no hubiera empezado a participar en la izquierda, pues no teníamos ninguna posibilidad cuando empecé a participar en el Partido Comunista y después en el Partido Socialista Unificado de México, luego en el Partido Mexicano Socialista, que fue creciendo y cambiando de nombre, fue realmente hasta el Partido Mexicano Socialista y luego en el PRD donde se abren los espacios para llegar de un modo más amplio masivamente.
Me he comprometido con causas, pero mis causas están vinculadas a la política, a la participación pública, y seguiré participando con cargo o sin cargo, y ojalá que lo que he aprendido, porque el ejercicio de gobierno es tomar decisiones todos los días, es actuar, es tratar de dar resultados, es tener un termómetro de cómo está la opinión de la gente, ojalá que eso le pueda servir a mi país, no sólo a mi partido, sino a mi país en donde yo esté, con cargo o sin cargo.
-Doña Amalia ¿Qué siente, cuáles son las conclusiones del PRD, después de haber estado tan cerca de ganar la Presidencia de la República y ahora haber caído tanto en las preferencias electorales, hay resentimientos contra López Obrador?
-Yo creo que Andrés Manuel fue el líder en esa campaña presidencial, él fue el líder, pero estuvo también la gente. Hubo una gran esperanza de millones de mexicanos que estuvieron con él. A tal grado que la pregunta sobre si realmente ganó él o no permanecerá, Don Mario, más allá de lo que dijo y emitió la resolución del Tribunal Federal Electoral y que además yo decidí como gobernadora acatarla, porque me he comprometido a respetar a nuestras instituciones.
En este momento el hecho de que se haya achicado ese movimiento a mí me pesa, me pesa que no se haya llegado a la Presidencia de la República, porque se abría una oportunidad para la izquierda. Mi opinión es que cuando Andrés Manuel López Obrador gobernó la Ciudad de México hizo un buen gobierno, su campaña es muy polémica, sobre todo al final, en donde empezó a tener un distanciamiento muy duro con empresarios, sin hacer distingos, empezó a hacer una campaña muy ríspida. Tal vez él consideró que así debía ser para generar un contraste, pero si veo a López Obrador candidato y veo al que fue jefe de Gobierno, es totalmente diferente. Como jefe de Gobierno tuvo una gran interlocución con empresarios, la gente comentaba, incluso la relación con Carlos Slim para reconstruir parte del Centro de la Ciudad, era vox populi, se hablaba también de la buena relación que tenía con la Iglesia.
Creo que la única diferencia que tenía, ésa sí fue fuerte, pero era del otro lado también, era entre el expresidente Fox y el licenciado López Obrador; de los dos lados tenían la decisión ir a una diferencia fuerte, pero como gobernante fue extraordinario; fue dramático para nosotros, fue una sensación de dolor por que se perdía la oportunidad de hacer un gobierno con orientación. Fue muy, muy duro y ahora que existe un momento tan crítico para el país, que se requiere tanto a la izquierda, Don Mario, porque los más golpeados son la mayoría de la población y los que tienen menos recursos, los trabajadores, se requiere una orientación inteligente, como la de Lula, por ejemplo, que resulta maravilloso ver a un hombre de izquierda que fue líder metalúrgico y luego una izquierda socialdemócrata con mucho realismo que ha colocado a Brasil a la cabeza.
Un liderazgo que a mí incluso me duele, cuando se dice que por qué Brasil ahora tiene ese liderazgo y México ya no. Yo quisiera que fuera México el que mantuviera ese liderazgo como país. Creo que hoy lo que requiere es hacer una reconsideración y con Andrés Manuel hay que dialogar y dialogar. Yo converso con él de vez en cuando; estuvo en Zacatecas la semana pasada y dialogamos brevemente, nunca he perdido la interlocución. Decía un político italiano que fue primer ministro del Partido Democrático de Izquierda que la política es la capacidad de influir en los acontecimientos.
Creo que el reto que tiene cada figura del PRD, toda la militancia, los afiliados, es cómo hacer que influyamos en los acontecimientos y no ser testimonial, ése es el reto. Y es para todos los liderazgos, es Andrés Manuel, pero está también Cuauhtémoc Cárdenas, él debería estar mucho más activo. Creo que todas estas figuras, la intelectualidad, los dirigentes en los estados -que hay gente espléndida haciendo un trabajo extraordinario- es que el PRD haga política, es decir, que influya en los acontecimientos del país, para que las crisis que afectan a México tengan una voz que ayude al país a salir de esta situación tan grave.
-Una de las notas principales en los medios afirma que México agravó la crisis en Latinoamérica, ¿Coincide usted con esta afirmación?
-Es dramático, Don Mario, es algo que duele mucho porque varios premios Nóbel, instituciones, instancias, organismos internacionales, analistas, muy reconocidos, creíbles y que tienen una gran autoridad, han señalado que en México no se ha conducido el programa para salir de la crisis de la manera que se pudiera remontar la adversidad. La crítica es que mientras en otros lados se están buscando nuevas fórmulas y hay una visión autocrítica, aquí en México se sigue con las viejas fórmulas del neoliberalismo.
Pero, además, el reconocimiento de que ha aumentado en millones el número de pobres son datos que hablan de que México tiene que cambiar el rumbo económico y la visión. Tiene que adoptar una visión totalmente diferente, no tiene que entrar a inventar; otros países lo están haciendo.
Si el propio Estados Unidos entregó recursos para salvar a la banca, reconociendo que el Estado juega un papel fundamental, ¿por qué no se busca otro modelo en nuestro país? Es el momento de entrar a este camino, y si hay una propuesta para revisar el régimen político, por supuesto hay que discutirlo; las propuestas de donde vengan deben ser parte del diálogo y del debate, pero también el ámbito del modelo económico se debe discutir.
Tal vez la oportunidad esté en un acuerdo previo en el Congreso de la Unión de que se haga una reforma hacendaria, pero que ése sea el motivo para discutir otro modelo económico, como se está dando en otros países. De otra manera esta calificación tan adversa que tiene México se va a profundizar. Resulta duro decir que mientras que en otros países este fin de año las economías empezaron a repuntar, en México el Producto Interno Bruto fue de menos siete por ciento, algo anda mal, se tiene que reconocer y se debe rectificar el rumbo económico.
-Usted habló de Estados Unidos y el caso del presidente Obama, a quien muchas veces se le ha criticado su falta de experiencia que ha cubierto con gente muy experimentada en puestos clave, ¿Puede ser la falta de experiencia lo que falle en el gabinete del presidente Calderón?
-Tal vez lo que ha faltado, entre otras cosas, Don Mario, aparte de reordenar el gabinete, es tener gente con experiencia; y no me gusta que nos sintamos disminuidos frente a otros países, pero hay otras naciones -incluyo a Estados Unidos, que no es mi modelo, no es lo que más me gustaría- prefiero los modelos europeos o algunos que se han dado en Sudamérica, como Brasil, Uruguay o Chile, que constituyen con las mentes más lucidas, más inteligentes, su equipo directriz; por qué no constituirlo aquí con las mentes más lucidas, independientemente de partidos políticos, un grupo que haga análisis y que presente propuestas. Eso no existe en nuestro país. En el gabinete hay gente respetable, pero falta experiencia, se requiere experiencia combinada con el empuje, con el arriesgar, pero por supuesto a partir de una evaluación.
-Doña Amalia, hemos terminado, ¿Desea agregar algo más?
-Bueno, pues agradecerle mucho, Don Mario, que me permitiera tener este diálogo tan interesante con usted y poder compartirlo con los lectores de esta gran casa editorial. Muchas Gracias.
Ciudad de México.- Doña Amalia García concluyó nuestra plática con una interesante reflexión sobre la urgencia de replantear el sistema político mexicano, ya que advierte un gran deterioro en los procesos para alcanzar consensos y una evidente falta de experiencia de quienes ocupan espacios de decisión dentro del gabinete.
-Señora gobernadora de Zacatecas, Doña Amalia García, ¿Cuál es su relación con Marcelo Ebrard, López Obrador y Jesús Ortega?
-Bueno, le puedo decir que es una relación de respeto y cordial con todos, pero realmente con todos.
-¿Usted cree que el asunto de Iztapalapa le dio a López Obrador un nuevo aire, un mejor posicionamiento?
-Creo que todo lo que sucedió en lo que se refiere a Iztapalapa, Don Mario, golpeó, fue algo que lastimó en conjunto al PRD y también a sus personalidades, a las más diversas. Creo que finalmente para Andrés Manuel no le significó un fortalecimiento, tampoco lo fue para Marcelo, y tampoco para la dirección nacional del PRD, ni para el PRD en su conjunto.
Considero que el hecho de que hubiera algunas figuras que aparecieron posteriormente con este personaje llamado "Juanito" vinculadas al PAN también generaron una sensación de incomodidad, de irritación, de rechazo de la ciudadanía; en primer lugar al PRD, pero también a lo que se conoce como la clase política, y estamos obligados a acreditar que nuestra actuación genera confianza, pero también respeto. Creo que nuestro reto principal es actuar todos los días para generar ese respeto y esa confianza de la gente.
-Sin duda, el caso de Iztapalapa fue un "vodevil" que desprestigia a la política y a nuestro país, ¿no le parece?
-Creo que desmerece a toda la clase política. Por supuesto que para el PRD en el Distrito Federal significa un hecho que le golpea. No son las prácticas que la gente desea. Y hoy la política en general, Don Mario, y los políticos nos encontramos en una situación de reto, porque la ciudadanía está informada, la ciudadanía desea que haya una actuación no solamente inteligente, sino sólida, consistente.
Lo que ha sucedido en Iztapalapa ha sido una cadena de hechos que han resultado muy lamentables. En primer lugar, lo que puedo decir es que conozco la presencia y el arraigo de Clara Brugada en Iztapalapa. Es una mujer con una gran tarea social, no sólo en el ámbito partidista, sino con un respaldo de organizaciones civiles, sociales, de esa delegación, de esa demarcación, de ese territorio, con un gran arraigo. Aquí lo que resulta cuestionado es todo el proceso; no el conocimiento, no el arraigo, no la calidad de la entrega que tiene Clara Brugada en Iztapalapa, sino la trama que se dio sucesivamente. Creo que ha sido tan fuerte y tan duro que lo único que medianamente -en el caso de Iztapalapa- se ha de resarcir el golpe por el deterioro de la práctica política, es que ella se empeñe a fondo en trabajar con gran responsabilidad, con un gran respeto, con una gran calidad, en una delegación que es muy compleja. Una de las delegaciones con un número de habitantes de varios millones, con problemas complejos, que tienen que ver con la seguridad, con rezagos enormes en infraestructura, en calidad de vida para la población.
El reto que ahora se tiene después de este proceso tan cuestionado es que se acredite con hechos que a pesar de todo, a pesar de los cuestionamientos, ella llega porque valía la pena que ella estuviera ahí. Pero eso se acredita, Don Mario, y lo reitero, sólo con acciones.
Espero que cuestiones como éstas no se vuelvan a repetir. El tema que ahora tenemos enfrente es cómo darle fuerza a un sistema político que está muy desgastado, cómo fortalecerlo, cómo garantizar nuevas relaciones y nuevas formas de relación en el ámbito político.
Por eso lo que estos días plantea el Presidente de la República no me parece fuera de lugar. Creo que el deterioro es tanto en el ámbito político y en el régimen político en el país y hay tanta debilidad de quienes están en espacios de decisión que se requiere repensar si las reglas que tenemos sirven. Lo que requerimos son gobernantes con una gran autoridad, con una gran fuerza, con un gran respaldo ciudadano.
Aquí el Presidente lo que plantea, Don Mario, es algo que en la propia izquierda ha sido debatido, que es el de la segunda vuelta, porque quien llega con la minoría más grande, no con una mayoría de votos, tiene tal debilidad que lo que está en cuestión es la gobernabilidad. ¿Qué gobernabilidad puede haber en quién llega con un porcentaje menor a la mitad de los votantes? Me parece que el planteamiento de la segunda vuelta, que además en países en donde existe resulta que ha dado gobernabilidad, da autoridad, pero es la fuerza de los votos, ahí está Chile, Uruguay, que recientemente tuvo elecciones; a quién gana le da la fuerza de la voluntad ciudadana.
Para salir de una situación que se empieza a trabar, de un deterioro de las reglas de juego político, vale la pena empezar a discutir qué nuevo régimen político, con qué nuevas reglas, sería pertinente para que quien gobierne lo haga con autoridad, con un gran consenso y tenga la capacidad para tomar decisiones porque tiene el respaldo de los ciudadanos.
-Sin embargo, los planteamientos de Reforma Política del Presidente van un poco a devolverle el poder al pueblo ahora que el PAN ya no tiene la mayoría, ¿No le parece?
-Don Mario, esto me parece muy importante. Mi percepción es que a partir de una elección que ha sido debatida, cuestionada y que no le dio toda la fuerza al Presidente, podemos ver un momento político muy difícil en nuestro país. Es muy probable que la reflexión que él mismo haya hecho es que no se puede gobernar -y menos con retos tan fuertes como los que tiene México en el momento actual- si no se tiene toda la fuerza. Por supuesto que se cumplirá con las obligaciones constitucionales, pero lo que hoy vemos es una urgencia, de que quienes estén en espacios de decisión tengan una fuerza ciudadana mucho mayor.
-¿Está usted de acuerdo en la propuesta de implantar la segunda vuelta en las elecciones presidenciales y la reelección de algunos funcionarios?
-Me parece importante primero, Don Mario, no negarnos a discutir nada, pero hacerlo con responsabilidad, saber qué es lo que queremos. No estaría en desacuerdo que hubiera reelección por una vez de presidentes municipales, por que mi experiencia lo que me dice es que tres años no son suficientes y si un presidente está haciendo bien su trabajo será la población la que decida; pero no creo que deba ser hasta 12 años, como veo que es el planteamiento del Señor Presidente, me parece que sería un exceso, pero tal vez una reelección para que, si así lo decide la población, sean seis años. Creo que ésa es una de las cuestiones más valiosas.
En el caso de los legisladores, no tenemos una reelección inmediata, pero sí hay una posibilidad de reelección y creo se genera una experiencia, ahí podría ser interesante discutir si reelección inmediata o no. No lo veo tan dramático porque sí hay un núcleo de personas con oficio que pueden mantenerse, pero en el caso de las presidencias municipales sí me parece pertinente, porque además es lo más cercano a la gente.
-Muchos han descalificado el hecho de que se hicieran estas propuestas de manera apresurada, ¿una reforma que debe ser tan profunda no merece ser estudiada con más tiempo?
-Sí, estoy totalmente de acuerdo, Don Mario, y ya hay algunos ámbitos donde empieza a requerirse una reflexión muy de fondo, de mucha calidad, no sólo con hombres y mujeres de México, sino incluso con personalidades de otras partes del mundo. Tengo conocimiento de una iniciativa del rector de la UNAM para convocar a un foro por el mes de octubre, con una reflexión sustancial sobre los grandes temas nacionales, y me parece espléndido que sea la UNAM la que convoque. Creo que la convocatoria debe ser suficientemente plural y no partidizada, para hacer una reflexión que no sea para ver qué ventaja política se saca, circunstancial, sino pensando de verdad en el país.
Apenas conocí de esta propuesta hace unos días y me parece que es una iniciativa espléndida, en la que participen distintas figuras que están en el ámbito de la reflexión, personas como Usted, Don Mario, que lo digo, Usted no anda buscando ser gobernador, diputado, senador, pero es una gente con una enorme experiencia; gente que desde distintos ámbitos, en el de la comunicación, de la política, de la academia, de la economía, de la sociedad, hicieran una reflexión sustancial. Creo que al ser una institución con la credibilidad de la UNAM quien convoca, será muy oportuno, y entonces ese debate sí que se dé en el Congreso, pero que atendamos mucho lo que se dé en un foro imparcial, no neutro, como se decía, porque nadie es neutro, todos tenemos una posición, pero sí imparcial para que no se vaya a inclinar por preferencias partidarias.
-¿Debe de ser un foro por y para México...?
-Así es, Don Mario, y yo estoy dispuestísima para participar en eso.
-Doña Amalia, ¿Es difícil gobernar para una mujer en un país como el nuestro? ¿Qué tal la lleva con Beatriz Paredes? ¿Y con Ivonne Ortega?
-Lo que he vivido es una relación muy cordial entre quienes estamos con la política y somos mujeres. La relación con Beatriz es una relación muy buena, así lo puedo decir personalmente, teniendo diferencias políticas y cada quien su posición, pero es una relación muy buena; con Ivonne hay una gran identidad. Me da mucho gusto que una mujer joven, con empuje, inteligente, esté haciendo un buen gobierno en Yucatán, me entusiasma mucho, y tenemos una gran amistad; ella ha ido a Zacatecas en varias ocasiones, yo no he ido tanto a Yucatán como quisiera, pero me ha invitado. Hay una magnífica relación e incluso con Josefina Vázquez Mota le podría decir, Don Mario, que hay una magnífica relación.
Les he planteado de manera verbal, muy preliminar, a Josefina Vázquez Mota y a Beatriz Paredes que pudiéramos reunirnos en marzo, en torno al día internacional de la Mujer, en Zacatecas, con algunos temas en los que coincidimos las tres, que pertenecemos a distintos partidos políticos, porque en medio de la situación tan crispada del país, es bueno que las mujeres que estamos en política y en espacio de mucha responsabilidad -una es coordinadora de su fracción, la otra también es coordinadora de su fracción y además es presidenta de su partido, y yo soy gobernadora de un estado- demostremos que puede haber diálogo y que hay temas en los cuales se pueden construir acuerdos.
Yo, siendo mujer, no he encontrado tanta dificultad para enfrentar retos. Los retos existen, las disputas las hay; pero mi disposición personal, mi actitud es muy echada para adelante, tal vez porque he vivido en la política desde que nací, mi padre fue gobernador, después embajador muchos años, y luego presidente del Tribunal Superior de Justicia en el Estado. Toda la vida he oído hablar de política, eso me ha dado una formación para poder asumir esos retos, creo que con oficio; la gente es la que juzgará, pero yo lo vivo así.
-¿Cree que México pueda tener pronto una presidenta? ¿Hay solidaridad de género?
-Yo creo que sí está preparado, Don Mario, pero hombre o mujer, lo que México requiere es un estadista, con capacidad de unir, de sumar, de generar consensos, eso es lo que se requiere, mujeres u hombres, la gente lo decidirá.
Las mujeres hemos llegado a algunos acuerdos, incluso durante elecciones, sobre algunos temas para llevar a la Cámara. Recuerdo que hace como ocho años, Don Mario, mujeres de distintos partidos nos pusimos de acuerdo, incluyendo al PAN y al PRI, para llevar una agenda legislativa, ganara quien ganara, las mujeres que eran candidatas llevarían una agenda legislativa común a las Cámaras. Ahí se mantiene un vaso comunicante muy interesante que creo que ayuda a evitar más tensión y crispación.
-¿Qué hará Amalia García una vez que deje la gubernatura?
-Bueno, he dicho que me he comprometido, desde que empecé a hacer política, con causas; no pensando en el cargo, porque de ser así, Don Mario, a lo mejor no hubiera empezado a participar en la izquierda, pues no teníamos ninguna posibilidad cuando empecé a participar en el Partido Comunista y después en el Partido Socialista Unificado de México, luego en el Partido Mexicano Socialista, que fue creciendo y cambiando de nombre, fue realmente hasta el Partido Mexicano Socialista y luego en el PRD donde se abren los espacios para llegar de un modo más amplio masivamente.
Me he comprometido con causas, pero mis causas están vinculadas a la política, a la participación pública, y seguiré participando con cargo o sin cargo, y ojalá que lo que he aprendido, porque el ejercicio de gobierno es tomar decisiones todos los días, es actuar, es tratar de dar resultados, es tener un termómetro de cómo está la opinión de la gente, ojalá que eso le pueda servir a mi país, no sólo a mi partido, sino a mi país en donde yo esté, con cargo o sin cargo.
-Doña Amalia ¿Qué siente, cuáles son las conclusiones del PRD, después de haber estado tan cerca de ganar la Presidencia de la República y ahora haber caído tanto en las preferencias electorales, hay resentimientos contra López Obrador?
-Yo creo que Andrés Manuel fue el líder en esa campaña presidencial, él fue el líder, pero estuvo también la gente. Hubo una gran esperanza de millones de mexicanos que estuvieron con él. A tal grado que la pregunta sobre si realmente ganó él o no permanecerá, Don Mario, más allá de lo que dijo y emitió la resolución del Tribunal Federal Electoral y que además yo decidí como gobernadora acatarla, porque me he comprometido a respetar a nuestras instituciones.
En este momento el hecho de que se haya achicado ese movimiento a mí me pesa, me pesa que no se haya llegado a la Presidencia de la República, porque se abría una oportunidad para la izquierda. Mi opinión es que cuando Andrés Manuel López Obrador gobernó la Ciudad de México hizo un buen gobierno, su campaña es muy polémica, sobre todo al final, en donde empezó a tener un distanciamiento muy duro con empresarios, sin hacer distingos, empezó a hacer una campaña muy ríspida. Tal vez él consideró que así debía ser para generar un contraste, pero si veo a López Obrador candidato y veo al que fue jefe de Gobierno, es totalmente diferente. Como jefe de Gobierno tuvo una gran interlocución con empresarios, la gente comentaba, incluso la relación con Carlos Slim para reconstruir parte del Centro de la Ciudad, era vox populi, se hablaba también de la buena relación que tenía con la Iglesia.
Creo que la única diferencia que tenía, ésa sí fue fuerte, pero era del otro lado también, era entre el expresidente Fox y el licenciado López Obrador; de los dos lados tenían la decisión ir a una diferencia fuerte, pero como gobernante fue extraordinario; fue dramático para nosotros, fue una sensación de dolor por que se perdía la oportunidad de hacer un gobierno con orientación. Fue muy, muy duro y ahora que existe un momento tan crítico para el país, que se requiere tanto a la izquierda, Don Mario, porque los más golpeados son la mayoría de la población y los que tienen menos recursos, los trabajadores, se requiere una orientación inteligente, como la de Lula, por ejemplo, que resulta maravilloso ver a un hombre de izquierda que fue líder metalúrgico y luego una izquierda socialdemócrata con mucho realismo que ha colocado a Brasil a la cabeza.
Un liderazgo que a mí incluso me duele, cuando se dice que por qué Brasil ahora tiene ese liderazgo y México ya no. Yo quisiera que fuera México el que mantuviera ese liderazgo como país. Creo que hoy lo que requiere es hacer una reconsideración y con Andrés Manuel hay que dialogar y dialogar. Yo converso con él de vez en cuando; estuvo en Zacatecas la semana pasada y dialogamos brevemente, nunca he perdido la interlocución. Decía un político italiano que fue primer ministro del Partido Democrático de Izquierda que la política es la capacidad de influir en los acontecimientos.
Creo que el reto que tiene cada figura del PRD, toda la militancia, los afiliados, es cómo hacer que influyamos en los acontecimientos y no ser testimonial, ése es el reto. Y es para todos los liderazgos, es Andrés Manuel, pero está también Cuauhtémoc Cárdenas, él debería estar mucho más activo. Creo que todas estas figuras, la intelectualidad, los dirigentes en los estados -que hay gente espléndida haciendo un trabajo extraordinario- es que el PRD haga política, es decir, que influya en los acontecimientos del país, para que las crisis que afectan a México tengan una voz que ayude al país a salir de esta situación tan grave.
-Una de las notas principales en los medios afirma que México agravó la crisis en Latinoamérica, ¿Coincide usted con esta afirmación?
-Es dramático, Don Mario, es algo que duele mucho porque varios premios Nóbel, instituciones, instancias, organismos internacionales, analistas, muy reconocidos, creíbles y que tienen una gran autoridad, han señalado que en México no se ha conducido el programa para salir de la crisis de la manera que se pudiera remontar la adversidad. La crítica es que mientras en otros lados se están buscando nuevas fórmulas y hay una visión autocrítica, aquí en México se sigue con las viejas fórmulas del neoliberalismo.
Pero, además, el reconocimiento de que ha aumentado en millones el número de pobres son datos que hablan de que México tiene que cambiar el rumbo económico y la visión. Tiene que adoptar una visión totalmente diferente, no tiene que entrar a inventar; otros países lo están haciendo.
Si el propio Estados Unidos entregó recursos para salvar a la banca, reconociendo que el Estado juega un papel fundamental, ¿por qué no se busca otro modelo en nuestro país? Es el momento de entrar a este camino, y si hay una propuesta para revisar el régimen político, por supuesto hay que discutirlo; las propuestas de donde vengan deben ser parte del diálogo y del debate, pero también el ámbito del modelo económico se debe discutir.
Tal vez la oportunidad esté en un acuerdo previo en el Congreso de la Unión de que se haga una reforma hacendaria, pero que ése sea el motivo para discutir otro modelo económico, como se está dando en otros países. De otra manera esta calificación tan adversa que tiene México se va a profundizar. Resulta duro decir que mientras que en otros países este fin de año las economías empezaron a repuntar, en México el Producto Interno Bruto fue de menos siete por ciento, algo anda mal, se tiene que reconocer y se debe rectificar el rumbo económico.
-Usted habló de Estados Unidos y el caso del presidente Obama, a quien muchas veces se le ha criticado su falta de experiencia que ha cubierto con gente muy experimentada en puestos clave, ¿Puede ser la falta de experiencia lo que falle en el gabinete del presidente Calderón?
-Tal vez lo que ha faltado, entre otras cosas, Don Mario, aparte de reordenar el gabinete, es tener gente con experiencia; y no me gusta que nos sintamos disminuidos frente a otros países, pero hay otras naciones -incluyo a Estados Unidos, que no es mi modelo, no es lo que más me gustaría- prefiero los modelos europeos o algunos que se han dado en Sudamérica, como Brasil, Uruguay o Chile, que constituyen con las mentes más lucidas, más inteligentes, su equipo directriz; por qué no constituirlo aquí con las mentes más lucidas, independientemente de partidos políticos, un grupo que haga análisis y que presente propuestas. Eso no existe en nuestro país. En el gabinete hay gente respetable, pero falta experiencia, se requiere experiencia combinada con el empuje, con el arriesgar, pero por supuesto a partir de una evaluación.
-Doña Amalia, hemos terminado, ¿Desea agregar algo más?
-Bueno, pues agradecerle mucho, Don Mario, que me permitiera tener este diálogo tan interesante con usted y poder compartirlo con los lectores de esta gran casa editorial. Muchas Gracias.