Opinión / Columna
 
Horizonte económico 
La discusión del Paquete Económico 2010
El Sol de México
21 de noviembre de 2009

  Luis G. Álvaraez Tostado

En esta ocasión no analizaremos los datos, es decir, las cifras planteadas en el paquete económico autorizado por el Congreso de la Unión para 2010, primero porque hasta que no esté publicado en el Diario Oficial, muchas de las cosas que se dicen son pura especulación, segundo porque faltan los ajustes finales que siempre hace la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Por eso, en este momento lo que abordaremos es la discusión del paquete económico dadas dos características actuales, que hay una Cámara de Diputados nueva y la segunda es que existe una nueva conformación al interior de la cámara, con una mayoría absoluta entre el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido Verde Ecologista de México (PVM), pero el PRI con el Partido de Acción Nacional (PAN) o en su caso con el Partido de la Revolución Democrática (PRD) serán mayoría absoluta, por lo que es interesante lo que pasó con el paquete económico. Analizaremos lo ocurrido con la autorización de la Ley de Ingresos y posteriormente nos concentraremos en la parte del Decreto de Presupuesto de Egresos de la Federación. En relación a la Ley de Ingresos una vez que fue aprobada la minuta por la Cámara de Diputados, todos suponíamos que era un hecho que no se modificara en casi nada por la Cámara de Senadores, pues se daba por entendido que era una negociación a nivel cúpular entre el Ejecutivo y los partidos políticos, básicamente PRI y PAN. Destacó que el esfuerzo de mayores ingresos se hace completamente por la federación, la posibilidad de que los estados cobren un uno por ciento adicional del Impuesto al Valor Agregado (IVA), no se da, ya que los gobernadores no quieren correr con ningún costo político de aumentar impuestos. La sorpresa se dio cuando por una declaración del presidente del PAN, se perturbo la estabilidad en cuanto a que se aprobara relativamente rápido el dictamen, pues responsabilizaba al PRI de la propuesta de incrementar un punto porcentual el IVA. Se hizo de tal magnitud el problema que se llegó a pensar que no pasaría así el dictamen, pero al final fue mucho ruido y pocas nueces, pues el dictamen en lo esencial quedo igual, con algunos pequeños cambios.

Con respecto al Decreto de Presupuesto de Egresos, sólo destacaré dos elementos, el primero que la mayor parte del gasto se ubica en el gasto social, lo cual parece correcto, pues el problema de la pobreza es el que más se ha agudizado en los últimos años, y el segundo es que se habla de una disminución importante al programa Oportunidades respecto a lo que el Gobierno federal planteó originalmente, y se reorientó a programas sociales como Hábitat, Rescate de Espacios Públicos, Opciones Productivas, Programa de Empleo Temporal, Jornaleros Agrícolas, 3X1 Migrantes, Programa de Desarrollo de Zonas Prioritarias y FONHAPO, entre otros. Aquí otra vez se observa que el gasto público se orienta a los Estados, pues aunque los programas anteriores son programas federales, todos ellos tienen la característica de que son considerados para los llamados acuerdos de coordinación que firman los estados y la federación, y si bien cumplen con los criterios marcados por el Gobierno federal, la orientación la definen los estados. Lo anterior, sin contar los recursos de los llamados ramos generales como el 25 Gasto en Educación completamente federalizado, y el ramo 33 Aportaciones Federales para Entidades Federativas y Municipios.

Tanto la Ley de Ingresos como el Decreto de Presupuesto de Egresos se definió finalmente después de la fecha marcada por la Constitución para su autorización, 20 de octubre y 15 de noviembre respectivamente, en el caso del Decreto de Presupuesto se tomaron el 16 y fue hasta el 17 en la madrugada cuando se aprobó el dictamen.

Otra cuestión que salta a la vista es que los poderes fácticos, en este caso los partidos políticos y los gobernadores, fueron al final del día quienes definieron en su mayoría las modificaciones del paquete económico, tanto por el lado de ingresos como de egresos. Si bien es cierto que los recursos aprobados en el presupuesto son todos recursos federales, es decir, destinados a programas específicos, las ampliaciones se dieron en el gasto en donde existen convenios de coordinación entre la Federación y los Estados, y las disminuciones en programas como Oportunidades que es completamente definido por el Gobierno federal.

Si bien es cierto que entre más condiciones para ejercer el gasto existen, más probabilidades de corrupción y más probabilidad de subejercicio existen, el obligar al Gobierno federal a cumplir con criterios de transparencia y omitir estos criterios a nivel de los estados bajo el argumento de la soberanía, es un retroceso a la transparencia del gasto.

Tanto la propuesta del Ejecutivo como la contrapropuesta del Legislativo se caracterizan por ser de elementales y de corto plazo, elementales porque para incrementar los ingresos sólo se les ocurre incrementar los impuestos, y de corto plazo pues son únicamente para salir al 31 de diciembre del 2010, si bien tanto la Ley de Ingresos como el Decreto de Presupuesto de Egresos son anuales, no se planteó en ningún momento la posibilidad de hacer una reforma fiscal a fondo que logre tapar los llamados hoyos de ingresos, como lo son los ingresos por petróleo.

Ojalá y cambie drásticamente la forma de actuar de las dos cámaras, a fin de estar acordes a las nuevas necesidades que tiene el país para poder salir de la crisis económica en la que se encuentra y resolver los problemas de fondo, no sólo los coyunturales.

gerardo_tostado@yahoo.com.mx
 
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